Marco Alvarado/ Diario de Chiapas

La colaboración estratégica entre la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha consolidado un modelo de salvamento que protege el patrimonio cultural de México. 

Desde el año 2002, ambas instituciones formalizaron un convenio marco de colaboración diseñado para agilizar los proyectos de infraestructura eléctrica sin poner en riesgo los vestigios del pasado. 

Hasta la fecha, los resultados de esta colaboración incluye 468 proyectos conjuntos realizados en todo el territorio nacional, y más de dos mil sitios arqueológicos registrados, con un equipo permanente de 30 arqueólogos especializados que operan dentro de la estructura de la CFE.

La construcción de los embalses hidroeléctricos en Chiapas representó uno de los mayores retos de salvamento en la historia moderna. El trabajo en las tres principales centrales reveló información crucial sobre las rutas comerciales y la cosmogonía de las civilizaciones mesoamericanas.

En La Angostura, debido a la vasta superficie inundada, fue el proyecto de salvamento más extenso. Se registraron más de 150 sitios arqueológicos. 

Los hallazgos de entierros con cerámica polícroma, obsidiana y concha confirmaron que el alto Grijalva funcionaba como una arteria comercial vital que conectaba las tierras altas de Guatemala con el centro de Chiapas.

En la zona del Cañón del Sumidero, los arqueólogos enfrentaron una geografía accidentada para localizar cuevas con ofrendas de la cultura zoque. Estos hallazgos confirmaron el carácter sagrado que los antiguos habitantes otorgaban al cañón. Además, se recuperaron secuencias cerámicas que permiten entender hoy la transición entre los periodos Formativo y Clásico.

Mientras que en el caso de Peñitas, las excavaciones determinaron una zona de transición estética y técnica. Los restos hallados muestran cómo la influencia olmeca de la costa se fusionó con el desarrollo de las culturas locales zoques, creando un estilo regional único.

La labor de los arqueólogos de la CFE no se limita a las civilizaciones prehispánicas. En 2014, durante la construcción de la Subestación Eléctrica Diana, cerca del Castillo de Chapultepec, se registró uno de los hallazgos paleontológicos más sorprendentes de la década.

A una profundidad de 15.5 metros, se localizaron los restos de tres mamuts que perecieron hace más de 10 mil años. Junto a los restos de estos gigantes de la Era de Hielo, se encontraron fósiles de caballos, flamencos y otras especies prehistóricas, lo que ha permitido a los científicos reconstruir el ecosistema que existía en el Valle de México mucho antes del surgimiento de las primeras ciudades.

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