Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Quién puede limpiar su conciencia de cualquier acto inmoral, solicitando perdón al principio creador sin modificar su alimentación, ejercicio de forma permanente, es prácticamente imposible.
¡Triste ironía y cruel realidad! Tan fácil sería para que la humanidad no se autodestruya.
Este panorama carente de cuidado de la salud social, impera en las religiones judeocristianas.
¡Claro que para los judíos, el jueves se celebra la salida de los esclavos de Egipto, son días de guardar! ¡No ir a la playa o a festejar! Los creyentes no pueden guardar sana distancia o medidas higiénicas cuando se conmemora que el principio creador -encarnado en un humano- se sacrificó por la humanidad. En vez de guardarse, ayunar, meditar, comprender que Cristo dijo ‘Amarás a tu creador como a ti mismo’. Si no te cuidas, ¡ni te amas, ni amas a tu dios! En tal enseñanza ética religiosa, existe un principio de salud pública: ¡la prevención!
Faltan diez días para que se empiece a mostrar el incremento de casos, graves y muertos por Covid 19.
El humanismo y raciocinio se reducen a teoría.
Recuerda: “En lugar de comprarles a tus hijos las cosas que nunca tuviste, enséñale todas las cosas que a ti no te enseñaron”. “Lo material se va, pero el conocimiento permanece”. Bruce Lee.
Los tejidos tienden a destruirse y no tiene reversibilidad en su proceso.
Es más fácil que creamos en algo inexistente, que aceptar que existe pintura fresca que te pueda manchar ropa y piel.
La vida se sostiene por la muerte: se reciclan todos los componentes de la vida.
En estos días se habla de un proceso de resurrección al tercer día por parte de Jesús.
Nadie procura mantener su cuerpo sano. La doctrina crítica habla del amor que empieza por mantener su propia integridad física.
Solamente cuando se acepta que podamos sufrir un deterioro físico orgánico, nos cuidamos.
Todos los miembros de la especie humana no podremos resucitar.
Y si posees mucho dinero, hasta ahora no aguantarás cuatro cirugías cardíacas sustituyendo tu corazón por el de otra persona.
Es impostergable que demuestres amor a tu cuerpo.
Limitaré lo que como, para no ocasionar un síndrome metabólico que dañe a mi sistema cardiocirculatorio y respiratorio, disparando la respuesta inflamatoria que ocasionará mi muerte. Conocedor de tu ayer, eres creador de tu actualidad, para aprender lo que harás en el futuro.










