Los albergues y comedores siguen funcionando con lo que la gente da, “las necesidades se desbordaron sobre las capacidades”, dijo el arzobispo José Francisco González González

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Ante la falta de apoyo del gobierno federal hacia las instituciones de asistencia privada “las necesidades se desbordaron sobre las capacidades”, y hoy estos grupos hacen lo que pueden con lo que tienen, comentó el Arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González.

Ejemplo de ello, destacó, son los comedores para la población en tránsito migratorio, cuyo número se triplicó en los últimos años, y no así los recursos ni las donaciones en especie o en efectivo.

“Los albergues y comedores siguen funcionando con lo que la gente da, aunque ciertamente no se obtienen grandes cantidades; los anteriores gobiernos daban apoyo a las instituciones de asistencia privada y eso permitía mejorar la atención, hoy el gobierno quiere tener el control de la asistencia social aunque también está desbordado”, comentó.

Respecto a los comedores, casas de atención, entre otros lugares que dan pernocta o alimentación a personas en situación de calle, pobreza o tránsito migratorio, dijo que están sobreviviendo con lo que tienen, ya que deben cubrir su propio funcionamiento.

En este sentido, se refirió a la conmemoración del Día del Refugiado, un día, dijo, que nos debe mostrar el coraje, la resiliencia y el dolor que para millones de personas significa estar vivos cada día.

“Millones de personas que han sido forzadas a huir de sus hogares debido a conflictos, persecuciones, violencia generalizada o desastres; además de visibilizar la grave crisis humanitaria que enfrentan estas personas, que buscan protección y una nueva oportunidad de vida”.

Esta conmemoración también debe recordar la importancia de los derechos humanos de las personas refugiadas y desplazadas, subrayando que tienen derecho a buscar protección y a recibir asistencia.

“Aquí en la Arquidiócesis de Tuxtla, la pastoral de la

movilidad humana realiza algunas iniciativas para fomentar la comprensión y la empatía hacia las personas refugiadas, que lleve a superar estereotipos y promoviendo la integración por parte de los ciudadanos.

Sin embargo, nos resulta paradójico que se haya desalojado de los bajos del puente de la Torre Chiapas, a las familias de migrantes que ahí habían instalado un campamento, en condiciones nada dignas, a la espera de una respuesta de las autoridades a su petición de

refugio. Esperamos que no se hayan violentado sus derechos y que se les proporcione la ayuda necesaria”, enfatizó.

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