Otro éxito de la familia Toledo

Letras Desnudas

Mario Caballero

La importancia de un periódico no radica sólo en su capacidad para crear consciencia colectiva, transmitir información o en la definición de la cultura, sino por la influencia que ejerce en la sociedad, misma que proviene de la preferencia de sus lectores.

Por ello, el Diario de Chiapas, que durante casi cinco décadas ha contribuido a construir la casa que habitamos ahora mismo todos los chiapanecos, es hoy por hoy es el medio de comunicación más vanguardista en el estado en la era de la digitalización y radiodifusión.

Se fundó en 1976 por don Enrique Toledo Esponda con el deseo de tener personalidad propia. O en sus propias palabras: “para ser parte inteligente de la vida pública”.

El Diario, como usualmente se le conoce, se ha caracterizado por la lucha contra el fundamentalismo, la consolidación de los valores democráticos y los valores liberales como la libertad de expresión y la libertad política, y también por la crítica. La crítica se volvió elemental en este periódico porque, como decía José de la Colina, “no criticar el mundo nos hace cómplices del engaño”.

COMPROMISO

Los 48 años de existencia del Diario de Chiapas no podrían entenderse sin su contribución a la democracia, pero tampoco sin los atentados en su contra. Pues denunciando los abusos de los regímenes autoritarios y criticando las malas prácticas del poder ha cumplido una función extraordinariamente valiosa para la sociedad chiapaneca, pero eso le ocasionó problemas.

El 29 de mayo de 1990, padeció uno de sus mayores embates. Corrían los años de la reprobable administración de Patrocinio González Blanco Garrido, que hasta nuestros días carga con la muerte de decenas de líderes políticos y campesinos que fueron presuntamente ejecutados por ese gobierno que se conoció como “el imperio de la ley”.

Ese día, el entonces director Jorge Toledo Coutiño fue detenido arbitrariamente por el comandante de la Policía Judicial Federal. Su crimen fue haber denunciado los abusos de esa oscura corporación policial que había venido cometiendo una serie de detenciones ilegales, incluida la de don Enrique Toledo, quien tras publicar las injusticias de Patrocinio fue golpeado y encarcelado.

La aprehensión de don Jorge Toledo fue un atentado a la libertad a la expresión, un acto de revanchismo para censurar la prensa crítica. Fue arrestado sin ninguna orden de aprehensión y lo obligaron mediante presiones físicas y morales a firmar una declaración contra su voluntad en la que lo acusaban infundadamente de delitos contra la salud. En consecuencia, el periódico fue cerrado.

No obstante, fue liberado once meses después por falta de pruebas. Y el Diario de Chiapas, entonces llamado El Día, nunca dejó de evidenciar y documentar los abusos del torvo exgobernador. A la sazón, su credibilidad y aceptación crecieron. A contrapelo de las pretensiones de sus detractores, se convirtió en la prensa crítica más importante de Chiapas, pues cumpliendo con su responsabilidad se atrevió a decir en los tiempos del hegemónico PRI lo que los demás simplemente callaban.

Desafíos similares ha habido muchos durante estos casi 50 años de labor periodística, libre e independiente. Sin embargo, nada ha impedido que el Diario haya sido desde su nacimiento un componente esencial de la democracia en el estado. Es un medio de comunicación ético, honesto, comprometido con la verdad y leal con sus lectores, a los que nunca ha traicionado prestándose a intereses políticos inmorales.

En 1994 fue de los primeros en dar a conocer la rebelión zapatista, así como sus causas y consecuencias; en 1997 recogió en sus páginas la indignación moral ante la masacre de Acteal; en el 2000 proyectó un tiempo de paz y estabilidad con la llegada de la alternancia democrática, pero al poco tiempo denunció que el gobierno de Pablo Salazar había sido no sólo un fracaso democrático, sino también un error que trajo para Chiapas una etapa de represión, muerte y coacción de las libertades.

Igualmente, antes, durante y después de que Juan Sabines Guerrero abandonara el cargo de gobernador, ha venido señalando la perversidad, complicidad, corrupción y vileza de este político que impunemente embargó al estado por más de 40 mil millones de pesos y que ahora anhela regresar a Chiapas a través del proyecto presidencial de Marcelo Ebrard.

Ese ha sido el periodismo del Diario de Chiapas, que ante la crisis de credibilidad que actualmente golpea a muchos medios de comunicación tradicionales de todo el mundo, ejerce un periodismo de calidad, exigente, que presenta fidedignamente la realidad.

En la era de las “fake news” (noticias falsas), que son capaces de alterar la intención del voto del electorado y hasta motivar el linchamiento de supuestos criminales, el Diario es fiel a su ideología y respeta la inteligencia de sus lectores, radioescuchas y televidentes. Antes de compartir un hecho o noticia comprueba la información, hace una investigación propia y acude a fuentes primarias y solventes. Primero la documentación, después la difusión.

NUEVO PROYECTO

Si don Enrique Toledo Esponda fue el fundador y la persona que hizo del Diario de Chiapas parte de una tradición de periódicos importantes en el estado, y don Jorge Toledo lo convirtió en el medio de comunicación más crítico y el de mayor aceptación en los 20 años que estuvo al frente de su dirección, que fueron años llenos de tesoros, grandes autores y grandes textos; Gerardo y Rogelio Toledo Coutiño, en una tercera etapa que inició en 2006, lo han venido transformando en el medio esencial de la discusión pública.

Hace algunos años, con mucha visión y no con poco esfuerzo, lograron convertir a La Verdad Impresa en el medio que se puso a la vanguardia en la era digital en el estado, después en todo el sureste del país y ahora, como Diario Media Group, que agrupa la edición impresa y multimedia del Diario, se expande como la cadena de radio más influyente e importante de Chiapas, conocida como La Radio del Diario.

En la Torre Digital cuenta con set profesional de televisión y radio, área de producción y edición y con una barra programática propia que además de dar noticias brida una extensa variedad de contenidos para cada segmento del público, misma que es operada mediante una infraestructura humana y material de alta calidad.

Con la puesta en marcha de la estación radiofónica, la 97.7 F.M., el Diario complementa la difusión de su información y contenidos, fomentando con ello el pluralismo, la democracia y la libertad de expresión, que son factores decisivos para el acceso a los derechos ciudadanos y al sostenimiento de las formas de vida democráticas.

Hoy viernes 21 de julio de 2023, La Radio del Diario arranca con una nueva estación, legal y concesionada, en la ciudad de Palenque, la 103.7 F.M., con la que une distintas regiones del estado, desde el soconusco, pasando por el área metropolitana de Tuxtla Gutiérrez, hasta la región maya, que antes de este día sólo tenía cobertura por estaciones de radio tabasqueñas.

Con este nuevo logro de la familia Toledo Coutiño, el Diario de Chiapas reafirma su liderazgo y se consolida como el conglomerado periodístico a la medida de la grandeza de Chiapas.

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