Por La Conciencia
Roger Heli Díaz Guillén.
Desde el año de 1973 celebramos en el mundo cada cinco de junio el día mundial del medio ambiente por acuerdo de la Organización de las Naciones Unidas basado en su importancia para el desarrollo y vida humana, correspondiendo este 2024 su celebración con el lema “nuestras tierras. Nuestro futuro. Somos la generación restauración” que considera revalorar la resiliencia de los pueblos y comunidades; las aportaciones necesarias para revertir y equilibrar el cambio climático; atender y resolver el problema de sequía en algunos estados de la republica principalmente en el norte del país y; reconstruir ecosistemas y biodiversidad para revertir la desertificación de territorios.
Al celebrar este miércoles al medio ambiente en su cumpleaños 52 invita a revisar que México ha abonado desde nuestros pueblos originarios, por ejemplo los jardines botánicos de lo que hoy es el Bosque de Chapultepec originado en pensamiento de Moctezuma; en Iztapalapa, Oaxtepec y Tetcutzingo en Texcoco en tiempos precolombinos de desarrollo de nuestros pueblo originarios, para seguir pensando en la naturaleza en el siglo XX en que triunfa la revolución mexicana y se consolida la larga lucha de indefinición y rumbo de nación que derivó del movimiento de independencia de 1810 por el que se proclama y erige como una nación libre y soberana; destacando el dato de expropiación de territorio biodiverso realizada por el presidente Sebastián Lerdo de Tejada en el año de 1876 para su protección, del cual se constituyó la primera área natural protegida para proteger a 14 lagos que suministran agua a la ciudad de México que data del 27 de noviembre de 1917 conocido como Parque Nacional Desierto de los Leones en la ciudad de México; 56 años antes de la primera celebración del día internacional del medio ambiente de 1973.
En la década de los sesenta y ochenta del siglo pasado se fortaleció la protección de la flora y fauna expresada en diversas denominaciones incluyendo las reservas de biosferas en la ley forestal, promulgándose la ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente como nueva ley publicada en el diario oficial de la federación el 28 de enero de 1988, que tiene como antecedente la ley forestal promulgada por el presidente Adolfo López Mateos que consideró por primera vez la creación de parques nacionales; reconociendo México la importancia del medio ambiente y la biodiversidad creándose en 1992 la CONABIO comisión nacional de la biodiversidad y años después el FMCN fondo mexicano para la conservación de la naturaleza; informando México al mundo en la cumbre por la tierra cebrada en Brasil en 1992 del fin del reparto agrario en febrero de 1992 y promulgación de la una nueva ley agraria a la fecha vigente.
Lo expuesto en dos siglos de historia nacional sobre el papel de México en el cuidado y valor del medio ambiente y naturaleza irónicamente corresponde a la mayor depredación en la historia de las selvas y bosques en el territorio nacional en manos de extranjeros y nacionales que destruyeron con beneficio económico millones de hectáreas en diferentes estados de la república mexicana, basta destacar el caso de la selva lacandona que hoy no rebasa las 600 mil hectáreas. Periodo en el cual hemos contaminado más de la mitad de ríos y arroyos; sobre explotado muchos mantos acuíferos y secado muchos más; donde pondera un uso irracional, en gran medida ilegal de uso del agua de forma consentida en años.
Este marco de referencia y antecedentes marca el inicio del siglo XXI que nos permite tomar como parámetro sus primeros 24 años, de donde emerge el interés de destacar que la conservación y salud del medio ambiente se basa en el uso racional y equilibrado del aprovechamiento sostenible de nuestras áreas naturales protegidas; considerando sobre este tema la SEMARNAT que “el manejo implica una mayor intervención que simplemente permitir que el cambio ocurra; conduce el cambio en un ecosistema con diferente grado de intervención humana. Las áreas y especies manejadas por definición le producen algo a la sociedad, esa es la razón de ser del manejo, y por ello se considera que el manejo y el uso están ligados de manera disoluble…Es decir, el uso y el aprovechamiento son parte del manejo y a su vez parte de la conservación”.
El estado de conservación, uso y aprovechamiento de nuestros espacios naturales al día de hoy es una realidad que nos permite responder ¿Qué falta para estar en armonía con la naturaleza y el medio ambiente?, destacando la importancia de atender la recomendación 26/2013 del 13 de abril del 2016 sobre la falta y/o actualización de programas de manejo en áreas naturales protegidas de carácter federal y su relación con el goce y disfrute de diversos derechos humanos, que en ocho años no se ha atendido; a la que se suma la recomendación de la CNDH 12/2019 relacionada con la conservación del parque nacional cañón del sumidero en Chiapas con el mismo destino, en espera de ser atendido.
En este mismo orden se destaca que en el estado de Chiapas las áreas naturales protegidas tienen entre catorce y veintitrés años que fueron declaradas, donde la mayoría de programas de manejo que no han sido actualizados, incumpliéndose obligaciones legales dispuestas en el reglamento de la ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente en materia de áreas naturales protegidas que en sus artículos 77 y 78 precisan la importancia de su actualización. A nivel nacional la administración de las áreas naturales protegidas presenta un rezago de elaboración de programas de manejo en 103 áreas naturales protegidas y actualización en por lo menos 118.
México no estará en armonía con la naturaleza y el medio ambiente hasta en tanto no atendamos lo que la naturaleza y medio ambiente necesitan del ser humano, sociedades y gobiernos; más allá de lo que nosotros hemos necesitado de la tierra y la naturaleza.










