Letras Desnudas

Mario Caballero

 

Patéticos

Una de las mayores bondades del idioma español, a diferencia del inglés, es que permite llamar a cada cosa por su nombre.

Por ejemplo, el adjetivo patético sirve tanto para describir lo que se considera grotesco como todo aquello que produce vergüenza o pena ajena. Como la urgente necesidad de Amadeo Espinosa Ramos y Carlos Mario Estrada Urbina de tener sus cinco minutos de fama ahora que ambos volverán a asumir cargos legislativos.

Porque salir a los medios a verter elogios de sí mismos y declararse adalides de la política chiapaneca no sólo es patético, es triste. Más allá de los galimatías y los boletines chapuceros de su jefe de prensa, es en verdad bochornoso que tengan que emprender una profusa campaña mediática para echarse loas que nadie les dice ni de broma.

Por ejemplo, el boletín con el que Amadeo Espinosa dio a conocer que había quedado oficialmente registrado como diputado federal en la legislatura que recién tomó protesta en el Congreso de la Unión, dice –y cito-:

“Amadeo Espinosa Ramos alcanzó su registro como Diputado Federal por el PT tras ser reconocido por la estructura nacional, por ser una persona con gran oficio político y capacidad de cabildeo cien por ciento de izquierda, hoy fue oficializado su registro, tras su compromiso de legislar a favor de los chiapanecos”.

Tan sólo este párrafo es un insulto a la inteligencia. Dejemos de lado lo mal redactado que está, que al final de cuentas es lo que menos interesa, pero ¿cómo creer que Amadeo Espinosa fue reconocido por la estructura nacional por ser una persona con gran oficio político y capacidad de cabildeo? ¿Cien por ciento de izquierda? ¿Por su compromiso de legislar a favor de los chiapanecos? ¡Por favor!

Si Amadeo Espinosa fue reconocido por la estructura nacional sería porque él y los altos líderes del PT son de la misma calaña. Para empezar, comparte el mismo espíritu antidemocrático que Alberto Anaya, quien desde que fundó al PT a principios de los noventa nunca ha dejado que otro militante del partido ocupe la dirigencia nacional.

Como todos sabemos, Amadeo es el cabecilla de un puñado de petistas que siempre han mantenido el control de la institución en Chiapas. Él lidera a Carlos Mario Estrada, Hugo Robledo Gordillo, Sonia Catalina Álvarez y Abundio Peregrino, con quienes ha mantenido y compartido el control del partido, rolándose la dirigencia estatal e impidiendo que otros cuadros partidistas, con mejores ideas y reputación que ellos, tomen el liderazgo.

Otro parecido de Amadeo con la cúpula petista, es que utilizaron la política para enriquecerse. Anaya antes de fundar al PT era un cuatrero que por muchos años se dedicó a despojar de sus tierras a humildes campesinos en el norte del país, pero hoy es uno de los políticos más adinerados de México.

Amadeo, por su parte, también posee una gran fortuna. Es dueño de residencias, camionetas de lujo y de una jugosa cuenta bancaria, pero antes de consumarse líder del PT era un miserable que en sus años de estudiante normalista sus compañeros se burlaban de él porque nunca usó zapatos y se veía obligado a pedir ayuda económica para poder alimentarse.

Respecto a que tiene un gran oficio político y capacidad de cabildeo, ¿puede Amadeo Espinosa mencionar, aunque sea una sola acción, propuesta o iniciativa de ley que haya hecho y tenido éxito en beneficio de los chiapanecos durante sus más de treinta años de carrera política? ¿Eh? ¿Aunque sea una?

Porque lo único que se recuerda de su ya larguísima trayectoria política es que detrás de las siglas del PT ha sido diputado local, senador suplente y ahora mismo está en su cuarto periodo como diputado federal, cargos que ha obtenido siempre por la vía plurinominal.

Ahora, ¿cómo está eso de que es “cien por ciento de izquierda” y que está “comprometido a legislar a favor de los chiapanecos”?

Es cierto, Espinosa Ramos siempre se ha presentado como político de izquierda, pero siempre ha cobrado con la derecha. En su largo historial no hay registros de que alguna vez haya encabezado alguna causa de las minorías, o defendido los derechos de la clase obrera, o de los maestros, o de los campesinos o que se haya manifestado en contra de los abusos del poder o de los anteriores gobernadores de Chiapas.

Cuando fue miembro fundador del PT en el estado y cuando ocupó un escaño en el Congreso local, nunca estuvo del lado de los pobres y los más necesitados. Todo lo contrario, se puso de parte del poder. Como en 1994 que, a cambio de dinero, favoreció las arbitrariedades, actos de despotismo y corrupción de Julio César Ruiz Ferro, exgobernador que está acusado, entre otras cosas, de ser el autor intelectual de la matanza de Acteal.

Ante ese atroz crimen, Amadeo Espinosa guardó un profundo silencio.

También respaldó políticamente a los exgobernadores Pablo Salazar y Juan Sabines Guerrero, quienes -según se sabe- lo recompensaron con carretadas de paga salidas del erario público. De ahí su riqueza y poder.

Por tanto, imposible creer que esta vez sí legislará a favor de los chiapanecos, cuando lo único que le ha interesado siempre es el dinero que puede obtener de los cargos legislativos y por servir de tapete a los poderosos.

 

CARLOS MARIO

En cuanto a Carlos Mario Estrada Urbina, son de risa las respuestas que dio en una entrevista para un periodista local.

Entre otras sandeces, celebra que su partido haya ganado trece alcaldías en las recientes votaciones y que el PT saltara a la cuarta posición como fuerza electoral en Chiapas. ¡Qué absurdo!

El triunfalismo de Carlos Mario refleja su falta de conocimiento y capacidad para entender la realidad política del país. Porque si realmente conociera y entendiera de política, se daría cuenta que el PT ganó tal número de alcaldías y alcanzó dicha posición entre el resto de los partidos en Chiapas por mera coyuntura y no por méritos, como él tanto presume.

Y esto no es difícil de asimilar. Pues, a ver, si un partido como el PT, que nunca en sus más de 30 años de existencia ha representado una verdadera opción política para los electores y que durante ese tiempo apenas ha ganado una, dos o tres presidencias municipales y que incluso años atrás perdió su registro como instituto político en el estado, de repente obtiene un triunfo histórico, quedándose como gobierno de 13 municipios, ¿qué le hace pensar eso? ¿Qué su victoria es por méritos? Imposible.

Si durante tantos años sus triunfos fueron mediocres, al igual que sus resultados en los poquísimos municipios que gobernaron, y sus líderes han venido siendo exhibidos como grandes estafadores y corruptos, ¿cómo creer entonces que el PT ganó por merecimiento si, hasta eso, ni siquiera había demostrado tener capacidad para gobernar?

Ganó por simple coyuntura. En primer lugar, porque el partido es visto como aliado del presidente López Obrador y, para su mayor fortuna, porque los partidos de oposición no han logrado levantarse del descrédito y la desconfianza.

 

URGIDOS

Pero, en fin, que se engañe quien quiera dejarse engañar. Las palabras de Carlos Mario Estrada deben tomarse como lo que son: las palabras de un viejo político urgido de respeto. Porque a la par de Amadeo Espinosa, también necesita quitarse el estigma de vividor y oportunista. Aunque, siendo honestos, sus intentos hasta ahora han sido patéticos.

 

@_MarioCaballero

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