Letras Desnudas
Mario Caballero
Un conjunto de personas, claramente identificado con algunos grupos políticos que se disputan el poder en la capital del estado, han utilizado las redes sociales y recaderos para acusarme de ser un “vendido”, “chayotero”, “lamesuelas”, “arrastrado” y un “lisonjero a sueldo” por el motivo de elogiar al gobierno de Ángel Torres Culebro.
A todas ellas les digo que cofunden la gimnasia con la magnesia. Porque, además, se han ensañado bobamente en mi contra con la frase que se hizo clásica en los últimos años: “¿Y dónde estabas cuando fulano, mengano o perengano gobernaba Tuxtla?”.
No le daré un uso inútil a este espacio respondiendo a quienes evidentemente hablan desde la herida y desde la ignorancia. Pero diré, y los que tienen varios años siguiéndome en estas páginas darán constancia de mis palabras, que enaltezco lo destacable y critico lo reprobable, venga de donde venga y se trate de quien se trate.
Por ejemplo, a Yassir Vázquez Hernández lo acusé de haber endeudado a la comuna tuxtleca por más de 900 millones pesos y de haber sido protegido por su padre putativo Juan Sabines Guerrero. A Fernando Castellanos lo tildé de ser un florero bajo las órdenes de Manuel Velasco Coello, quien para tratar de ganar algo de credibilidad ante la sociedad compró varios premios al finalizar su inservible gestión.
A Samuel Toledo Córdova Toledo lo llamé “el bombero de Juan Sabines”, ya que se la pasó apagando fuegos (de corrupción) en diferentes dependencias del sabinato, y como premio a su lealtad el exgobernador le dio la alcaldía capitalina, donde también tuvo que tapar el cochinero de Yassir y él mismo salió manchado.
Y sobre el gobierno de Carlos Morales Vázquez no sólo denuncié el tráfico de influencias, el nepotismo, los desvíos de recursos públicos, la ilegalidad en la asignación de los contratos de obra pública, las irregularidades en los procesos de compra de los contenedores para basura, sino asimismo publiqué información acerca de su presunta complicidad con Erick Romero Peimberth, cabecilla del “Cártel Inmobiliario de Chiapas”, quien hoy está tras las rejas por varias denuncias penales por el delito de fraude en operaciones simuladas de compraventa de bienes inmuebles.
RECONOCIMIENTO
Bueno, lo que sí me gustaría hacer en este espacio es precisar que una cosa es el elogio y otra el reconocimiento. Mientras el elogio parte muchas veces de la parcialidad y se basa en la alabanza a ultranza a una persona, el reconocimiento es la distinción por los logros o acciones obtenidas por un personaje, mismos que deben ser identificables y visibles. Es decir, el elogio es la lisonja interesada; el reconocimiento, la constancia de lo que se ha hecho bien.
Por tanto, los que me acusan de derretirme en elogios a Ángel Torres se equivocan, ya que no alabo al alcalde sino reconozco sus acciones, resultados y beneficios logrados por su gobierno.
Si bien la crítica periodística no se acostumbra en las alabanzas a los poderosos, tampoco está peleada con la distinción de los méritos de los gobernantes. Y en Torres Culebro los hay.
En primer lugar, después de seis largos y execrables años, un verdadero tuxtleco gobierna Tuxtla Gutiérrez, lo cual no es un asunto menor. Pues sólo aquel que es de la casa vela por su casa.
Ángel Torres nació y creció en esta gran ciudad. La conoce, ha caminado sus calles y tiene un diagnóstico de las necesidades y problemas de cada colonia. Se entiende con las familias, tiene contacto con las personas y se abre al diálogo con ellas. Al alcalde de años antes, no le importó la gente, porque no era su gente ni Tuxtla su casa, era de Coita y, por lo mismo, saqueó todo lo que pudo.
Segundo, hoy sí hay una ruta planeada para el desarrollo de Tuxtla Gutiérrez. Ésta se llama Plan Tuxtla 4T, un proyecto que contempla las demandas más apremiantes de la sociedad, y busca conseguir una mejor calidad de vida para los habitantes de la capital, persiguiendo metas sociales, económicas y ambientales.
En este sentido, podemos ver que este nuevo gobierno no camina en medio de improvisaciones, sino con objetivos establecidos y una visión de futuro.
Me gusta que el presidente municipal haya puesto interés en el cuidado del medioambiente y en la promoción de acciones para impulsar esta causa. Como el programa “Arboleando Tuxtla”, que persigue el propósito de reforestar la ciudad a través de la siembra de árboles nativos de la región en espacios públicos, cuyo mayor beneficio será mejorar el entorno y preservar el ecosistema para las futuras generaciones.
Tercero, él sí se acordó de los olvidados.
Como botón de muestra está el inicio de la obra de pavimentación de doscientos metros lineales de la calle Terrazas, en la colonia 6 de Junio, donde los habitantes tenían más de treinta años de ser ignorados.
Tan sólo esta obra puede considerarse como un hecho histórico, ya que representa la lucha de decenas de familias que después de tres décadas fueron escuchadas, atendidas y en el corto plazo recibirán los beneficios en su dignidad, seguridad y bienestar.
Lo mismo puede decirse de los habitantes del fraccionamiento La Misión, donde en días recientes se inauguró la pavimentación integral de la calle Zempoala, que cuenta con banquetas, red de agua potable, drenaje sanitario, señalética, alumbrado público y pintura en las fachadas de las viviendas. Ellos y ellas también tenían muchos años de permanecer en el más cruel abandono gubernamental.
Y si de hacer justicia social se trata, ahí está igualmente el arranque de la pavimentación de la avenida Milán, en la colonia Nuevo Amanecer, cuya obra no sólo lleva modernización a esta zona habitacional, sino asimismo contribuye a la seguridad y a la mejora de la movilidad de peatones y automovilistas. Conectividad e imagen urbana a la vez.
Los olvidados de Tuxtla han sido escuchados por este gobierno, que por medio de los programas Calles Felices, Pollotón, Chucho Móvil, entre otros, ha recuperado espacios públicos, brindado apoyos en beneficio de las mujeres trabajadoras, rehabilitado vialidades, mejorado los servicios municipales y ha llevado alumbrado donde antes no había. Como las colonias Villareal, San Pedro Progresivo, Satélite Loma Larga, Linda Vista Shanká, Loma Bonita, El Jobo, Jardines del Pedregal, Altos del Sur, Las Lajas, 7 de Abril, Las Granjas, Santa Cruz, La Caminera, Santa Ana, Jardines del Sur, Alianza Campesina, por mencionar algunas.
Pero no todo es pavimento y alumbrado. El alcalde ha iniciado en días previos la construcción del Parque Ecológico “Coyatoc”, que contará con áreas verdes y de juego, ruta trail para bicicletas de montaña de 520 metros, senderos, zona de miradores, estacionamiento y ayudará a la conservación ambiental y la mitigación de riesgos de inundación en las colonias Patria Nueva, Las Torres, Floresta y la Ilusión, con la instalación de dos lagunas contenedoras de agua pluvial.
¿POR QUÉ NO?
Por todas estas acciones humanistas, responsables y transparentes, ¿por qué no deberíamos reconocer la labor de Ángel Torres Culebro?
Pues además está demostrando tener la voluntad política y el compromiso por transformar la calidad de vida de los tuxtlecos, cosa que a sus antecesores simplemente les valió.










