La filosofía: Es útil o no en la vida contemporánea

La filosofía: Es útil o no en la vida contemporánea

Por la Conciencia

Dr. Roger Heli Díaz Guillén

La filosofía no es un adjetivo para denominar actos cuando se piensa lo impensable de la cotidianidad. La filosofía no resuelve temas de la vida practica e inmediata; siendo ello argumento para algunas voces que sostienen que es inoficiosa porque no atiende las necesidades recurrentes cotidianas del ser; observando que en los contenidos curriculares de la formación educativa se adolece de la filosofía, traduciéndola en materias de formación cívica y ética; planteando la nueva escuela mexicana incorporar a la filosofía en la formación de preparatoria para fomentar el pensamiento crítico, humanista y comunitario y; de forma transversal en todos los niveles educativos. La filosofía en lo general se le ha relegado al pensamiento histórico y como grandes definiciones de la vida y la verdad que se retoman comparadas con el presente. Ha quedado en el terreno de lo referencial y no como pensamiento inherente de la naturaleza humana que ha marcado el rumbo de la historia.

La filosofía en su concepción general del saber, es la que ha permitido explicar la naturaleza de la humanidad y su transformación a partir de la madures de su pensamiento, mediante la cual se ha podido comprender el papel del pensamiento para los seres humanos aplicados a la vida social y comunitaria, en una “visión estructural” como forma de pensamiento metodológico que parte de la integralidad de un tema para abordarlo y tomar determinaciones; destacando en esta idea que en febrero del 2017 fue tema de discusión en España con los legisladores, planteando que estudiar filosofía son horas perdidas en el aprendizaje; siendo recurrente y de apoyo para abordar este tema el artículo de Amalia Mosquera de marzo del 2019 ¿para qué sirve la filosofía? 10 citas que lo explican; donde retoma pensamientos de filósofos en diversos momentos históricos.

Sócrates en el siglo V antes de cristo planteó que “la filosofía es la búsqueda de la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma su conducta”; por ello, destaca Ayn Rand en el siglo XIX que “para vivir el hombre debe actuar; para actuar debe tomar decisiones; para tomar decisiones debe definir un código de valores; para definir un código de valores debe saber que es y donde esta. Necesita metafísica, epistemología, ética…filosofía. No puede escapar de esta necesidad. Observando que los conceptos de conductas, orden, seguridad, valores y normas devienen de la filosofía cuando estos temas se asumieron como necesidades para vivir en sociedad, llamado en su momento “contrato social” y marcos jurídicos nacionales.

Se reconoce en el siglo XX con Jesús Mosterín que “la filosofía mediocre no sirve para nada, pero la gran filosofía, en sus mejores momentos, contribuyó a que vivamos con los ojos abiertos., tratando de darnos una cosmovisión nacional y global que incorpore lo más fiable del saber de nuestros tiempos”; que invita a observar que la filosofía es presente y; como destaca Adela Cortina,se ocupa de las preguntas que nos constituyen como seres humanos. Si dejamos de planteárnosla perderíamos nuestra humanidad”. La filosofía es visión de la conjugación del pasado, presente y futuro; recomendando que “la universidad no es una expendeduría de títulos para el mercado laboral. No es el mercado el que ha de decidir que carreras e implantan y cuáles no. El criterio debe ser el de las necesidades de la sociedad para construir un futuro más humano. Formar personas y ciudadanos con conocimientos y capacidad de innovación es la clave.

Abona a la idea Martha Nussbaum, precisando que “las humanidades son fundamentales para la democracia. La filosofía aporta herramientas de pensamiento crítico que ayudan a cuestionar la tradición y la autoridad. La historia permite identificar nuestro lugar en el mundo en relación con otras culturas. El arte y la literatura estimulan la imaginación”. Esta percepción del saber emana de la filosofía, destacando André Comte-Sponville que “filosofar no es un deber moral sino una necesidad. La vida es tan difícil que tenemos necesidad de utilizar nuestra inteligencia para vivir un poco mejor. A fin de cuentas, ¿Qué es filosofía? Es el esfuerzo por pensar, pensar mejor para vivir mejor. El amor a la sabiduría (la filosofía) consiste en intentar vivir de manera un poco menos estúpida, un poco más inteligente, para ser más felices”.

Los seis pensadores referenciados en diferentes tiempos no dejan lugar a dudas que la filosofía no es una ciencia desde la perspectiva occidental de contenidos de verdades, pero si es método y compilación de ejercicios del pensamiento para resolver dudas sobre la vida, existencia humana y fuerzas naturales; siendo en su objeto un timón que propició el desarrollo de los saberes, la ciencia, el orden y visión del crecimiento de los pueblos; estableciéndose como metodología que ha propiciado el pensamiento crítico y lo humaniza, como las aportaciones ya referenciadas que marcan parámetros de reflexión para dimensionar su importancia y su aplicación práctica en la vida diaria.

En este orden de ideas se aporta lo expuesto por Michel Onfray, que destaca que “una filosofía que no tiene un aplicación práctica es inútil. Esta es la enfermedad de la que, al día de hoy, la filosofía adolece, aquella que la ha vuelto lejana y la ha teñido de injustificada soledad”; siendo esta idea del rescate de la aplicación práctica de la filosofía, fortalecida por Marina Garcés que precisa que “la filosofía es un lenguaje fundamental para aprender a pensar de forma crítica. La filosofía no es útil o inútil, es necesaria.

Concluimos fortaleciendo la idea de retomar a la filosofía en los contenidos educativos de forma adjetiva y transversal, basado en que la ética y el civismo son productos de la preocupación filosófica del ser que dio paso a lo que hoy llamamos ciencias sociales, cuyo motor ha sido y es la filosofía como madre del conocimiento y los saberes. En este orden, el pensamiento filosófico es integral y estructural que permite resolver interrogantes basados en una diversidad de marcos de referencia. Es una capacidad inherente del ser humano.

Para reconocer la importancia de la filosofía basta observar cuatro preceptos fundamentales en la vida de la humanidad construidos de forma coincidentes por grandes pensadores humanistas como es: No matar, No robar, No mentir, No cometer actos deshonestos que están basado en el pensamiento filosófica de la existencia y la convivencia humana; sin estos no hubiéramos llegado como sociedades hasta nuestros tiempos.

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