LETRAS DESNUDAS
MARIO CABALLERO
¿Cómo le fue de fiestas patrias? ¿Se echó su tequilita? ¿Disfrutó en familia la Noche Mexicana o fue al grito en el zócalo de Tuxtla Gutiérrez?
Como sea, espero que la haya pasado bien. Pues el festejo patrio no es un asunto cualquiera. Con él se conmemora la lucha de independencia, se fortalece la identidad nacional, el orgullo de ser mexicano y la unidad del pueblo. Es un acto que sirve como elemento de cohesión social al reunir a la familia y la comunidad en torno a la historia, la cultura y las tradiciones compartidas.
La ocasión es en sí misma un motivo de celebración. La Lucha de Independencia es uno de los acontecimientos más significativos en todo el orbe, ya que representó una de las primeras y más importantes insurrecciones contra el dominio español, cuyo éxito marcó un precedente para otros movimientos independentistas en América Latina y el mundo.
Por tanto, es digno de toda honra conmemorar este suceso.
MÁS MOTIVOS
Este 2025, a diferencia de años anteriores, como chiapanecos tuvimos incluso más motivos para evocar la gesta heroica de 1810.
Para empezar, por primera vez en más de doscientos años una mujer celebró la conmemoración de la Independencia de México.
Y no sólo eso. La presidenta Claudia Sheinbaum, al usar el color morado en su vestido reconoció la lucha feminista, y al hacer una parada durante su recorrido frente al retrato de Leona Vicario, al recibir la bandera de manos de ocho mujeres cadetes y al portar la banda presidencial con el bordado hecho a mano por cuatro mujeres militares, hizo un gesto de reivindicación de la mujer mexicana.
En segundo lugar, y no menor en importancia, después de varios años todos los chiapanecos pudimos celebrar los festejos patrios en paz.
No hubo un solo municipio de la entidad donde no se hayan llevado a cabo. En ninguno se presentaron incidentes, ni siquiera menores, y en todos hubo seguridad.
UN CRIMEN
¿Recuerda cómo fue el festejo el año anterior en la capital chiapaneca?
Bueno, aquel 15 de septiembre, el entonces gobernador Rutilio Escandón Cadenas salió al balcón del Palacio de Gobierno y al pronunciar el discurso los asistentes no corearon los “¡vivas!”, sino lanzaron reclamos.
Las miles de personas que se reunieron esa fecha respondieron con un grito que representó el sentir y el anhelo de toda la sociedad chiapaneca: “¡Queremos paz!”.
“¡Viva Miguel Hidalgo!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva José María Morelos y Pavón!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva Chiapas!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva México!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva México!”/ “¡Queremos paz!”
“¡Viva México!”/ “¡Queremos paz!”
El 2024 fue un año terrible para Chiapas. Ese año se registraron 662 homicidios dolosos, convirtiéndose en el periodo más violento desde 2004, con un incremento alarmante en los delitos cometidos con arma de fuego.
En diferentes regiones fue incuestionable el alto nivel de inseguridad y la violencia generada por la disputa de los territorios entre los grupos criminales. Frontera Comalapa fue uno de los municipios más golpeados de la Sierra chiapaneca, donde en los tres años anteriores se cancelaron las celebraciones del Grito de Independencia. Un crimen.
De hecho, en los doce municipios de esta región no hubo celebraciones el año anterior por la presencia de grupos armados en las cabeceras municipales y en los poblados cercanos.
En 2023, en Comalapa, el presidente municipal Alejandro Mérida y los integrantes del cabildo apenas pudieron organizar una pequeña ceremonia en el patio cívico, donde ningún ciudadano se presentó y donde nadie se atrevió a aplaudir y mucho menos gritar “¡Viva México!”.
En Motozintla, por otro lado, durante cuatro años no hubo festejos patrios. En 2020 por motivo de la pandemia de Covid-19, pero en 2021 y 2022 por la violencia del narcotráfico. El 15 de septiembre de 2024, todo estaba listo para celebrar el Grito de Independencia, pero se suspendió a última hora por las amenazas del crimen organizado, que se paseaba por las calles “como Pedro por su casa”.
En Benemérito de las Américas, ubicado en la región Selva, cinco días antes del festejo del año pasado, un grupo armado incendió la Presidencia Municipal. Situación que se había visto agravada en mayo de 2024, cuando el hijo y un colaborador cercano del alcalde electo, Juan Gómez Morales, fueron asesinados en una emboscada.
Y el día en que quedó manifiesto que el gobierno de Escandón Cadenas no podía detener la ola de violencia y la inseguridad en el estado fue el 12 de septiembre de 2023, fecha en que alrededor de 15 mil personas marcharon por las calles de Tuxtla exigiendo seguridad.
Importante mencionar que ese contingente estaba formado por familiares de las víctimas de desplazamientos, desapariciones forzadas y asesinatos. Cientos de integrantes de distintas organizaciones civiles y religiosas también se sumaron a la marcha con pancartas, estandartes y banderas de México en mano, declarando que Chiapas había alcanzado niveles de inseguridad nunca antes visto.
LA SITUACIÓN CAMBIÓ
Qué diferencia con lo que vivimos el pasado lunes 15 de septiembre.
En Motozintla se congregaron cientos de personas en el parque central para festejar a la patria. Ni la fuerte lluvia detuvo la alegría y la fiesta.
En Frontera Comalapa, la concejal presidenta, Marli Trejo Posada, encabezó la ceremonia resaltando la paz y la seguridad que ahora impera en el municipio.
En Amatenango, el alcalde Ernesto Osorio realizó el Grito de Independencia en compañía de su esposa, hijos y las autoridades de la localidad. Se hicieron honores a la bandera, se entonaron el Himno Nacional y el Himno a Chiapas, hubo bailables, fuegos artificiales y la presentación de un artista.
El clima de paz y tranquilidad hizo posible que este 2025 en todos los municipios del estado chiapaneco se conmemora el Grito de Independencia. Y esto gracias a la estrategia y al nuevo modelo de seguridad implementado por el gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, quien con coraje, voluntad e inteligencia ha combatido la inseguridad y el crimen organizado desde el primer minuto de su mandato.
Por eso, cada vez que él lanzó los vítores a los héroes patrios, a México y a Chiapas los miles de asistentes en la explanada de la capital del estado le respondieron, fuerte y con orgullo, “¡Viva!”.
Ahí, en el balcón principal de la Sede del Gobierno del Estado, engalanado con una vestimenta indígena, en muestra de honra y respeto a los pueblos originarios, hizo sonar la campana y evocó a los héroes nacionales, a los próceres chiapanecos como Matías de Córdova, Josefina García y Joaquín Miguel Gutiérrez, y lanzó el ¡Viva la Independencia! ¡Viva México!
Pero el momento cumbre fue cuando feliz y satisfecho gritó: ¡Viva la paz en Chiapas!
La situación cambió. Cuando apenas hace un año muchas familias pasaron las fiestas patrias encerradas en sus hogares por miedo a la violencia criminal, hoy todos pudimos disfrutar de ser mexicanos y pertenecer a esta tierra chiapaneca que tanto nos llena de orgullo.
¡Viva la paz en Chiapas!
Gracias, Eduardo Ramírez.










