Karla García / Diario de Chiapas
La falta de espacios profesionales para los músicos formados en Chiapas ha generado un panorama de incertidumbre y la posible fuga de talentos, así lo advirtió Roberto Peña Quezada, director de la orquesta Youth Sinfonietta Chiapas.
Según explicó, la Escuela de Música de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH) en la entidad prepara instrumentistas de alto nivel, pero no cuenta con suficientes empleos para absorberlos.
“La escuela de música es un cuello de botella. Los jóvenes estudian siete, ocho o hasta diez años y, al terminar, no encuentran dónde trabajar”, expresó Peña Quezada. Aunque el estado mantiene una de las pocas licenciaturas en música del país, el mercado laboral permanece limitado.
El director detalló que muchos de los egresados terminan en plazas docentes dentro de la Secretaría de Educación, incluso cuando su formación está orientada a la interpretación profesional. “Hay instrumentistas excelentes —clarinetistas, cantantes, violinistas— que, ante la falta de alternativas, se van como maestros de grupo. Ese no era su perfil, pero necesitan un ingreso”, señaló.
Peña Quezada compartió que algunos jóvenes músicos expresan temor sobre su futuro laboral, al no ver opciones más allá de incorporarse a mariachis o agrupaciones populares para sobrevivir. Sin embargo, el mayor problema no es solo la falta de empleos, sino que la estructura educativa no garantiza una carrera profesional sólida.
“La música es una profesión que debe iniciarse desde los seis u ocho años. Si alguien llega a la universidad sin bases, no podrá avanzar. Nosotros queremos corregir eso, y en poco tiempo ya logramos que tres niños ingresen a la Escuela de Música”, explicó respecto a los esfuerzos de la Youth Sinfonietta.
Para retener talento, el director consideró indispensable generar espacios formales de trabajo artístico. “Necesitamos más campo laboral: una orquesta sinfónica más grande, mejor remunerada; apoyo a tríos, cuartetos y conciertos de cámara. Dar clases está bien, pero el músico debe vivir de tocar, para eso se forma”, insistió.










