La crónica hablará por Chiapas

Como se celebró por primera vez la Federación de Chiapas a México en la capital del país

Marco A. Orozco Zuarth. [email protected]

A finales del siglo XIX, un pequeño grupo de chiapanecos residentes en la Ciudad de México mantenía viva la memoria de su tierra a través de tertulias y reuniones cargadas de nostalgia. Entre ellos destacaban Emilio Rabasa, ya reconocido escritor; Ángel Pola Moreno, periodista; José Mora, entusiasta del ferrocarril; Juan María Esponda, ferviente espiritista; y Magín Llaven, convencido de que la vida trascendía al cuerpo.

Sus encuentros en cafés, hoteles y la Escuela de Jurisprudencia, eran espacios donde compartían noticias, proyectos de progreso y recuerdos familiares. Aunque sus ideas eran diversas -desde el desarrollo agrícola hasta el espiritismo como motor social-, los unía el amor a Chiapas y la sensación de abandono por parte del gobierno federal.

En septiembre de 1888, durante una conversación en casa de José Mora, surgió la propuesta de conmemorar no solo las fiestas patrias, sino también la Federación de Chiapas a México, ocurrida el 14 de septiembre de 1824. Tras confirmar la fecha, organizaron un banquete en el restaurante La Concordia. Allí brindaron por la Independencia nacional y por la unión de Chiapas con México, convirtiendo esa cena en la primera celebración formal de dicho acontecimiento en la capital del país.

Gracias a la crónica de Ángel Pola Moreno conocemos estas escenas en que la bohemia, el humor y la nostalgia se entrelazaban. Aunque muchos de los sueños de aquel grupo nunca se realizaron -el tren tardó algunos años en llegar, el espiritismo no se volvió motor de progreso y los manuales ganaderos no transformaron el campo-, su iniciativa sembró la tradición de conmemorar en la capital el aniversario de la Federación de Chiapas a México.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *