¿Por qué el 19 de diciembre es fecha clave del Cometa 3I/Atlas?

El Universal Online
El Tiempo/GDA
La cuenta regresiva ha comenzado. La astronomía vivirá una cita decisiva con el cosmos. El cometa interestelar 3I/Atlas alcanzará su punto más cercano a la Tierra, ofreciendo una ventana irrepetible para observarlo y tratar de descifrar su origen.
El objeto, un viajero que no pertenece a nuestro sistema solar, fue descubierto por el sistema de detección Atlas (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) y es el tercer visitante interestelar confirmado, después del asteroide ‘Oumuamua y el cometa Borisov. Su nombre refleja esa condición: ‘3I’, por ser el ‘tercero interestelar’.
De acuerdo con los modelos de simulación, se habría formado hace más de diez millones de años en otro sistema planetario y, tras un extenso recorrido por la Vía Láctea, llegó hasta las cercanías del Sol. Pero lo que más ha desconcertado a los astrónomos no es su procedencia, sino su comportamiento.
Durante su paso por el perihelio, su punto más cercano al Sol, el 31 de octubre, el cometa duplicó su brillo y adoptó un tono azulado inesperado, un fenómeno que sorprendió incluso a los investigadores más experimentados.
Según el Dr. Matthew Genge, del Imperial College London, ese color sería el resultado de la liberación de gases desde el interior del núcleo, una especie de ‘erupción cósmica’ que ocurre cuando el hielo se transforma en vapor.
¿Por qué el 19 de diciembre es una fecha clave del Cometa 3I/Atlas?
El 19 de diciembre, 3I/Atlas pasará a unos 270 millones de kilómetros de nuestro planeta, es decir, a 1,8 unidades astronómicas. No representará ningún peligro, pero sí una oportunidad científica única.
En ese momento, agencias como la NASA, la ESA y el Observatorio Europeo Austral coordinarán una campaña internacional de observación que se extenderá hasta enero de 2026.
Telescopios en tierra y en el espacio, entre ellos el James Webb y posiblemente el Hubble, apuntarán hacia el objeto para analizar su brillo, su composición química y la forma en que se mueve.
Se espera determinar si su aceleración, detectada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la Nasa, responde a causas naturales o si esconde un fenómeno aun no explicado por la física conocida. Esa aceleración no gravitacional, similar a la que mostró ‘Oumuamua en 2017, ha encendido el debate.
Algunos científicos, como el astrofísico Avi Loeb, de la Universidad de Harvard, han planteado la posibilidad, aún sin pruebas, de que se trate de un objeto de origen tecnológico o artificial.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *