COMUNICADO
Línea Aborto Chiapas
San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Desde Línea Aborto Chiapas manifestamos nuestra profunda indignación ante el caso de Deysi “N”, una niña de 10 años que recientemente parió en el municipio de San Cristóbal de las Casas y cuyo estado de salud se reporta como crítico, con lesiones internas severas que ponen en riesgo su vida e integridad.
Este caso no puede ni debe ser tratado como un hecho aislado. Se trata de un caso de violencia sexual y embarazo infantil forzado que evidencia, una vez más, la omisión sistemática de las autoridades encargadas de la prevención, protección y garantía de los derechos de niñas y adolescentes en Chiapas.
De acuerdo con la información conocida públicamente, la menor fue ingresada a un hospital público por un joven de 18 años que se identificó como su “esposo”, figura que carece de cualquier sustento legal. En México, el matrimonio infantil está prohibido sin excepción. Cualquier unión con personas menores de 18 años es nula y constituye un delito, al igual que la cohabitación forzada y el abuso sexual infantil.
Resulta alarmante que, pese a la gravedad del caso, el presunto responsable haya podido abandonar el hospital sin consecuencias inmediatas, lo que evidencia fallas graves en los protocolos de actuación interinstitucionales y en la respuesta del sistema de justicia.
Desde Línea Aborto Chiapas denunciamos que, de manera reiterada, diversas instituciones han utilizado el argumento de los “usos y costumbres” para justificar la falta de acciones concretas frente a los matrimonios forzados, la violencia sexual y los embarazos forzados de niñas y adolescentes. Es necesario señalar con claridad que ningún uso, costumbre o práctica cultural puede estar por encima del derecho a la vida, la salud, la dignidad y la integridad de las niñas.
La omisión institucional también es una forma de violencia. La falta de prevención, de intervención oportuna y de sanción genera condiciones de impunidad que perpetúan la violencia contra niñas y adolescentes, particularmente en contextos de mayor vulnerabilidad.
De acuerdo con la información oficial (INEGI, 2024) Chiapas ocupa el primer lugar a nivel nacional de embarazos forzados en niñas y adolescentes entre 10 y 17 años, estos datos ponen en evidencia que las autoridades estatales y municipales, los sistemas DIF, las fiscalías, los servicios de salud y las instancias encargadas de la prevención han sido omisos. Han permitido que el argumento de «los usos y costumbres» se utilice como coartada para no intervenir, para no prevenir, para no sancionar.
Denunciamos:
- La falla estructural del sistema de salud, que históricamente ha revictimizado a niñas víctimas de violencia sexual y de embarazos forzados, priorizando el silencio antes que la justicia.
- La inacción de las fiscalías, que permiten la fuga de agresores mientras las victimas enfrentan consecuencias físicas y emocionales graves.
- La responsabilidad directa de las autoridades estatales y municipales, que se escudan en el respeto cultural para no intervenir, aun cuando la ley es clara y el daño es brutal.
No aceptamos más simulación, más discursos vacíos ni más “preocupaciones” tardías.
Desde Línea Aborto Chiapas reiteramos NO al silencio frente a la violencia sexual. La protección de las niñas no puede seguir siendo postergada ni subordinada a discursos de “usos y costumbres” para seguir violentando la vida de niñas y adolescentes en Chiapas.










