24 de febrero de 1931, fundación de la escuela Normal Mactumactzá

Dr. Gilberto de los Santos Cruz

Cuando el mundo entero estaba aún conmocionado por los efectos de la gran represión de 1929, en Chiapas, un 24 de febrero de 1931 surge una esperanza de llevar el bienestar y el desarrollo a las comunidades más marginadas, nace así la Escuela Normal Rural Mactumactzá, como una necesidad popular. La Normal “Mactumactzá” será un centro educativo donde los estudiantes de origen campesino tienen una oportunidad de aspirar a concluir sus estudios superiores. Los maestros rurales aceptan la misión de llevar la educación a lugares más apartados de la entidad creando el cimiento de toda oportunidad de desarrollo.

Desde su fundación como Normal Rural de Cerro Hueco al servicio de las comunidades rurales e indígenas y para la superación de los Maestros Rurales en servicio. No habían salones ni mobiliario, iniciando labores bajo los árboles, fueron los mismos estudiantes jóvenes y señoritas quienes construyeron los primeros muebles para iniciar las labores académicas, luego se dedicaron al acondicionamiento del edificio, construyendo casitas de bajareque para ampliar los dormitorios, los pequeños comerciantes y campesinos de la región la apoyaron en sus necesidades básicas. Al paso del tiempo la Escuela se llenó de orgullo por lo que hacía y por lo que significaba para el pueblo.

En el viejo comedor existen aún los murales que representan la matanza de Tlatelolco en 1968; las canchas de futbol y de basquetbol están cuarteadas; Las 27 hectáreas que conforman la Normal Rural están semi aprovechadas, pues el sistema de producción agropecuaria no se ha podido levantar. Las porquerizas, las colmenas, las aves de corral, el maíz, el frijol, todo ha cambiado; incluso se eliminó del plan de estudios el eje que corresponde a los módulos de producción agropecuaria que existen en todas las Normales Rurales desde su fundación. El plan de estudios de las Normales Rurales ha incluido cinco ejes en su proyecto de formación integral: 1) el académico, que incluye todos los procesos teóricos-prácticos de su preparación como docentes rurales y que debe responder a los planteamientos centrales formulados por la sep. En realidad, actualmente este es el único eje del que se ocupan institucionalmente las autoridades educativas y que 90 Normales Rurales y Ayotzinapa se empeñan en homologar con el resto de las Normales; 2) el de producción agropecuaria, que siempre cumplió la función de preparar a los maestros rurales para dominar técnicas de producción –tradicionales y nuevas– que pudieran llevar a sus comunidades para mejorar e incrementar el rendimiento agrícola, y donde además las escuelas rurales tienen –aunque abandonadas– parcelas escolares donadas por los ejidos; 3) el eje cultural y de oficios, integrado por múltiples talleres fundamentales en una preparación integral; 4) el eje deportivo, para lo cual las Normales Rurales tuvieron instalaciones deportivas pertinentes; 5) el eje político, a cargo de la FECSM, donde los estudiantes analizan los procesos sociales, económicos y políticos del país, lo cual los prepara para trabajar en sus comunidades rurales –que se encuentran aisladas y sin mayor información que la ofrecida por la televisión– para, como dicen ellos, “abrir las mentes de los campesinos” frente a la desigualdad y la injusticia, y esto los convierte automáticamente en agentes o sujetos del cambio social.

La Normal Rural de Mactumactzá fue creada en el estado más pobre de México el 24 de febrero de 1931, un año difícil que aún resentía los efectos de la gran crisis económica, y se fundó con la intención de dar respuesta a una enorme necesidad popular. Es incongruente que pretendan cerrar este pequeño espacio en el estado que sigue siendo el más pobre y que aún tiene al 60% de su población en el campo y donde existe el mayor porcentaje de indígenas del país.

HIMNO A LA ESCUELA NORMAL RURAL MACTUMACTZÁ

Gloria, gloria a la Normal Rural

Gloria excelsa a este templo de luz

Que de Chiapas será heroico paladín

En la inmensa cruzada racial

Canta el bronce, ondean los pendones

Que el florón que la gloria tejió

Es la trama de mil corazones

Que sangraron granate de amor

Del tepechía surja la epopeya

Que escude nuestro anhelo inmortal

Santa Escuela que al indio redimes

Le iluminas futuro mejor

Levantando tu antorcha a los cielos

Cual las casas, padre sembrador

Y el día de prueba y martirio

Juventud la esperanza alentar

Compartir:

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *