Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La historia de Débora Pérez, artesana originaria de San Cristóbal de Las Casas, es un ejemplo del espíritu emprendedor en Chiapas, donde las mujeres son el motor del 46.4 por ciento de los establecimientos económicos.
Su trayectoria no sólo da rostro a las estadísticas del Inegi, sino que también ilustra el poder del microfinanciamiento para transformar sueños en negocios familiares sólidos.
En 2020, la dedicación de Débora le valió el prestigioso Premio Emprendedores, otorgado por una institución financiera especializada.
Este reconocimiento destacó la importancia de impulsar las pequeñas empresas, especialmente en Chiapas, donde el 99 por ciento de los establecimientos que buscan financiamiento son emprendimientos personales, dedicados principalmente a la venta de alimentos, artesanías, servicios, y comercio local.
Especializada en bordados y la creación de artesanías de estambre, algodón, lana y fieltro, Débora se convirtió en una historia de éxito.
No sólo cumplió puntualmente con sus obligaciones crediticias, sino que logró utilizar el financiamiento para establecer y hacer crecer un negocio familiar.
La habilidad de Débora para el oficio tiene raíces profundas: aprendió de su madre, quien cuenta con más de 45 años en el negocio.
A los seis años ya elaboraba pulseras, y a los doce se dedicó de lleno a la artesanía, pues las limitaciones económicas le impidieron avanzar más allá de quinto de primaria.
El mayor desafío llegó con la pandemia de Covid-19, cuando las ventas cayeron drásticamente.
En ese momento crucial, Débora buscó un crédito que le permitió comprar materiales y mantener su trabajo a flote.
Su disciplina le permitió no sólo cumplir con todos sus pagos, sino también materializar un gran anhelo: tener su propio taller para la elaboración de piezas únicas.
Hoy, sus creaciones han trascendido las fronteras de Chiapas, viajando a distintos puntos de México, Guatemala y Estados Unidos.
La historia de éxito de Débora Pérez encuentra eco en los Censos Económicos de 2024 del Inegi, que confirman el dinamismo de la economía chiapaneca.
El estado cuenta con más de 338 mil establecimientos que emplean a más de un millón de personas.
El informe resalta que el 97.5 por ciento de estos establecimientos son micronegocios, y lo más notable es la participación de mujeres más alta registrada hasta ahora. Emprendedoras como Débora Pérez son la fuerza detrás de estas cifras, demostrando que la dedicación y el apoyo financiero son claves para el desarrollo económico local y familiar.

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