El informe de un gobierno de cambios profundos

Letras Desnudas

Mario Caballero

Si nos sentamos a reflexionar con seriedad y con datos duros suficientes, seguramente caeremos en la cuenta de que la historia juzgará el sexenio del gobernador Rutilio Escandón como el más decisivo de los últimos 30 años.

Empezó con una herencia de crisis gubernamental, que implicaba grandes deudas económicas, conflictos sociales, inseguridad, corrupción y una terrible falta de credibilidad en las instituciones. Pero está concluyendo como el sexenio de los cambios más profundos en la vida pública de Chiapas.

FINANZAS SANAS

Estos seis años han sido de recuperación y solidez financiera.

En el sexto Informe de Gobierno, el mandatario Escandón confirmó que su administración limpió las finanzas estatales y que a través de la política de austeridad y transparencia ejerció un control riguroso y honesto de los recursos públicos.

Prueba de ello es que en estos años se llevaron a cabo miles de acciones sin prestar un solo peso.

Por el contrario, se finiquitaron las deudas generadas por las administraciones pasadas. Como los más de 800 millones de pesos por adeudos por juicios mercantiles y laborales, los 18 mil millones del sector salud y los más de 3 mil 400 millones por sueldos, aguinaldos y prestaciones que no les pagaron en su momento a los maestros interinos y personal administrativo.

Mejor todavía, gracias a la implementación de nuevas tecnologías se mejoró el servicio hacendario, lo cual permitió obtener un ingreso estatal por arriba de los 42 mil 141 millones de pesos, cifra que es superior en un 12.29 por ciento a lo recaudado en el gobierno anterior.

PAZ Y SEGURIDAD

También este sexenio fue de reconciliación social y grandes acuerdos por la paz.

Mientras que en otros periodos siempre se le buscó darle la vuelta a los problemas y dejarlos a que se resolvieran solos, el gobierno del doctor Escandón buscó el diálogo permanente con todos los grupos y sectores en conflicto.

Gracias a eso hoy los pueblos de Chenalhó y Aldama, por ejemplo, llevan dos años de armoniosa convivencia, donde las familias viven por fin en paz y tranquilidad después de 50 años de estar en disputa por la tenencia de la tierra, que dejó un sinnúmero de familias enlutadas.

No era con represión, ni con la imposición de la ley a secas, sino la pacificación de estos dos importantes pueblos tenía que transitar por el camino de la concordia y la legalidad.

De esta misma forma, también se dirimieron los conflictos magisteriales, estudiantiles y políticos.

La seguridad de la que actualmente gozamos los chiapanecos también es resultado de este nuevo paradigma de entendimiento y ejercicio del poder, que permitió la creación de importantes estrategias como la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz y Seguridad Pública Estatal, a través de la cual se coordinaron las autoridades y corporaciones de los tres órdenes de gobierno para vigilar la situación del estado e implementar las acciones necesarias para garantizar el orden público, la paz social y la tranquilidad.

Uno de los resultados de esta estrategia fue pasar de 20 mil 464 delitos por cada 100 mil habitantes en 2018 a 14 mil 111 en 2023.

Otro resultado, no menor en importancia, es que Chiapas se mantiene en segundo lugar con menor tasa de incidencia delictiva a nivel nacional, con una disminución del 45 por ciento en delitos generales y un 59% en delitos de alto impacto.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2023, Chiapas mantiene los registros por debajo de la media nacional.

Somos un estado seguro para vivir, visitar e invertir.

SALUD Y EDUCACIÓN

Ya le comentaba la semana pasada que este gobierno fue reconocido a nivel nacional por el excelente manejo que hizo de la pandemia, obteniendo las menores cifras de contagios y fallecimientos.

Empero, este galardón, como los muchos logros alcanzados en materia de salud, fueron posibles por el compromiso del gobernador por brindar un servicio médico de calidad.

Pues como nunca en otro periodo, se realizó una importantísima inversión para el fortalecimiento y modernización de las unidades médicas. Con 382.7 millones de pesos se instalaron 16 Clínicas de Parto Humanizado y se reconvirtieron 890 hospitales, clínicas, centros de salud y casas maternales.

Con otros mil 400 millones se realizaron 606 acciones en la infraestructura física de unidades médicas de primer y segundo nivel.

Asimismo, se equiparon 456 unidades médicas con una inversión superior a los mil 292 millones de pesos. Se distribuyeron 126.2 millones de medicamentos, creció la red de frío con un almacén estatal, dos centros de vacunología y ocho almacenes distritales, que conllevó una inversión superior a los 119 millones. Y con tal de acercar los servicios de atención médica a los chiapanecos sin posibilidad de desplazamiento y en situación de vulnerabilidad, se cuenta hoy en día con 10 Convoyes de la Salud que constantemente visitan todos los municipios de Chiapas.

En cuanto a materia de educación, el Gobierno del Estado logró reducir los índices de rezago en infraestructura educativa, pasando de 13.81 por ciento en 2018 a 5.57 en 2024.

Esta mejora fue posible a merced de que se construyeron 2 mil 451 nuevas aulas, 62 laboratorios, 25 talleres y mil 832 anexos. Además, se rehabilitaron 3 mil 462 espacios en beneficio de más de 560 mil alumnos.

No es todo. Para combatir la deserción escolar, se entregaron 215.7 millones de pesos en becas. Más otros 128.8 millones en apoyos consistentes en pantallas, tabletas electrónicas, uniformes, útiles escolares y kits visuales, en favor de un millón 560 mil estudiantes de educación básica.

Por ello, al término de este sexenio hay una escuela, una clínica o un hospital donde antes no lo había. Hoy, todas las personas pueden acudir confiadas a los centros médicos públicos donde serán atendidos y recibirán los medicamentos y el tratamiento para la pronta recuperación de su salud. Y, para mayor fortuna, cuatro de cada 10 niños tienen ahora la oportunidad de continuar con sus estudios.

REDUCCIÓN DE LA POBREZA

Para ponerle la guinda al pastel, el gobierno de Rutilio Escandón se corona por haber logrado reducir el indicador de pobreza en 10.63 por ciento, siendo la reducción más alta a nivel nacional.

Comenzó su administración con un Chiapas en el último lugar en el combate a la pobreza, pero seis años después está concluyendo colocando al estado como el primero con más personas abandonando la pobreza.

Tras la lectura del sexto Informe de Gobierno nos enteramos que se destinaron decenas de miles de millones de pesos en la construcción de escuelas, hospitales, clínicas, parques, puentes, unidades deportivas, en la apertura de caminos, en el mantenimiento de carretearas, etcétera, pero reducir la pobreza es otra cosa. Es lo que se llama justicia social.

Por lo mismo, no puedo más que reconocer que don Rutilio tuvo la capacidad y la voluntad política para que cientos de miles de chiapanecos hoy disfrutaran una mejor calidad de vida, con mejores accesos a la salud, educación y a una vivienda digna, y con más oportunidades de desarrollo.

La clase política puede laurear a Rutilio Escandón por su don de estadista. Lo merece. Pero la satisfacción por haber logrado que toda esa gente saliera de la pobreza no tiene ningún parangón.

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