¿Vacunas o sensatez?

Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo

Mis padres están angustiados por el tipo de vacuna y cuándo les será aplicada. Mientras las vacunas afluyen al estado de Chiapas, ahora son envasadas en Querétaro, de la china Sinovac de una sola dosis.

En las comunidades, los mayores de 60 años desperdician la oportunidad de ser vacunados. La paradoja de desear lo que no se posee se cristaliza cuando infinidad de chiapanecos menores a esa edad, desean hacerlo.

¿Que evitará te mueras? ¿La sensatez? ¿O la vacuna?

“Pasó la semana mayor, ya nadie se acuerda de su creador”. Se adjudica a Víctor Hugo.

“Que la conciencia es la presencia de la chispa divina”, en la humanidad.

Con-ciencia, separado.

La ciencia aplicada sirve para vivir mejor, mal aplicada va para la destrucción.

¿Acaso ahí se encuentra el principio creador?

Las filosofías creacionistas -en particular la cristiana- no han incidido en que la humanidad se ame como individuo y como especie.

El pensamiento está influenciado por ideas filosóficas idealizadas.

No se acepta. La conciencia humana ha servido para luchar, apropiarse, aplicar las leyes de la naturaleza de sobrevivencia, ‘haiga sido como haya sido’. (La academia de la lengua considera validas las dos maneras de decirlo, la primera arcaica, montaraz, la segunda leída).

La vacuna tranquilizará a los mansos de pensamiento que le llaman espíritu, supondrán que con ella no se enfermarán.

Harán conciencia que las nuevas mutaciones son como si fueran nuevos virus. Tampoco hay que considerar como Ángela Merkel expresó el 23 de marzo pasado, que es una nueva pandemia porque ya son nuevos virus. Es la misma, con las mutaciones que siempre se dan y que antaño desconocíamos. El SARS Cov 2 y sus mutaciones, comparadas con la humanidad, serían como familias, clanes o razas.

A través de la conciencia, sabríamos que la vida se sostiene por la muerte y se mantiene por la evolución.

Vivir es un proceso biológico. Existir conlleva crear, arriesgarse. ¿Qué haces para mantener la salud?

Si no lo haces. ¿En qué la giras?

Cuando acudiste o permitiste entrar en contacto con infectados por practicar la soledad colectiva. Ahora acudes a convivir con allegados, ¡dañándolos!

No puedes aducir desconocimiento, cuando la realidad es que lo haces a pesar de saber sus consecuencias.

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