Fobia Social: interferencia sustancial en el funcionamiento cotidiano

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas. [email protected]

Los términos “Fobia Social” o “Trastorno de Ansiedad Social”, son empleados para referirse al diagnóstico clínico dado a las personas cuya ansiedad social es tan intensa, que les provoca malestar clínicamente significativo e interfiere de forma sustancial en su funcionamiento cotidiano.
Las respuestas características de la Fobia Social, incluyen un miedo intenso e incesante ante situaciones o actuaciones sociales en las que los individuos están en presencia de personas desconocidas y/o que están siendo examinados por otros. Una de las principales preocupaciones, es la de ser evaluados negativamente por otras personas al hacerse evidentes respuestas como ruborizarse, quedarse bloqueado, tartamudear o incluso no poder llegar a emitir respuestas motoras relacionadas con el habla, lo que les hace sentirse humillados y/o avergonzados; a menudo, estas personas tienen creencias negativas sobre sí mismos y tienden a observarse excesivamente en las interacciones sociales. La ansiedad puede alcanzar, en algunos casos, el nivel de un ataque de pánico en toda regla.
Las situaciones más comúnmente temidas por las personas con dicha fobia incluyen hablar en público, asistir a reuniones sociales formales o informales, conocer gente nueva, dar una pequeña charla, comer o escribir en público, usar los baños públicos, mostrar desacuerdo frente a otros o ser asertivo y hablar con las figuras de autoridad, entre otras. Para cumplir con los criterios diagnósticos, las personas deben reconocer que sus temores son excesivos o irracionales y deben sentirse ansiosos en situaciones o actuaciones sociales. Asimismo, la evitación social o angustia, debe interferir significativamente en su vida cotidiana.
Los fóbicos sociales que tienen tres o más miedos sociales están más deteriorados, son más propensos a tener trastornos comórbidos, incluyendo el abuso de alcohol y la depresión, y pueden tener peores resultados de tratamiento. Los individuos con trastornos comórbidos y, en particular los trastornos del estado de ánimo, son más propensos a tomar medicamentos para controlar sus respuestas y tienen más intentos de suicidio.
Cabe señalar que este trastorno conlleva importantes costos económicos para los sistemas de salud pública y toda esta problemática se ve considerablemente agravada tanto por la elevada comorbilidad del trastorno, como por la facilidad con que se generaliza y consolida.
Las personas con Fobia Social son incapaces de cumplir con eficacia sus roles sociales si estos requieren de la relación/actuación social y suelen tener un menor nivel educativo. Así mismo se ha puesto de manifiesto una elevada probabilidad de ocurrencia de consecuencias negativas debidas al trastorno, especialmente en los contextos académico, laboral, las relaciones interpersonales, el psicopatológico y el relativo a psicología de la salud.

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