Proteger el planeta, necesario, dice arzobispo; jóvenes de la Arquidiócesis han decidido no usar en sus reuniones más productos que contaminan
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En un llamado urgente a la reflexión y la acción, el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, expresó la profunda preocupación de la Iglesia Católica por el deterioro ambiental que enfrenta el planeta, provocado por la actividad humana. El clérigo enfatizó que esta crisis demanda un cambio en la forma en que tratamos a “nuestra casa común”, una responsabilidad que, según él, recae en todos los seres humanos.
Durante un reciente mensaje, el Arzobispo señaló que las acciones humanas están causando graves estragos, alterando los patrones de lluvia, prolongando las sequías y vulnerando ecosistemas vitales.
Advirtió que al maltratar el planeta, la humanidad se está poniendo en riesgo a sí misma.
González González utilizó a Chiapas como un ejemplo de la fragilidad de los recursos naturales. Mencionó que en el pasado fue una región abundante en recursos, hoy se encuentra en franco deterioro, debido a actividades como la tala ilegal.El arzobispo hizo un especial énfasis en la urgencia de cambiar hábitos cotidianos, como el uso de plásticos de un sólo uso.
“Se nos hace fácil pedir el café, el pozol, muchas cosas, en envases y envoltorios que apenas los tenemos unos minutos en las manos y luego tiramos”, comentó.
Subrayó la alarmante advertencia de los científicos de que podríamos estar ingiriendo microplásticos debido a la forma en que se degradan.
En respuesta a esta crisis, la dimensión pastoral de jóvenes de la Arquidiócesis ha tomado una medida concreta: en sus reuniones, han decidido no usar más productos desechables.
Quienes asistan a sus encuentros deberán llevar sus propios platos y utensilios, una acción que busca servir como ejemplo de cómo contribuir a reducir la generación de basura.
Para el Arzobispo, la crisis ambiental es una advertencia de que sólo una especie está siendo capaz de acabar con los recursos que necesitan las otras formas de vida, haciendo referencia a la responsabilidad única de la humanidad en el cuidado del planeta, el único lugar conocido hasta ahora con vida.










