La falta de planeación financiera puede comprometer no solo la continuidad de los negocios, sino también la transmisión ordenada del patrimonio a las siguientes generaciones: Heidi Alaluf

Karla García / Diario de Chiapas

La educación financiera no es un lujo, sino una herramienta esencial para garantizar la estabilidad de las empresas y el legado familiar, pues ayuda al manejo responsable del patrimonio y una mejor preparación ante imprevistos económicos, afirmó la especialista en finanzas, Heidi Alaluf Villicaña, coordinadora Académica de la Universidad Anáhuac Cancún

En una reciente visita a Chiapas, Alaluf Villicaña enfatizó que en el ámbito empresarial, la falta de planeación financiera puede comprometer no solo la continuidad de los negocios, sino también la transmisión ordenada del patrimonio a las siguientes generaciones.

“No hablamos únicamente de recursos tangibles, sino también del legado, la marca y la propiedad intelectual. Para ello, es indispensable contar con herramientas como el testamento y el gobierno corporativo en las empresas familiares”, explicó.

La tambien fundadora de Nummus Cultura Financiera, aseguró que capacitar a los colaboradores en temas financieros no solo impacta en su vida personal, sino que genera bienestar económico dentro de la misma organización.

“Después del Covid quedó claro que la resiliencia depende de qué tan preparados estamos para afrontar crisis. La planeación, los ahorros de emergencia y las rutas alternativas dan estabilidad a los trabajadores y, por ende, a las empresas”, puntualizó.

En el plano familiar, la especialista consideró necesario impulsar desde temprana edad hábitos de ahorro y planeación. “La alcancía sigue siendo una gran herramienta pedagógica, porque permite a los niños visualizar cómo crece su dinero. Más adelante, es importante que conozcan instrumentos formales que les eviten riesgos y les abran oportunidades de inversión”, comentó.

No obstante, reconoció que en México persisten tabúes y prácticas informales, como guardar dinero “debajo del colchón” o confiar en tandas y cajas de ahorro no reguladas. Aunque pueden servir como disciplina inicial, advirtió que la falta de cultura financiera provoca pérdidas significativas para muchas familias.

Alaluf insistió en que la educación financiera debería formar parte del sistema educativo nacional, aunque admitió que el reto no está solo en diseñar contenidos, sino en preparar a los docentes para impartirlos. “La cultura financiera sigue sin permear lo suficiente; es urgente acercar esta información de manera accesible y efectiva a todos los sectores”, concluyó.

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