Letras Desnudas
Mario Caballero
Patético el nuevo intento de Paco Rojas Toledo por tratar de exhibir presuntos actos de corrupción del gobierno de Ángel Torres Culebro.
A estas alturas ya debería haber entendido que él es uno de esos tantos políticos en los que la gente no confía, pero que siguen prendidos del presupuesto por las negociaciones políticas hechas bajo la mesa y en complicidad con líderes partidistas hambrientos de dinero.
No es un secreto que negoció con Carlos Palomeque Archila, el eterno dirigente estatal del PAN (y su enterrador), una regiduría plurinominal por las siglas de ese partido para que en el caso de que perdiera la elección del año pasado a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez tuviera un salvavidas. Y así sucedió.
Otra cosa que debería entender es que por la misma desconfianza que inspira su persona, ya nadie le cree. Es un terrible caso de falta de credibilidad pública.
A ver, alguien como él que fue señalado de corrupción no una, no dos, ni tres, sino muchas veces, ¿tiene autoridad moral para hacer acusaciones de corrupción?
Alguien como él que en el año 2015 fue videograbado recibiendo fuertes sumas de dinero en efectivo, bajo la promesa de que al ganar la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez les entregaría todas las obras del municipio a sus benefactores, ¿tiene credibilidad para señalar presuntos actos de nepotismo y tráfico de influencias?
Alguien como Paco Rojas que, en el trienio 2018-2021, siendo también regidor del Ayuntamiento capitalino fue crítico al gobierno de Carlos Morales Vázquez hasta que éste le otorgó a su padre la Medalla al Mérito Ciudadano “Joaquín Miguel Gutiérrez” y le ofreció influir en Morena para hacerlo candidato a la presidencia municipal en 2021, ¿puede considerarse un político de oposición o no es más que un vil oportunista, que sólo cuestiona o censura mientras obtiene alguna prebenda política?
Y, ¿qué seriedad pueden tener sus denuncias cuando el medio de comunicación que utiliza para tal fin es el mismo que durante los dos periodos de Morales Vázquez recibió convenios millonarios por publicidad oficial; el mismo que le apostó todo a la fallida campaña política de Aquiles Espinosa García, al que Carlos Morales quiso imponer como su sucesor, y el mismo que se ha declarado enemigo del alcalde, al que acusa sin fundamentos y al que describe con insultos o sobrenombres como el de “ángel caído”?
No hay Seriedad. Además, cuando alguien insulta lo hace porque se le agotaron los argumentos o porque la ira lo ciega y no controla su temperamento.
¿QUÉ LE ARDE?
A todo esto, ¿cuál es el ardor de Paco Rojas?
A diferencia de los dos periodos pasados, en la gestión de Torres Culebro hay muchas cosas que se deben reconocer. Por ejemplo, es del dominio público que Ángel Torres ha enfrentado importantes retos en materia de disciplina financiera por los malos manejos de su antecesor.
El gobierno de Torres Culebro tuvo un inicio difícil debido al abuso que en el pasado reciente se cometió en contra de las arcas municipales, pero ha salido adelante por la renegociación de las deudas y la importante gestión de recursos públicos con los que ha logrado emprender proyectos de infraestructura urbana y programas sociales.
Distintos organismos han reconocido su capacidad para sanear las finanzas del municipio, pagar a proveedores y trabajadores y avanzar en proyectos como la renovación del alumbrado público, la recuperación de espacios, entre otros.
Aunque la crítica al gobierno siempre será bienvenida, ya que fortalece la democracia, fomenta la partición ciudadana, sirve de contrapeso al poder y alienta el debate público, pierde sentido cuando se basa en la ocurrencia y se ejerce desde el ardor.
Más todavía cuando hay buenos resultados de la gestión.
En estas últimas semanas, el gobierno de Torres Culebro concluyó importantes obras. Como la rehabilitación del colector sanitario en el barrio Hidalgo, donde además de la sustitución de 105 metros de tubería de 36 pulgadas de diámetro, se construyeron tres pozos nuevos de visita y se restauró uno ya existente. Asimismo, se construyeron 78 metros de barda perimetral de una escuela secundaria ubicada en la zona y otros 78 metros de muro de contención.
Sola esta obra permitirá mejorar el servicio y contribuirá de manera significativa en el saneamiento del emblemático río Sabinal.
También le ha dado impulso a las actividades culturales a través de eventos como el “Viva Festival de Dj´s: Fiesta de Verano”.
Ha contribuido a la alimentación familiar con el programa “Pollotón”, mediante el cual mujeres jefas de familia de 25 colonias de la capital han sido beneficiadas con 6 mil 850 aves de traspatio. Con esta importante acción no sólo se fortalece la seguridad alimentaria, sino igualmente se fomenta el autoconsumo y se apoya la economía de las mujeres y adultas mayores.
Con el programa “Calles Felices” ha hecho justicia social a miles de familias de diversas colonias y ejidos con trabajos de pavimentación integral de calles.
Hace poco, en el ejido Copoya dio el banderazo de inicio de la pavimentación de casi 500 metros lineales de concreto hidráulico, banquetas, jardineras, alumbrado público, señalética, entre otras acciones que coadyuvan a la seguridad, desarrollo y bienestar de la ciudadanía.
Un dato importante: los habitantes de esta zona llevaban más de 40 años esperando que su calle fuera pavimentada.
Algo más. Paco Rojas vive en Copoya y nunca ha movido un dedo por mejorar la condición de vida de los pobladores. Por si fuera poco, fuentes a este columnista refieren que se ha opuesto a la pavimentación de las calles de esta colonia, exigiendo que sean empedradas, cuando se sabe que este tipo de trabajos ya no son funcionales.
Por otro lado, el miércoles pasado, a través del programa “Tux-Útiles”, que apoya la economía de las familias y abona a la educación de los jóvenes tuxtlecos de quinto y sexto semestre de preparatoria, Ángel Torres benefició a 406 estudiantes del Cbtis 233 y el Cobach 234 de Plan de Ayala con paquetes de útiles escolares. Desde su puesta en marcha a la fecha, suman mil 788 alumnos que han recibido estos apoyos.
No puede dejar de mencionarse que Tuxtla ha obtenido avances destacables en materia de seguridad.
Cuando Torres Culebro tomó la responsabilidad, la ciudad estaba en el sexto lugar en el índice de percepción de inseguridad.
Ocho meses después, con la colaboración y el trabajo de los tres órdenes de gobierno, Tuxtla pasó al lugar 45 a nivel nacional, una mejoría significativa que se sustenta, sí, en los trabajos interinstitucionales de seguridad, pero también en las acciones del Ayuntamiento como los operativos Blindaje Centro, Blindaje Urbano y programas como Tuxtla Responsable, Alcoholímetro, Capacitación a policías, Rescate de espacios públicos y Mejoramiento de alumbrado público, en el cual participa el Gobierno del Estado.
DIFAMACIÓN A SECAS
En resumen, todo esto es lo que personajes innombrables como Paco Rojas y otros difamadores de Ángel Torres quieren minimizar. Pero si el sol no puede taparse con un dedo, menos estas acciones y resultados que tienen un efecto positivo, visible y palpable en el bienestar de la ciudadanía tuxtleca.
Sin embargo, no hay que menospreciar la crítica. Pues como decía el gran Octavio Paz, “el insulto es la otra cara del halago”.










