Ante este panorama, Protección Civil mantiene protocolos estrictos, especialmente en El Sabinal
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La capital chiapaneca se mantiene en un estado de vulnerabilidad considerable frente a las inundaciones, una amenaza constante debido a su geografía, marcada por el río principal El Sabinal y una red de 23 arroyos que lo alimentan y que atraviesan la mancha urbana.
El riesgo de revivir escenas de desastre por inundaciones, similares a las registradas recientemente en Poza Rica, Veracruz, es latente en diversos puntos de Tuxtla Gutiérrez, especialmente ante la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos, como lluvias intensas.
Así lo advirtió Eder Mancilla, director de Protección Civil Municipal, quien subrayó que la ciudad no está exenta de sufrir graves estragos.
“Tenemos 23 arroyos que cruzan la ciudad, y que generan un riesgo importante, por lo que no estamos exentos a sufrir estragos ante lluvias tan intensas como las registradas en Veracruz”, comentó.
De hecho, la entidad ya ha experimentado este año precipitaciones extremas en la región Costa y eventos inusuales como el tornado que impactó San Cristóbal de Las Casas.
El funcionario atribuyó estos sucesos a los efectos del cambio climático, que favorecen la recurrencia de fenómenos naturales cada vez más extremos.
Ante este panorama, Protección Civil mantiene protocolos estrictos, especialmente en El Sabinal.
Mancilla recordó que el año pasado se activaron alertas cuando el nivel del río estuvo a sólo 40 centímetros de su límite máximo, implementando acciones de perifoneo en zonas aledañas para generar una alerta temprana ante un posible desbordamiento.
El director destacó la importancia crucial de las acciones preventivas en las áreas de alto riesgo de la capital. Estas medidas buscan concientizar a la población sobre la necesidad de priorizar la vida y saber cuándo es el momento oportuno para ponerse a resguardo, por encima de la protección de bienes materiales.
El balance de las lluvias registradas durante este año en Tuxtla Gutiérrez confirma la existencia del riesgo: se reportaron afectaciones, principalmente encharcamientos, en al menos 25 zonas de la ciudad, todas ellas ubicadas en las cercanías de algún afluente.










