La Reaparición de “El Cachuchas”

Letras Desnudas

Mario Caballero

En días recientes, una foto generó mucha polémica. La de Alfredo Ramírez, líder de nuevo partido político Movimiento Humanista y subsecretario de Educación Federalizada, posando al lado de Miguel Ángel Córdova Ochoa. Después de muchos años de estar escondido, tras el atentado donde tres de sus escoltas fueron asesinados a tiros, reapareció públicamente el cacique de La Concordia.

EL AMIGO MIGUE

Por alguna extraña razón a Miguel Ángel Córdova lo llaman el “Amigo Migue”, aunque en sus años mozos le apodaban “El cachuchas”. Digo extraño porque alguien como él que ha alcanzado el poder nada más para enriquecerse, manosear los recursos públicos, someter y mantener amenazada a la población con grupos armados, obstaculizar el desarrollo del pueblo y convertir a todo un municipio en su feudo político, no puede llamarse amigo de nadie.

¿Sabe qué es lo más extraño? Que a pesar de que varios grupos de pobladores han venido protestando desde hace años en contra de los abusos de Miguel Ángel Córdova y de sus dos hijos, también alcaldes de esa localidad, quienes para variar también han sido acusados de corrupción, despotismo, desvío de recursos públicos y enriquecimiento ilícito, siga manteniendo el control político de mencionado municipio.

En 2021, ganó por segunda vez la presidencia municipal respaldado por el Partido Encuentro Solidario (PES), que ese año apenas alcanzó un escaño en el Congreso del Estado y tres alcaldías.

Según denuncias ciudadanas, El Cachuchas recurrió al fraude para quedarse con la presidencia municipal. Dicen que utilizó empresarios, comisariados ejidales y organizaciones campesinas para la coacción del voto a su favor, ya sea por medio de dinero o amenazas, pues desde hace mucho tiempo se dice que se ha servido de grupos armados, sí, armados, para mantener controlada a la población y a las comunidades.

Nada más como ejemplo, durante el día de las votaciones del 1 de julio de 2018, un grupo de alrededor de diez personas, con armas de grueso calibre, retenían a las personas y vehículos a escasos un kilómetro y medio de la entrada principal de La Concordia. Bajo un supuesto operativo de revisión le preguntaban a la gente a qué iba y de dónde venía, y luego les decían: “Ahí les encargamos que voten por el Miky (José Miguel Córdova García, hijo del Amigo Migue, quien ganó las elecciones de ese año)”, mientras les hacían ademanes amenazantes con las armas.

Entonces, ¿compró votos? ¿Amenazó a las personas con hacerles daño en los comicios de hace cinco años? No lo sabemos, pero la sola sospecha puso en jaque la legitimidad de su triunfo.

VA CONTRA LA LEY

Miguel Ángel Córdova siempre ha actuado como rémora de los poderosos. A principios de los años 2000 apoyaba al exgobernador Pablo Salazar. Dos años después de ese amasiato logró convertirse en alcalde de La Concordia e inmediatamente saltó al Congreso del Estado como diputado plurinominal. Luego se volvió operador político del exgobernador Juan Sabines Guerrero, alcanzando en 2008 el cargo de regidor en el Ayuntamiento de ese mismo municipio; en 2009, el de director general de la Comisión para el Desarrollo y Fomento del Café en Chiapas y en el mismo año fue designado secretario del Partido Verde Ecologista de México en el estado.

Obviamente, a finales de ese sexenio se subió al carro del exgobernador Manuel Velasco Coello, con quien no le fue tan bien como con los anteriores gobernadores, sino le fue genial.

Manuel Velasco lo sostuvo en el cargo en el PVEM hasta el 2013, para nombrarlo titular de la Secretaría de Desarrollo y Participación Social, SEDEPAS, (hoy Secretaría del Humanismo), puesto del que salió acusado de corrupción, tráfico de influencias y desvío de los fondos de los programas sociales.

En 2015, con la venia de “El Güero”, asumió la dirigencia estatal del partido Chiapas Unido e impulsó a su hijo Emmanuel Córdova García a la presidencia municipal de La Concordia, y lo hizo ganar.

No sólo eso. En los tres años que dirigió el partido estuvo en una abierta campaña política, ya que anhelaba ser candidato al Gobierno del Estado en 2018, y para ello utilizó las prerrogativas del organismo político y se dice que recibió dinero y apoyo tanto material como humano de la SEDEPAS, dependencia entonces tutelada por uno de sus alfiles. Ante el derroche de recursos públicos y la ilegal campaña política anticipada, Velasco Coello no dijo nada.

Pero llegado el tiempo de la definición de las candidaturas, El Güero dio un manotazo en la mesa y Miguel Ángel Córdova terminó siendo nada más candidato a diputado local por el distrito electoral número diecisiete, con cabecera en Motozintla.

Asimismo, con el respaldo del exgobernador logró la imposición de su otro hijo, José Miguel Córdova, El Miky, en la alcaldía concordeña.

Para el proceso electoral 2021, el IEPC lo declaró inelegible en razón de que su aspiración a ser candidato a la presidencia municipal violaba el artículo 39 de la Ley de Desarrollo Constitucional en Materia de Gobierno y Administración Municipal del Estado de Chiapas, que establece: “para que las personas puedan ser miembros de un Ayuntamiento se requiere: No ser cónyuge, concubino, concubina, hermana o hermano, madre, padre, hija, hijo o tener parentesco consanguíneo hasta el cuarto grado, así como tampoco tener parentesco por afinidad hasta el segundo grado, con el Presidente Municipal o Síndico en funciones, si se aspira a los cargos de Presidente Municipal o Síndico Municipal”.

Y como todos ya sabemos, es padre del entonces alcalde saliente de La Concordia, José Miguel Córdova.

Tras el ataque armado que sufrió en 2023, Córdova Ochoa desapareció del ojo público. Repartía órdenes a la distancia sobre los asuntos del municipio. El miedo, como dice la sabiduría popular, no anda burro.

En las elecciones de 2024, le heredó la alcaldía a su hijo Emmanuel Córdova, quien no hizo campaña. Uno de sus primos hizo campaña política en su nombre, paseando en cada evento una imagen suya hecha de cartón.

Nuevamente los ciudadanos salieron a decir ante los medios de comunicación que fueron amenazados y obligados a votar por Emmanuel, que desempeña su segundo periodo como edil de La Concordia, localidad que –dijimos- está convertida en el feudo de la familia caciquil Córdova García, responsable del atraso en el municipio y de condenar a la pobreza, la ignorancia y la violencia a toda la población, mientras el amigo Migue y sus dos hijos disfrutan de una riqueza bajo sospecha de corrupción, con ranchos ganaderos, empresas y residencias de lujo.

SUMAS QUE RESTAN

Sin duda alguna, Miguel Ángel Córdova ha sido de lo peor que ha parido la política chiapaneca, y tanto él como su familia ha sido lo peor que le ha pasado a La Concordia, que vive bajo su yugo desde hace más de 24 años.

Por todo ello, alguien debería decirle a Alfredo Ramírez que hay sumas que restan. Y si ya le abrió las puertas al Amigo Migue, sepa que también la abrió el paso a la impunidad y al crimen organizado, ya que este personaje supuestamente está ligado con la maña.

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