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La necesidad imperiosa de la 4T, por ser diferente

Opinión y propuesta

Mtro. Andrés Vázquez López

En la tragicomedia nacional que fue la presidencia sin sentido de Vicente Fox; uno más de sus muchos disparates, fue el hecho de enviar a su esposa a nombre de nuestro país a eventos en el extranjero. En ese entonces, la oposición criticó el hecho porque la representación nacional la tienen únicamente dos entidades; el Poder Ejecutivo Federal, en la persona del presidente y no en la de su esposa. Y el Congreso de la Unión en su conjunto. Las críticas hablaban de que enviar a un pariente en nombre del Jefe de Estado; en nuestro caso el presidente; es más bien propio de una monarquía. Por ello es común, por ejemplo, en la monarquía británica, por referirnos a la más famosa de todas, que la reina Isabel II; mande a algún pariente al extranjero, para representar a su país. Pero ellos son una monarquía; y México, por lo menos hasta donde sabemos en esta columna, sigue siendo una república.

Es por ello que Vicente Fox erraba al darle a su mujer una representación que no tenía y que únicamente puede ser otorgada por el pueblo mexicano en las urnas. Por eso es intransferible.

Y es por ello también, que el presidente López Obrador falla al enviar a su señora, a representarlo ante instancias extranjeras. Si va a ser la señora Gutiérrez Müller quien vaya en su nombre, ¿para qué necesitamos entonces al Canciller? ¿O a todos los embajadores y cónsules mexicanos repartidos por todo el mundo? Debemos recordar que un embajador y/o un cónsul; son al mismo tiempo y por definición, representantes oficiales de nuestro país, de nuestro Gobierno y de nuestro Jefe de Estado; es decir, del presidente en turno.

Según el video publicado por el portal Nación 321 y cuyo link adjuntamos, la esposa del presidente ha estado en siete diferentes naciones representando a nuestro país, a su esposo o a ambos. De acuerdo con la misma fuente, estos viajes a Europa le costaron al erario mexicano poco menos de 365 mil pesos. Ciertamente no es una cantidad desorbitada y ni de lejos comparable con los viajes faraónicos de otro presidente; Peña Nieto, quien se hacía acompañar de 400 invitados, incluyendo a su esposa y a sus muchos hijos a costa del erario; pero ciertamente no fueron viajes baratos; y menos si se considera el beneficio que le trajeron a nuestro país… Ninguno. ¿Se rescataron piezas prehispánicas? No. ¿El penacho de Moctezuma? Tampoco.

Otra pregunta: ¿Qué acaso el cuerpo diplomático que representa a nuestro país en aquellos lares, no podía haber hecho las solicitudes que fue a hacer la señora Gutiérrez Müller? Quizá tampoco habrían obtenido resultados, pero ellos ya estaban allá y nos habríamos ahorrado todo ese dinero.

Una práctica como ésta, ha sido un error de Gobiernos mexicanos y el actual, no es la excepción; sin embargo, el presidente López Obrador y su Gobierno, se han esforzado machaconamente en evidenciar las diferencias entre la actual administración federal y todas las anteriores. Nos parece entonces que también hay que marcar diferencias en este ámbito, y eliminar estas prácticas fuera de lugar. 

Además, opino que es necesario e importante, generar políticas públicas educativas, en relación al cuidado, protección y preservación del ambiente. Adicionalmente, expreso mi solidaridad con las familias de las mujeres que han sido violentadas en nuestro país y me uno a su exigencia de justicia para ellas.

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