Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La propuesta de reforma electoral federal que busca eliminar los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs) para centralizar sus funciones en el Instituto Nacional Electoral (INE) podría representar un retroceso, especialmente en estados con una marcada diversidad social y procesos electorales complejos como Chiapas.
Así lo advirtió la presidenta provisional del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas, María Magdalena Vila Domínguez, quien argumentó que los institutos locales son esenciales para atender las particularidades sociales y mantener la cercanía con la ciudadanía.
Vila Domínguez destacó que el caso de Chiapas es único, pues en municipios como Oxchuc y Pantelhó , las OPLEs han logrado construir procesos electorales que conviven entre el sistema tradicional de partidos y el de usos y costumbres.
“Ha costado mucho construir elecciones en localidades como Oxchuc, Pantelhó. Centralizar las elecciones y que un sólo organismo se encargue de todo suena complicado, además de que implica una lejanía de la realidad social y las particularidades de las comunidades”, señaló la funcionaria.
Para el IEPC, las realidades electorales de Chiapas difieren notablemente del centro y norte del país, y los institutos locales han sido clave para adecuar los procesos a estos contextos.
La presidenta del IEPC también enfatizó el valor de la experiencia acumulada por los OPLEs y la profesionalización de su personal.
Recordó que una reforma previa en 2014 creó el Servicio Profesional Electoral, resultando en personal con formación de excelencia.
Solo en el IEPC de Chiapas, unas 30 plazas están ocupadas por personal derivado de estos procesos, cuya experiencia en campo no debería perderse, pues son trabajadores que le ha costado al Estado mexicano formar.
“Los OPLEs se han ido construyendo con experiencia en cada elección, cada proceso nos ha enseñado algo”, afirmó.
Sin embargo, desde el gobierno federal la principal retórica para justificar la desaparición de los OPLEs y la asunción de sus funciones por el INE se centra en la austeridad y la eficiencia.
El argumento es evitar la duplicidad de gastos y funciones, así como eliminar la presunta injerencia directa de los gobernadores en los procesos.
Según las proyecciones del gobierno federal, la extinción de estos organismos significaría un ahorro de por lo menos 20 mil millones de pesos.
Actualmente, las leyes electorales y la Constitución establecen el sometimiento de los institutos locales al INE, que tiene la facultad de designar a sus consejeros y decidir sobre los criterios electorales importantes.
Sin embargo, para la autoridad electoral chiapaneca, este modelo de centralización extrema amenaza la capacidad de gestionar la diversidad y la complejidad electoral regional.









