LLAVEN, el esclavo de sus principios

Cafetómano.

Bernardo Figueroa

Escuché con atención el episodio 46 de “Platicando con el Jaguar”, ese espacio donde el gobernador Eduardo Ramírez ha conseguido despojar a la política de sus formas más acartonadas para mostrarnos a las personas que sostienen, con su trabajo diario, las riendas de Chiapas. La conversación con el Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, me dejó una impresión que va más allá de los datos duros y se instala en ese terreno íntimo donde los principios forjan el carácter de los servidores públicos. Verlo ahí, hablando con la serenidad de quien ha hecho del esfuerzo su credo más profundo, me reconcilió con la vieja idea de que el origen jamás determina la altura del destino. Llaven Abarca es un recordatorio andante de que las carreras en el servicio público aún pueden construirse peldaño a peldaño, a pulso, lejos de las canonjías y cerca de la perseverancia silenciosa que tantas veces pasa inadvertida en los reflectores del poder.

El fiscal se definió de una manera que se me quedó grabada durante horas después del podcast. Al reivindicar los principios de Zapata, se declaró esclavo de sus pensamientos y de sus principios, una expresión que en boca de otros sonaría a frase hecha, pero que en él adquiere una textura de verdad íntima. Pienso que un hombre capaz de reconocerse atado a un código moral, en un tiempo donde la flexibilidad ética parece moneda corriente, está enviando un mensaje poderoso a sus equipos de trabajo y a la ciudadanía. Ese anclaje conceptual explica muchas de las transformaciones que hoy palpamos en la procuración de justicia chiapaneca. Cuando en otro pasaje del diálogo dirigió la mirada hacia su esposa, Lupita Gómez, para afirmar con una gratitud conmovedora que ella lo ha convertido en un hombre de bien, percibí la dimensión humana de un funcionario que comprende que las batallas más importantes contra la impunidad se libran primero en el territorio privado de la conciencia. Su trayectoria junto a cinco gobernadores distintos le ha dado una perspectiva panorámica del estado que muy pocos atesoran, y aun así, al proyectarse hacia el futuro, su único horizonte visible sigue siendo el servicio a Chiapas.

CHIAPAS Y LA JUSTICIA DE LOS HECHOS.

Ese espíritu es el que ha permeado una reestructuración institucional que, llegados a la mitad del año 2026, exhibe resultados que merecen ser narrados con la contundencia de las cifras verificables. El diagnóstico heredado describía una Fiscalía que la gente sentía como una fortaleza burocrática, con los ojos vendados, los oídos tapiados y los portones cerrados a cal y canto para el ciudadano común. La respuesta de Llaven Abarca fue erigir un modelo de justicia de proximidad que durante el bienio 2025-2026 se tradujo en una depuración meticulosa de los cuerpos de investigación, en la agilización real de la apertura de carpetas y en un ataque frontal contra los rezagos históricos que mantenían secuestrada la esperanza de miles de víctimas. La consigna transmitida a cada agente del Ministerio Público y a cada policía investigador adquirió una claridad meridiana: los excesos y abusos del pasado quedaban proscritos en una institución que volvía a colocar el servicio público en el centro de su misión.

Los informes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y los cortes trimestrales de la propia Fiscalía General del Estado sostienen, con la frialdad técnica de la estadística, la narrativa de este renacimiento. Chiapas se ha consolidado en el periodo 2025-2026 como una de las entidades más pacíficas y seguras de la República Mexicana, un dato que ningún análisis serio puede atribuir a la casualidad. Detrás de esas gráficas descendentes de incidencia delictiva existe una arquitectura legal renovada, edificada con conocimiento de causa.

EL RETORNO DE LAS HORAS SERENAS.

Reconozco que falta camino por recorrer y que nadie en su sano juicio podría declarar una victoria definitiva cuando la complejidad del territorio chiapaneco sigue planteando desafíos diarios, pero sería un acto de ceguera intelectual negar que las cosas buenas están pasando frente a nuestros ojos. La seguridad pública se asemeja a esos padecimientos que exigen un tratamiento constante, una vigilancia médica que jamás se interrumpe, y aquí se heredó un paciente infectado cuyas dolencias se ramificaban por cada tejido institucional. Curar un cuerpo así demanda tiempo, diagnóstico certero y la valentía de aplicar las medicinas correctas, aunque ardan al contacto con la herida. Los indicadores del bienio 2025-2026 demuestran que el tratamiento está funcionando, que la fiebre empieza a ceder y que los signos vitales de la procuración de justicia recuperan poco a poco su ritmo normal.

La geografía caprichosa de Chiapas y su latitud fronteriza imponen desafíos que mutan constantemente y que impiden cualquier triunfalismo prematuro, lo reconozco. Existe, sin embargo, una diferencia cualitativa que ya no depende de percepciones volátiles, sino de una transformación mensurable en la vida institucional. La dupla que integran el gobernador Eduardo Ramírez y el fiscal Jorge Luis Llaven Abarca ha logrado desmontar el andamiaje de una procuración de justicia anacrónica y hermética para levantar, en su lugar, una institución dinámica que respira al ritmo de los derechos humanos y que combate la impunidad con una determinación metódica. La promesa de horas serenas, aquella que parecía un anhelo lejano para tantas comunidades agraviadas, está retornando a los municipios chiapanecos con la solidez de un trabajo que se mide en carpetas resueltas, en calles que recobran su pulso cotidiano y en una confianza ciudadana que, poco a poco, vuelve a depositarse sobre el escritorio de un Ministerio Público que ahora sí mira de frente y escucha con atención.

Desde el Café: En la Escuela Primaria Daniel Delgadillo de la colonia Copoya, el gobernador Eduardo Ramírez inauguró diversas aulas equipadas que beneficiarán a más de 540 niñas y niños, las cuales tienen una inversión de 1.7 millones de pesos… Ojalá que uno que otro fiscal de distrito le aprenda un poco a la convicción de su patrón, no que solo se ponen la playera del América para jugar futbol, pero son bien chivas de corazón… Que, ante la eventual reforma electoral, para que las mujeres accedan a los cargos públicos de presidentas municipales, se viene una ola de juniors, hijos de papis, hijos de aquellos que no podrán acceder a la silla municipal, y que buscan que el orgullo de su nepotismo vaya de candidato a síndico. Así que no se les extrañe ver a papá e hijo haciendo campaña… En la Escuela Secundaria del Estado Número 2, en Tuxtla Gutiérrez, el secretario de Educación, Roger Mandujano, acompañó al gobernador Eduardo Ramírez a la entrega de mochilas a las y los estudiantes, una acción que contribuye a fortalecer su proceso educativo y representa un apoyo para la economía de las familias de cara al próximo ciclo escolar… El diputado Mario Guillén asistió a la Reunión Nacional de Coordinadoras y Coordinadores de Grupos Parlamentarios Locales de Morena, encabezada por la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, con el objetivo de fortalecer la unidad del movimiento y consolidar una agenda legislativa comprometida con el bienestar del pueblo. El líder camaral reafirmó su compromiso de seguir impulsando un trabajo territorial cercano a la gente, defender con firmeza la soberanía nacional y respaldar las iniciativas que encabeza la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.

Para terminar: “La vida es como un juego de cartas. La mano que te reparten es determinismo; el modo en que juegas es libre albedrío”. Lo dijo Jawaharlal Nehru.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

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