En su segundo año el proyecto de Chiapas puede, busca alfabetizar a 250 mil personas.
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
Reducir el analfabetismo es uno de los principales retos educativos de Chiapas, entidad que durante años se ha mantenido entre los estados con mayor número de personas que no saben leer ni escribir. Frente a este panorama, el programa Chiapas Puede busca alfabetizar a 250 mil personas durante su segundo año de operación, con la intención de disminuir el rezago educativo, principalmente en las comunidades indígenas y rurales.
Así lo informó el subsecretario de Planeación Educativa, Eduardo Grajales, quien explicó que Los Altos y parte de la Selva continúan concentrando la mayor cantidad de personas en condición de analfabetismo, debido a factores como la dispersión geográfica de las comunidades y las dificultades históricas para acceder a la educación.
El funcionario señaló que, por ello, la estrategia estatal mantiene su prioridad en estas regiones, donde brigadas de alfabetización trabajan directamente con personas adultas que por distintas circunstancias no tuvieron la oportunidad de aprender a leer y escribir.
Durante el primer año del programa fueron atendidas alrededor de 150 mil personas, mientras que actualmente la Subsecretaría de Planeación Educativa da seguimiento a tres mil beneficiarios que continúan su proceso de alfabetización. Para este segundo año, la meta es alcanzar un acumulado de 250 mil personas alfabetizadas.
Aunque el objetivo representa un desafío importante por las condiciones sociales y geográficas del estado, Grajales consideró que los resultados obtenidos hasta ahora reflejan avances positivos y permiten mantener la expectativa de cumplir la meta establecida.
Destacó que enseñar a leer y escribir no solo representa un logro educativo, sino que también abre mayores oportunidades para acceder a empleos, realizar trámites, continuar con otros niveles de estudio y mejorar la calidad de vida de las personas.
Finalmente, expresó su confianza en que la continuidad del programa permitirá seguir reduciendo el rezago educativo en Chiapas, un estado que históricamente ha enfrentado uno de los mayores índices de analfabetismo del país y donde la alfabetización continúa siendo una de las principales herramientas para impulsar el desarrollo social.










