Letras Desnudas
Mario Caballero
Siempre he sido de la idea de que un buen liderazgo garantiza mayores probabilidades de éxito. Y esto aplica a cualquier área.
En el fútbol, por ejemplo, un director técnico capaz de estudiar al rival, analizar sus jugadas y que con base a ello arme su mejor cuadro para enfrentarlo en la cancha, tiene grandes posibilidades de imponerse y superarlo. En caso contrario, aparte de que el partido puede terminar en una goleada en su contra, su equipo corre el riesgo de hacer el ridículo.
En la guerra, ni se diga. Si el comandante en jefe carece de valor, autoridad, conocimiento sobre estrategia de guerra y no sabe tomar las decisiones políticas necesarias en el momento de la batalla, el resultado será la derrota y, no sólo eso, también la baja de cientos, quizá miles de vidas para su país. Lo cual es una catástrofe monumental.
Ahí está el caso de Neville Chamberlain, quien tuvo que renunciar al cargo de Primer Ministro del Reino Unido después de haber perdido el liderazgo de su nación y el respaldo del Partido Liberal y el Laborista. Incluso, hubo un momento en que fue tanta su flaqueza de espíritu y miedo, que propuso rendirse ante la Alemania nazi.
Por fortuna, en su relevo entró Winston Churchill, un personaje no sólo hábil en el arte de la palabra y la persuasión, con gran capacidad de cabildeo y experiencia política, sino también lleno de arrojo y coraje, a quien los historiadores conciben como el hombre que por sí mismo tuvo la capacidad para ponerle fin a la Segunda Guerra Mundial.
BENEFICIOS DEL NUEVO LIDERAZGO
Por eso la importancia de los liderazgos. En la política, un buen líder trae una serie de beneficios a la sociedad, como la creación de políticas que promueven el bienestar general, la resolución de conflictos de manera pacífica y la inspiración para una mayor participación ciudadana. Asimismo, puede fomentar la confianza en las instituciones, reestablecer el Estado de derecho e imponer la gobernabilidad.
Al respecto, no hay mejor manera para ilustrarlo que el caso de la capital chiapaneca, cuyo nuevo liderazgo en el gobierno municipal ha logrado cambiar las cosas en términos de gobernabilidad, seguridad y política social, temas fundamentales que en los últimos años fueron olvidados por los anteriores gobernantes.
El alcalde Ángel Torres Culebro ha demostrado capacidad para gobernar eficazmente, mantener la estabilidad, la legitimidad y el poder para responder a las demandas más sentidas de la sociedad capitalina.
Ejemplo de ello es la puesta en marcha del programa “Lunes del Pueblo”, mediante el cual él y su equipo de trabajo atienden personalmente las necesidades de la población. Ha hecho de la participación ciudadana un pilar fundamental de la administración actual.
Cuando antes, sobre todo en los dos trienios anteriores, se cerraron al diálogo y hasta pusieron rejas alrededor del palacio municipal como señal de ocultar las decisiones del gobierno y ejercer los recursos a espaldas de la ciudadanía, él abrió las puertas del Ayuntamiento, estableciendo con este programa un puente de comunicación directo con la gente, reafirmando su compromiso con la transparencia y rendición de cuentas.
De esta manera, con las ideas, planteamientos y propuestas de los tuxtlecos se han desdoblado acciones que han coadyuvado a crear una sociedad más justa, próspera e inclusiva. Logrando, además, afrontar los retos, dirimir los conflictos sociales y solventar las carencias en distintos rubros, como la seguridad, los servicios públicos y el combate a la corrupción.
Trienio tras trienio, los tuxtlecos fuimos testigos de la ruptura del tejido social, la indiferencia por atender los rezagos y, peor todavía, la falta de compromiso por enfrentar el descontento social.
Hoy, en cambio, bajo la nueva visión gubernamental, el presidente Ángel Torres no sólo ha fomentado la participación ciudadana, sino también ha atendido demandas referentes a la mejora de servicios, como agua potable, recolección de basura, alcantarillado, alumbrado público y hasta vacunación y esterilización gratuita de perros y gatos a través del programa “Chucho Móvil”.
Tan sólo en este mes el gobierno tuxtleco ha realizado acciones con gran impacto social. Como la instalación del colector sanitario auxiliar entre la 11a y 15a oriente, en el Barrio Hidalgo, que ayudará a evitar que el emblemático río Sabinal siga contaminándose y se proteja la salud pública, el cual se concluirá en los próximos días del mes de junio.
Aparte, adelantándose a la temporada de lluvias de este año, diversas cuadrillas trabajan de noche y de madrugada (para no entorpecer el tráfico vehicular) en la limpieza de alcantarillas. Con estos trabajos que parecen no verse se mitigan riesgos de encharcamientos e inundaciones, en aras de mantener a la población protegida. Aquí otra muestra del compromiso con la seguridad de las familias capitalinas.
Y ya que estamos hablando de seguridad, es menester destacar el fortalecimiento que en este periodo ha tenido la Policía Municipal, que en coordinación con la estrategia de seguridad del Gobierno del Estado ha conseguido reducir la incidencia delictiva.
Como botón de muestra está que en el momento en que el alcalde Torres Culebro asumió el cargo Tuxtla se encontraba en el sexto lugar de percepción de inseguridad de todo el país. Ahora está en el lugar 33, según la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública del Inegi. Un resultado en verdad notable y que se siente en la vida de los ciudadanos.
También hay avances en el programa “Calles Felices”, una iniciativa que en este instante está trabajando en la rehabilitación de 500 vialidades que contempla servicios básicos y mejoras integrales.
De hecho 120 calles ya han sido intervenidas con nuevas banquetas, drenaje, tomas de agua potable, pavimentación y hasta con pintura de las fachadas de las casas, cuyos beneficios principales es la optimización de la movilidad, la seguridad y la dignificación de la infraestructura urbana de la capital. Y esto se traduce en una mejor calidad de vida de las colonias históricamente olvidadas.
Ahora bien, se están iluminando más calles de la ciudad. Una de las últimas obras de alumbrado público fue la reactivación de 300 metros lineales de la colonia Francisco I. Madero, donde antes por falta de alumbrado se cometían ilícitos.
NUEVAS FORMAS DE EJERCER EL PODER
El pasado 18 de mayo, se inauguró otra obra de pavimentación y mejoramiento integral de vialidades y espacios públicos en las colonias Borges Laguitos y Continental, donde junto con el gobernador Eduardo Ramírez, Ángel Torres reafirmó su compromiso con la Nueva ERA para consolidar la infraestructura urbana orientada a brindar mayor seguridad, dignidad y bienestar a los tuxtlecos.
Mejor todavía, en esta misma semana el gobernador asistió a la sesión de cabildo donde presentó el programa más ambicioso de iluminación de tiempos recientes. Ahí, ambas autoridades destacaron la importancia de continuar laborando de manera coordinada.
“Tenemos que seguir trabajando juntos, poniendo en el centro a las familias de Tuxtla para que las cosas cambien para bien. ¡Haremos de Tuxtla la capital más segura del país!”, dijo el mandatario.
Así es la nueva forma de ver y entender el poder, es decir, hacer política y ejercer los recursos en beneficio de los ciudadanos, priorizando la seguridad, la paz social y la justicia. No faltarán los que renieguen de los avances, pero por más que critiquen no podrán negar que las cosas cambiaron… y para bien.










