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Editorial

Diputados por un día “jalan orejas”

El pasado martes, 40 jóvenes de Chiapas pusieron la prueba de cómo se debe legislar. No hay de otra, con propuestas, con temas que visualicen más allá de lo acostumbrado. En el evento que cada año se realiza en el Congreso de Chiapas, hombres y mujeres jóvenes, subieron a tribuna para delinear lo que, a su juicio, deben ser las políticas públicas que encaminen a Chiapas a un mejor desarrollo social, económico y político.

Lo que no hacen los 24 legisladores y legisladores que fueron elegidos en las urnas en la elección de 2021, así como los 16 elegidos por dedazo, o como técnicamente se le llama por representación proporcional, lo hicieron 12 mujeres y 28 hombres, de entre 15 y 29 años de edad.

La juventud participó en lo que se llamó el duodécimo Parlamento Juvenil denominado “Dr. Jancito Arias Pérez”. Lo que no han hecho los miembros de la LXVIII Legislatura local en casi 10 meses, en unas cuantas horas, presentaron ponencias sobre temas álgidos que rodean y forma parte de nuestra sociedad.

Pormenores sobre la creación de la Secretaría de Migración y Asuntos Internacionales del Estado de Chiapas, cómo erradicar la violencia en contra de las mujeres, la participación política de los jóvenes, transporte inclusivo, política fiscal, mejoramiento del sistema de salud, migración, protección al medio ambiente, asistencia alimentaria, atención a la niñez y juventud, equidad de género, entre los temas que resaltaron en la voz fresca e innovadora de la juventud que no titubeó en alzar la voz, como diciendo, acá estamos presentes, con ideas frescas, y con las ganas de sacar adelante a Chiapas.

Lo del martes fue un claro mensaje para los representantes populares de que no deben dormirse en sus laureles y deben ponerse a trabajar. Si no han subido a tribuna siquiera para recordarnos su nombre, mínimo contraten a personal especializado que les resuelva y desquiten los miles de pesos que les cuesta al erario público el pago de sus honorarios, con la elaboración de iniciativas que se suban a debate.

La labor del legislador no es agarrar el micrófono para aplaudir lo que el poder Ejecutivo hace, no. Lo que tienen que hacer es legislar, conciliar, atender los problemas políticos de su zona, de su distrito. Los dedos de las manos no alcanzarían para poner ejemplos. Ahí está el tema de la inseguridad en los Altos, la disputa de territorios en San Cristóbal por grupos antagónicos, el álgido y recurrente tema de la migración, los desaparecidos en Pantelhó, la presencia del crimen organizado en Comalapa y en la zona fronteriza (Comitán, La Trinitaria).

Los jóvenes dejaron en el Diario de los Debates, ideas, propuestas, soluciones a los conflictos sociales y cómo avanzar en la vida económica. Los representantes de la LXVIII que pidan permiso y los retomen. La dinámica debe cambiar. Ganar casi 100 mil pesos mensuales por acudir a sentarse a sus curules los martes y jueves de cada semana y levantar al unísono la mano para votar lo que les indican sus coordinadores parlamentarios no es honesto que merezca el alto honor que le confirió la ciudadanía.

No se trata de abrir espacios democráticos, como lo hicieron ver los diputados a los jóvenes, se trata de que se pongan a pensar, a encontrar soluciones a los problemas. Se trata de que tanto hombres y mujeres dejen la comodidad de su oficina para ir hasta el lugar de los conflictos sociales, que medien, que resuelvan. El mundo está lleno de aparadores humanos, mal acostumbrados a que les resuelvan la vida. Basta de tanta pasividad, por decirles más decente. 

En una reunión previa con los jóvenes, el gobernador Rutilio Escandón Cadenas ya visualizaba la profundidad de sus propuestas e iniciativas: “Están llamados a representar a Chiapas, tienen la estafeta, hay que agarrarla con mucha fuerza para que hagan que los sueños se vuelvan una realidad”.

La respuesta, clara y precisa de los jóvenes sobre que “están preparados y quieren espacios abiertos para ser protagonistas del cambio, pues son militantes de causas, con propuestas y proyectos por una sociedad más justa e igualitaria”, no deben dejarla de lado los diputados y diputados actuales, pues en realidad la participación en el 12 Parlamento es un jalón de orejas para que de una vez por todas en la LXVIII Legislatura se pongan a trabajar y dejen de andar presumiendo que asisten de invitados a reuniones sólo para presumir su estatura, sobre todo, los que se sacaron la lotería sin comprar cachito, pues creen que están bendecidos por sus partidos que los catapultaron para su mal.

Como lo dijo Indra Pérez Toledo en su calidad de diputada del XII Parlamento Juvenil, “hay que centrarnos por Chiapas, con nuestro accionar apegado a la justicia y a la protección de los derechos humanos”. Más claro ni el agua.

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