Entre 2005 y 2025, población casada bajó de 47.6% a 36.3%; unión libre subió de 11.1% a 17.6%.

Ainer González / Diario de Chiapas

Entre 2005 y 2025 la proporción de personas casadas en México pasó de 47.6 a 36.3 por ciento, mientras que quienes viven en unión libre aumentaron de 11.1 a 17.6 por ciento, de acuerdo con estadísticas del INEGI a propósito del 14 de febrero.

En el mismo periodo, la población soltera creció de 31.9 a 33.2 por ciento; las personas separadas pasaron de 3.1 a 4.8 por ciento y las divorciadas de 1.2 a 2.1 por ciento.

Por grupos de edad, en 2025 el 74.4 por ciento de la población de 15 a 29 años se declaró soltera y 7.6 por ciento casada. En el grupo de 30 a 59 años, 46.8 por ciento estaba casada y 22.9 por ciento en unión libre.

Entre las personas de 60 años y más, 52.4 por ciento permanecía casada y 23.6 por ciento viuda. En este rango, 32.8 por ciento de las mujeres reportó viudez frente a 12.5 por ciento de los hombres.

En 2024 se registraron 486 mil 645 matrimonios. De estos, 98.7 por ciento correspondió a parejas de distinto sexo y 1.3 por ciento a parejas del mismo sexo.

En los matrimonios entre personas de distinto sexo, 26.9 por ciento de las mujeres y 18.4 por ciento de los hombres contrajeron matrimonio antes de los 25 años. El mayor número de enlaces se concentró en el grupo de 25 a 29 años.

En el caso de matrimonios entre personas del mismo sexo, el mayor número se presentó en el grupo de 30 a 34 años, tanto en mujeres como en hombres.

Sobre el uso del tiempo, en 2024 las mujeres unidas dedicaron en promedio 8.2 horas semanales a la convivencia familiar y social, mientras que las no unidas destinaron 7.4 horas. En ambos casos el promedio fue superior al de los hombres.

El 56.2 por ciento de la población unida de 15 años y más señaló que le gustaría dedicar más tiempo a la convivencia con familiares y amistades; 38.2 por ciento manifestó estar conforme y 2.8 por ciento indicó que quisiera dedicar menos tiempo.

En niveles de satisfacción personal, las mujeres reportaron en promedio 8.0 en vida afectiva y 7.8 en vida social, mientras que los hombres registraron 8.3 y 8.1, respectivamente, en una escala de cero a diez.

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