Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Este fin de semana se llevó a cabo la entrega de los premios de corto cinematográfico por “La Chiapanequidad”, en donde fueron galardonado los primeros tres lugares de poco más de 50 participantes.
Álvaro Matute, coordinador del evento cortometraje cinematográfico por la Chiapanequidad señaló que llevar a cabo este concurso fue una labor ardua y difícil, ya que hubo grandes trabajos que fueron presentados en esta primera edición.
“El cine que es un arte fundamental para tiempos modernos que conjunta las artes, que para hacerlo requiere saber un poquito de todo, no solo usar una cámara, tienes que saber escribir un guion, tienes que saber de profundidad, de luz, de escenografía, de vestuario, una serie de elementos visuales de los que nos agarramos los que contamos historias a través de la imagen”.
En esta entrega hubo tres cortos con conceptos distintos, el tercer lugar se lo llevó Mario Calb Hernández Gómez, quien retrató a su lugar de origen San Juan Chamula en los tiempos de intolerancia religiosa con el cortometraje “Corazón de Chamula” obteniendo el tercer lugar el concurso
“Chamula antes era forzado a creer solo en una religión, los cristianos llegaron a Chamula y obvias razones dejaron de dar dinero para los santos y todo eso; después de eso mataron a los Chamulas cristianos, algunos los expulsaban del pueblo, algunos los quemaban, los mataban”.
En segundo lugar, el joven cineasta Gabriel Enrique Bravo Camacho, nos ofreció un documental del proceso del quesillo en el municipio de Pijijiapan, mostrando esa identidad de que este queso es más chiapaneco que oaxaqueño, llevándose el segundo lugar.
“Primero quiero agradecer a mi padre quien me invitó a contar esta historia, a mi tío Adolfo que se dedica a la producción de queso, a mi tía Adelita y finalmente la que hizo todo esto posible Juanita Ruiz de Pijijiapan que su quesillo está muy bueno por cierto”.
En primer lugar, la joven Yoselin Asunary Román Amador nos presentó “Cañón del Sumidero, cañón de sangre”, en donde nos retrata el episodio histórico del enfrentamiento de los chiapanecas contra los españoles en los ojos de una joven indígena que llevaba en abrazos a su hijo, quien fue muerto por un tiro desafortunado de un fusil.
“Solamente quiero agradecer por el reconocimiento del primer lugar, creo que estaba muy nerviosa de cómo empezó porque desde que entré -yo estudio cine-, tenía mucho tiempo que no dirigía algo y escribiera algo, mucho menos lo metiera a un concurso”.










