La acidificación, un riesgo

Marco Alvarado/Diario de Chiapas
La acidificación de los suelos está causando graves problemas en la agricultura del país, y de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap), en Chiapas más de dos millones de hectáreas de suelo están afectadas.
Para combatirlo, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del Inifap, firmó un convenio de colaboración con la empresa Minerales de Alto Crecimiento (MAC), para comenzar una restauración de estos suelos empleando cal agrícola de primera calidad.
Obilfrido Gómez Álvarez, representante de Agricultura en Chiapas, comentó que hay “graves problemas en la agricultura” por esta degradación de los suelos, ya que más del 85 por ciento de las tierras de uso agrícola en México se empobrecieron, y en Chiapas estimó que más de un millón de hectáreas son las más afectadas.
Los últimos estudios muestran que la depresión central de Chiapas es la región más afectada, que ha sido ocasionada por años de uso indiscriminado de fertilizantes, y es en esta región donde más se cosecha maíz, café y pastos; el uso de cal con calidad agrícola ha demostrado ser un método regenerativo eficaz que ya se emplea en otras partes del país.
Así lo destacó Walter López Báez, director de Coordinación y Vinculación del Inifap en Chiapas, quien comentó la importancia del convenio con esta empresa para revitalizar suelos en regiones que antaño eran conocidas por su alta producción.
“Es importante aprovechar las nuevas tecnologías para que los productores puedan aprovechar sus parcelas, ya no podemos extendernos más porque eso significa tener que talar, entonces se trata de reactivar estos suelos, es ponerle un segundo piso a la producción”, comentó.
De acuerdo con la Sader, es necesario que los suelos estén equilibrados con el nitrógeno, el fósforo y el potasio; calcio, el magnesio y una variedad de micronutrientes.
Mientras que la cal agrícola es un aditivo para el suelo que se usa para mejorar su estructura, fertilidad y rendimiento, que además de mejorar la estructura del suelo, especialmente en suelos arcillosos, aumenta la disponibilidad de nutrientes para las plantas y reduce el nivel de toxicidad del suelo.

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