La distancia es infinita

Disfruto el té y así besaré tus labios
elocuente anhelo desmedido
de iniciar la aventura en tu cuerpo
y descubrir tu esencia en cada poro.
Contigo la distancia es infinita
pues, aunque eres real eres un sueño.
Ese sabor de tus labios virginales
vuelve loco a un trovador trasnochado
que canta historias similares.
Con el canto de grillos en la noche
música de duendes en jolgorio
que conducen a la princesa a su castillo.
Acto de escribir

aEl acto de escribir, tiene una finalidad,
es describirte con palabras,
delinear la redondez de tus senos,
la delicadeza de tus caderas,
y tu vientre, siempre tu vientre,
porque nada es más sensual
que la desnudez de tu cuerpo.
Así, te reencuentras
al leer lo que escribo
por la ausencia del sueño.
Te construyo como una nueva
torre de babel,
con un nuevo lenguaje
que entiende los sueños,
las fantasías, los duendes.
Nada es casual en nuestro mundo,
las flores son los corazones
de aquellos que amaron,
se amaron sin condiciones.
Los frutos, las manzanas
son similares a tu geografía.
Cielo infinito será por siempre,
la esperanza que sea realidad,
donde al igual que el paisaje
tu seas edificada, con sapiencia
no por casualidad.
La delicadeza de tus caderas,
y tu vientre, siempre tu vientre,
porque nada es más sensual
que la desnudez de tu cuerpo.

Enrique Flores Amastal

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