Letras Desnudas
Mario Caballero
De Manuel Velasco Coello se podrán decir muchas cosas. Pero nadie podría negar, sin embargo, que es un excelente estratega político.
Trae la política en las venas y desde que puso el primer pie en la política demostró capacidad y habilidad para alcanzar cada una de sus metas, como convertirse en uno de los gobernadores más jóvenes que haya tenido México y el primero del Partido Verde Ecologista de México.
Por lo mismo, ¿debería sorprendernos que su nombre esté sonando para encabezar una gran alianza opositora con rumbo a la Presidencia de la República? No lo creo. Tiene activos políticos destacables y eso los partidos de oposición lo saben.
TRAYECTORIA
Quien no conoce de los ritmos con los que se mueve la política y de las dinámicas del poder, dará por sentado que “el güero” Velasco, como se le conoce, tiene pocas posibilidades de convertirse en candidato presidencial. Empero, se equivocan.
La historia nos dice que Velasco Coello nació para ser político. Pues ser político es, con todo rigor, gobernar, pero no en el sentido al puesto mismo del Estado sino gobernar nuestras inquietudes y debilidades, y transformarlas en convicciones que unan y cohesionen una mejor ciudadanía, una mejor nación, un mejor porvenir.
Cuentan que desde muy temprana edad demostró ante sus familiares y amigos la vocación por el servicio público. Desconozco si en algún momento de la vida se inspiró en el legado de su abuelo Manuel Velasco Suárez, exgobernador de Chiapas por el periodo 1970-1976, para seguir sus pasos. Probablemente sí. Lo que conocemos ciertamente es que fue su entusiasmo lo que lo llevó a construirse casi por sí solo una imagen y una valiosa carrera en el arte de gobernar.
Claro que hubo gente que lo apoyó en su travesía, entre ellos, doña Leticia Coello de Velasco, su madre, y algunos de sus amigos de los que recibió consejos, ánimo y acompañamiento.
Durante su campaña política a la diputación local, cuando él todavía era un chamaco desconocido para la mayoría de los chiapanecos y con un equipo de trabajo bastante reducido, subía él mismo a colocar su propaganda en los postes y repartía de mano en mano los volantes que contenían sus propuestas.
Su campaña fue singular, muy diferente a la que estábamos acostumbrados, en la que su simpatía lo llevó a ganarse la confianza de los electores. Fue así que, a los 21 años de edad, se convirtió en diputado local.
Eso fue en 2001, y formó parte de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado. También desempeñó los cargos de secretario de la Mesa Directiva, presidente de la Comisión de Ecología e integrante de las comisiones de Gobernación y Justicia.
En 2003 fue diputado federal plurinominal, siendo el legislador más joven en San Lázaro.
En esa etapa, presentó 47 iniciativas de reforma, en la que destacó la iniciativa aprobada por diputados y senadores para que las niñas y los niños de familias pobres que no tienen acceso a seguridad social, pudieran hacerlo de manera gratuita en los servicios públicos.
En 2006, con cerca de 500 mil votos, ganó una senaduría. Ahí, en el Senado, fue presidente de la Comisión de la Medalla Belisario Domínguez.
En ese periodo, siendo el senador más joven, fue uno de los legisladores que más iniciativas propuso. En total presentó 115 iniciativas de ley y 36 puntos de acuerdo, además tuvo más de 200 intervenciones en tribuna. Dieciocho de sus reformas fueron aprobadas.
Por todo ello, para las elecciones de 2012 fue considerado el candidato a vencer a la gubernatura de Chiapas.
Todo mundo en el estado hablaba de que no había ningún otro candidato que pudiera hacerle frente, que tuviera la capacidad y la simpatía para ganarse la confianza de la ciudadanía que él se había ganado durante los 12 años consecutivos como legislador, en los que realizó gestiones, visitó todos los municipios y se congració con todos los grupos sociales.
Esta situación quedó demostrada en la jornada electoral, el primero de julio de 2012, en la que se convirtió en gobernador con un millón 114 mil 187 votos. Inclusive, las primeras encuestas de salida mostraron una ventaja a su favor del 68 por ciento.
CABILDERO Y CONCILIADOR
En mayo de 2018, recibió el nombramiento de presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), y desde esa posición logró que todos sus homólogos trabajaran por la unidad nacional en torno a objetivos comunes a favor del país, como fortalecer la paz y la seguridad.
Antes de dejar este cargo jugó un papel fundamental en el traspaso del poder entre el presidente saliente y el entrante, Andrés Manuel López Obrador. Hizo que esta transferencia se diera en un ambiente de armonía, terso y con civilidad política.
Cuando todos creíamos en aquel diciembre de 2018 que habría violencia debido a la polarización y los enfrentamientos políticos y sociales del momento, Manuel Velasco fue el puente para que AMLO asumiera la Presidencia de la República sin contratiempos y con el respaldo político de los gobernadores.
Es esto, precisamente, lo que hace de todo político un buen político.
OTROS ACTIVOS
Ahora, nuevamente como senador de la República, es tal vez el único legislador que ha sabido conciliar y acordar con todos los líderes partidistas y con los senadores del PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano. Ni se diga con Morena, con el que su partido, el Verde, son aliados en el Senado.
Por si fuera poco, es amigo y goza del respeto del presidente López Obrador. También es amigo del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández. Y esto no demerita su posible candidatura por la alianza opositora. Todo lo contrario, aumenta su viabilidad ya que por esa misma cercanía suena difícil que sea perseguido o acosado por el Estado. Es más, se puede presumir que tendría una competencia pareja y auténticamente legítima.
Aunque, por lo mismo, cabe la duda de si el “güero” Velasco quiera enfrentarse en una elección con las llamadas “corcholatas” de Morena.
Pero hay una gran certeza: Manuel Velasco podría ser quizá el único político en todo México capaz de agrupar a todos los partidos de oposición en una candidatura de unidad.
El PRI, PRD y Movimiento Ciudadano ya han mostrado interés por lanzarlo como candidato presidencial. ¿Lo hará el PAN? Todavía no lo sabemos, pero en la política todo puede pasar. Sobre todo, conociendo que hasta el día de hoy estos partidos no tienen una figura visible y capaz de enfrentarse a cualquiera de los posibles candidatos de Morena.
Inclusive, los priistas, panistas y otros que ya han levantado la mano para asumir señalada postulación son gente impresentable, con una larga cola que les pisen y, por consiguiente, blancos fáciles que no aguantarían el mínimo cuestionamiento. A diferencia de Velasco Coello, quien tiene oficio político, una trayectoria que lo respalda e importantes alianzas políticas.
La pregunta es: ¿le alcanzará todo esto para ser el candidato presidencial de la oposición?
Twitter: @_MarioCaballero










