La historia de Joaquín Jr. no cuadra

Razones

Jorge Fernández Menéndez

Durante un año y cuatro meses, el gobierno de México estuvo esperando una respuesta de Estados Unidos respecto a cómo llegaron a ese país el 25 de julio del año pasado, Ismael El mayo Zambada y Joaquín Guzmán López, integrante de los Chapitos, hermano de Ovidio e hijo de Joaquín El Chapo Guzmán y Griselda López.

Esa respuesta la obtuvo por vía indirecta, a través de la declaración de culpabilidad del propio Guzmán López, que reconoció haber secuestrado y llevado contra su voluntad a El Mayo a los Estados Unidos. Confesó en su declaración ante la corte de Chicago, que sí secuestro a El Mayo, como éste escribió en una carta que dio a conocer su abogado Frank Pérez poco después de su detención. Dice que lo citó a una reunión, que allí lo amordazó con apoyo de algunos sicarios suyos que entraron por una ventana por la que sacaron a su padrino (Joaquín es ahijado de El Mayo) y lo llevaron a un pequeño aeropuerto en Culiacán, desde donde volaron a Estados Unidos. Puede ser, pero la historia sigue teniendo muchos huecos que la hacen también en parte inverosímil.

Hay puntos que no son creíbles, por lo menos no de esa forma.  Comencemos por la propia declaración de Joaquín hijo que sostuvo que “el gobierno de Estados Unidos nunca solicitó, indujo, sancionó, aprobó ni toleró el secuestro” de Zambada García, parece más una exculpación que una declaración de culpabilidad. Dudo que no haya habido ninguna participación. Primero, porque hay versiones de que, desde la detención de Ovidio Guzmán, agentes del Homeland Security, algunos dicen que también del FBI, estuvieron en contacto con Joaquín. Puede ser que la operación en sí del secuestro de El Mayo se haya realizado exclusivamente con sicarios de los chapitos, pero tiene mucho más la imagen de una operación encubierta de las propias agencias estadounidenses, con agentes más preparados.

Porque una vez secuestrado había que sacarlo del país y llevarlo a Estados Unidos. ¿Cómo volaron sin plan de vuelo a ese país, cómo ingresaron, porqué los estaban esperando las autoridades del HS y el FBI en el aeropuerto de Santa Teresa? ¿De quien era el avión y dónde está el piloto, que no fue detenido? La declaración de Joaquín hijo parecen ser parte del propio acuerdo de colaboración que ha establecido con las autoridades estadounidenses y una forma de cerrar un capítulo que había abierto una brecha de confrontación entre los dos países. Si hubiera ocurrido todo como dijo Joaquín esa hubiera sido la explicación desde el primer momento. Por alguna razón se esperó un año y cuatro meses en divulgarse. ¿Conclusión? Debe haber sido una operación encubierta en la que el hijo del Chapo puso a El Mayo para beneficiarse él, su hermano Ovidio y su familia, cuyos integrantes, incluyendo su madre Griselda, viven hoy bajo protección de la Unión Americana. Por cierto ¿quién cobró la recompensa de 15 millones de dólares que se pagaba por El Mayo? ¿Joaquín?

Del lado mexicano hay más pregunta sin resolver. ¿Quién convocó la reunión con el Mayo? Si nos atenemos a la versión que dio a conocer el ex líder del cártel de Sinaloa, fue a esa trampa porque le dijeron que estaría el gobernador Rubén Rocha. ¿Sabía el gobernador de esa reunión? De todas formas, al narcotraficante más buscado del país le pareció confiable ir a una reunión con el gobernador del estado.

Una vez en la reunión ¿por qué llegó casi sin seguridad a ese encuentro? Con Joaquín tenía trato, pero el enfrentamiento con los Chapitos ya estaba en curso y el Mayo se movía con un fuerte dispositvo de seguridad y con arcos de protección en torno suyo. Unos días antes de ser detenido había dado una entrevista a Proceso, y para llegar María Scherer y Jorge Carrasco habían tenido que sortear varios retenes de seguridad. El Mayo se supone que fue a esa reunión sólo con dos personas, que desde entocnces están desaparecidas, uno de ellos comandante de la policía judicial del estado. Puede ser, pero ¿sin arcos de seguridad? ¿Cómo lograron eludir esos arcos de protección los secuestradores? ¿cómo se pudieron llevar, si no es mediante un operativo sofisticado, a un hombre como el Mayo tan celoso de su seguridad?

Se supone que, en ese lugar, al secuestrar El Mayo, mataron al íntimo amigo de Zambada, el diputado federal, ex rector de la UAS, Héctor Melisio Cuén. ¿Por qué la fiscalía de Sinaloa no sólo lo ocultó, sino que ordenó hacer un video con un montaje y divulgó un comunicado diciendo que Cuén había sido asesinado en un intento de robo en una gasolinera? La FGR aseguró hace ya más de un año que Cuén sí fue asesinado en la cita con el Mayo y que el video fue un montaje, pero en todo este tiempo no se ha hecho nada. El único que tiene una denuncia en su contra en toda esta historia es Joaquín Guzmán López al que la fiscalía de Gertz acusa de traición a la patria por haber secuestrado a un ciudadano mexicano y haberlo entregado a un gobierno extranjero. Pero del gobierno de Sinaloa o de la fiscalía no hay ni un solo indiciado.

Algo, o mejor dicho muchas cosas no cuadran en la declaración de Joaquín Guzmán López. Pero todo indica que la idea es cerrar rápido el caso y que el gobierno de Trump se quede con toda esa información sin ir a juicio. Por cierto, ayer mismo, adelantaron la comparecencia de El Mayo Zambada, que también está buscando un convenio de colaboración, para el 29 de diciembre. Todo indica que tampoco habrá en su caso un proceso público.

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