Enrike Posada I / Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
En esta ocasión, nos ha tocado platicar con un personaje muy entrañable y querido por los alumnos de la Secundaria del Estado Turno Vespertino y respetado por todos los integrantes de esta honorable institución educativa, institución en comento que tiene más historias qué contar, que un libro antiguo.
El pasado 6 de mayo del año en cuso, hablamos de Don Víctor Manuel Valencia Gómez, oriundo de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, con 59 años de edad y 29 años de servicio en esta honorable secundaria vespertina, bajo la función de conserje, noble labor que desempeña con gusto y gratitud.
Nos menciona Don Víctor que actualmente también se desempeña en el área de Prefectura, designado en la coordinación, cuidado y seguridad de los alumnos de 1º A, B, C y D.
Continúa diciendo: “A mis 29 años de servicio, he visto muchas generaciones y es una gran satisfacción ver a jóvenes que escucharon algún consejo y cuando surge el reencuentro, me saludan con afecto, mostrando agradecimiento y me platican que ya son profesionistas. Tengo dos hijos que estudiaron en esta secundaria y culminaron una Licenciatura; como padre es mi mayor logro y como trabajador de esta noble institución, me siento muy orgulloso”.
Así mismo, les manda un mensaje a los alumnos: Que sean personas de provecho, practicando el respeto, la disciplina y la responsabilidad. Hay que vivir con gratitud, sin angustia con el pasado y futuro.
Toda la labor dentro y fuera de una escuela siempre es de reconocer su noble función; por lo tanto, trabajar en una secundaria, nos dice Don Víctor Valencia, “significa actuar con respeto y acompañar a los adolescentes en una etapa clave de su desarrollo en la educación, motivándolos y contribuyendo en su formación personal y social”.
De igual forma, menciona que el ambiente laboral es respetuoso y colaborativo, los compañeros administrativos y profesores suelen trabajar en equipo. La Directora Indira mantiene una estrecha comunicación con todo el personal, fomentando un entorno de empatía.
Esta plática fue muy amena y enriquecedora, pues cada trabajador desde su trinchera, es muy importante para llevar a buen puerto la educación de los jóvenes chiapanecos. Don Víctor se despidió diciendo lo siguiente: “Me siento muy bendecido a mis 59 años de servir a esta noble institución, me ha enseñado a valorar que lo más importante es la comunicación con los hijos y un buen vínculo familiar; el trabajar honradamente es ser un buen ejemplo y reitero mi compromiso y el mayor de los éxitos a todos mis compañeros de trabajo. Con respeto y educación seguiré contribuyendo, primero Dios. Las últimas líneas quiero dedicarlas a usted, querido amigo y Maestro Enrique Posada, en agradecimiento por el tiempo brindado durante la entrevista y por haberme considerado en su nota. Mi más sincero reconocimiento”.
Sin más palabras, nos vemos en la próxima… y no dejen de leer poesía.
Poeta de Acero










