Ismael El Mayo Zambada, líder fundador del Cartel de Sinaloa, se declarará culpable el próximo lunes 25 de agosto de diversos cargos de narcotráfico ante la corte del juez Brian Cogan, a cambio de posibles beneficios en la pena que se le imponga y de, probablemente, volverse testigo colaborador de los Estados Unidos.
Los registros judiciales de la corte federal en Brooklyn, Nueva York, señalan que la audiencia de declaración de culpabilidad se llevará a cabo a las 12:00 horas.
Fiscales anunciaron que no buscarán pena de muerte
El anuncio viene precedido del aviso que los fiscales estadunidenses enviaron, donde informaron que no buscarían la pena de muerte para Zambada.
En la audiencia del 25 de agosto se conocerá tanto el total de delitos de los que se declarará culpable el Mayo, a quien se le imputan 21 cargos en total, así como las cláusulas y condiciones del acuerdo de culpabilidad que haya pactado y firmado con el Departamento de Justicia.
En la mayoría de los casos (por ejemplo con Ovidio Guzmán hace unas semanas) estos acuerdo contemplan cláusulas obligatorias de colaboración con el gobierno de los Estados Unidos, en los que el acusado se compromete a aportar información y datos sobre su organización delictiva, sus complicidades, y sus recursos. Todo ello a cambio de una recomendación de una sentencia menos gravosa en su contra.
¿Qué pasará después del lunes?
Una vez que Zambada cambie su declaración inicial de no culpable a culpable, el juez Cogan fijará un plazo que podría ser hasta de seis meses para poder fijar la condena en contra del fundador del Cártel de Sinaloa, a partir de los delitos de los que se haya declarado culpable. Mientras ese plazo transcurra el capo continuará preso en la Cárcel Metropolitana de Brooklyn.
En este lapso, según lo que se acuerdo en el convenio firmado entre las partes, Zambada podría estar obligado a formalizar algunos compromisos como puede ser la entrega de información, datos y recursos económicos. A partir de ello los fiscales enviarán al juez una recomendación de la condena que, desde el punto de vista del gobierno, es la que debería aplicarse al capo.
Cabe señalar que el juez no está obligado a atender la recomendación que den los fiscales aunque se trata de una guía clave para ello. En casi todos los casos los procesados que aceptan declararse culpables también renuncian a su derecho a presentar una apelación en contra de la condena que el juez fije.










