Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Pequeñas batallas
Los seres cotidianos como yo,
no dirigimos
grandes batallas,
nos enfrentamos a la vida
para lograr la sobrevivencia,
pero así, también se hace historia.
Hay seres que trascienden,
vencen la vulgaridad,
encabezan ideales
y marcan a
muchos su destino.
Nudos donde todo converge;
son faros que marcan la ruta
nos guían a puerto seguro.
Nada hay exento de lucha,
cuando
coincidimos lo sabemos
vamos escribiendo la historia
vamos marcando
caminos.
Soñar despierto
Soñar despierto,
es una sinrazón,
dicen los cuerdos.
Pero el alma así lo quiere
para disfrutar un atardecer,
o un grandioso amanecer.
Ensoñaciones
(Fragmento)
Nada de lo dicho te enloquece,
será que los
versos no se anidan
en tu pelo, no
forman ya tu cuerpo,
y sin embargo eres mi fantasía.
Si acaso aun mis
manos te moldean,
en aquellas tardes veraniegas,
cuando el sol, ya no es sol, y oscurece
y tu piel se vuelve
suave como la espuma.
Entonces
nuestro silencio vive,
con el jadeo de los cuerpos,
con aroma a pasto,
y somos aves en
aquellos amaneceres,
con el rocío
bañando tu cuerpo.
El silencio cobra un peso
que tus músculos encierran
y tienen una
fuerza que aterra.
¿Dónde se
acunan los silencios
que pesan más en aquellas soledades?










