Escritora AEPCH: Beatriz Muñoz Morales
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Edgar Colmenares Sol [email protected]
Escritora, poeta, narradora, actriz de teatro y de voz; nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Ha publicado: Diadema de Esmeraldas, Palabras Dispersas, y sus textos están incluidos en varias antologías como el Universo Poético, Menesteres de Ciudad Real, Tardes de Café, Sancristorias, Poemas con dedicatoria y otros.
Su formación de Psicóloga Educativa, le ha permitido crear y compartir El Ropero de Frida, taller interdisciplinario para todas las edades.
Poemas
“Instante”
Recuerdo tu mirada. Disipada en la quietud, recuerdo tus manos en la bruma del sueño, recuerdo tu grito de gozo extraviado en el rumor de las olas. Eres la realidad que vivo en el instante. En qué se duerme la noche.
“Pan”
Manuel camina bajo la lluvia con sus zapatitos nuevos: plap, plap, plap. Toca a la puerta de mi casa mientras grita a todo pulmón: “van a querer pan? Pan de Jovel. Traigo bigotes y cuernitos”. Mi madre se acerca a la puerta y veo que escoge el pan que a mí me gusta. Me sonríe y cubre los cuernitos, y rosquillas con hojas secas que están tiradas en el jardín. Toma de la mano a Manuel, mi esposo y los dos se van con el viento que tiró las hojas, mientras el plap, plap de unos zapatitos nuevos me despierta. Suspiro y un olor de pan recién horneado me recuerda que estoy llegando a San Cristóbal.
“En el teatro”
Aprisa, el viento en mis cabellos y los minutos tras de mí, llego puntual a nuestra cita, la primera de siempre, siempre la primera. Con ansiedad y deseo escucho tus palabras, te bebo totalmente, mientras tus ojos acarician mi rostro. Recorro contigo, como adolescente entusiasmada y enamorada el lapso que dura nuestro encuentro. Me gusta cómo me enamoras, cómo me haces tuya y, después de risas, llantos, abrazos y miradas, cómo me abandonas, donde siempre, en la última butaca sola y fría, donde hoy, al igual que yo, otras mujeres te pertenecieron.
“Hija”
Para Isabel, mi madre.
Esencia de tu sustancia fantasma en el umbral de la vida. Perdido para siempre tu ombligo soy. Mi existencia recuerda el pasado cuando tú y yo fuimos uno, y no estás aquí para curar la herida.
“Halloween”
Fue amor a primera vista. Sus ojos brillantes lo enamoraron. La siguió hasta que se detuvo frente a un portón. Entró a un jardín de flores y lápidas. Ella rió. Tenía un alma más en su calabaza.










