Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Se considera a Jenner, a finales del siglo XVIII, como el iniciador de la vacunación, que no logró ser eficaz hasta entrado el siglo XX.
Todas las vacunas pueden desencadenar respuestas alérgicas al estar formadas por una proteína extraña (hapteno); en esta, el antígeno va acompañado por excipiente, en consecuencia la reacción varía de leve a grave.
Las vacunas inspiran infinidad de especulaciones reflexivas. Leamos una: a consecuencia de su juventud, no alcanza aún a ser vacunado ¡aunque sea médico! “Suerte a los no vacunados para estar libres del virus”.
Contrasta con otros profesionales que esperan las vacunas de una sola dosis. Los ya vacunados -unos en sus hospitales por estar expuestos al trabajar en la institución- otros por edad.
Existe decaimiento post vacunal, dolor articular de leve a postrante; en otros no se presenta de inmediato: aparece días después, se retira y retorna pasadas dos semanas, haciendo dudar si es reacción postvacunal o el deterioro propio de la enfermedad. Se le adjudica al excipiente, sustancia que da cuerpo o vehículo al inmunógeno, pero con las anteriores vacunas no se presentaba. ¿O acaso será?
Te debe inspirar a vacunarte, la escasez y dificultad para recibirla. La directora de la Organización Panamericana de la Salud, Carissa F. Etienne, reconoció la carencia de suficientes vacunas necesarias para inocular a todos, esforzándose en “buscar formas de compartir las vacunas de manera más equitativa entre los países” que “son seguras y protegen” y “cuando llegue su turno, no dude y vacúnese”.
Si te acabas de vacunar y no ha pasado un mes, o estás vacunado y eres mayor de 60 años, ¡no vayas a la playa! ¡Aun vacunado podrás infectarte con las nuevas variantes!










