Explicó que, cuando una persona nunca ha utilizado productos financieros, las instituciones carecen de elementos para evaluar su comportamiento de pago, lo que suele traducirse en créditos más pequeños o con mayores restricciones.
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Mantener un buen historial crediticio puede marcar la diferencia entre obtener un financiamiento con mejores condiciones o enfrentar dificultades para acceder a nuevos créditos; así lo explicó Wolfgang Erhardt, vocero nacional del Buró de Crédito, quien destacó la importancia de utilizar de manera responsable las tarjetas y demás productos financieros.
El especialista señaló que, uno de los errores más comunes entre los usuarios es pensar que únicamente basta con tener una tarjeta de crédito. Sin embargo, aclaró que la clave está en realizar los pagos a tiempo y administrar adecuadamente las líneas de crédito disponibles para evitar el sobreendeudamiento.
Explicó que un historial positivo se construye a través de hábitos financieros responsables, como cubrir puntualmente los pagos y mantener un nivel de deuda acorde con la capacidad de ingresos. Por el contrario, retrasos constantes, incumplimientos o deudas sin liquidar generan antecedentes negativos que pueden afectar futuras solicitudes de financiamiento.
Erhardt también desmintió una de las creencias más frecuentes sobre el Buró de Crédito: que esta institución decide quién recibe o no un préstamo; en este sentido, precisó que el Buró únicamente concentra información sobre el comportamiento financiero de los usuarios, mientras que la decisión final corresponde a cada banco o entidad financiera, de acuerdo con sus propias políticas de riesgo.
“Las instituciones buscan clientes confiables. Una persona que demuestra capacidad de pago y responsabilidad financiera suele acceder a montos mayores, tasas de interés más bajas y plazos más amplios”, explicó.
Uno de los puntos que más enfatizó fue el riesgo de convertirse en aval, obligado solidario o participar en créditos mancomunados sin conocer plenamente la situación financiera de la otra persona. Advirtió que en estos esquemas la responsabilidad es compartida y cualquier incumplimiento impacta el historial crediticio de todos los involucrados.
Incluso señaló que muchas personas aceptan respaldar préstamos de familiares o amigos sin considerar que la deuda también aparecerá en su historial. Si el titular deja de pagar, quien fungió como aval puede enfrentar afectaciones en su capacidad para obtener financiamientos futuros.
El vocero añadió que, contrario a lo que muchos creen, contar con historial crediticio resulta más favorable que no tener ninguno. Explicó que cuando una persona nunca ha utilizado productos financieros, las instituciones carecen de elementos para evaluar su comportamiento de pago, lo que suele traducirse en créditos más pequeños o con mayores restricciones.
Finalmente, Erhardt destacó que el historial crediticio se ha convertido en una carta de presentación financiera que puede influir en decisiones tan importantes como adquirir una vivienda, obtener un préstamo empresarial o incluso compartir un crédito con una pareja, por lo que recomendó mantener finanzas sanas, evitar el sobreendeudamiento y asumir únicamente compromisos que realmente puedan cumplirse.










