Letras Desnudas
Mario Caballero
¿Adán Augusto López Hernández terminará en la cárcel después de lo que declare su exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena?
Yo creo que no, lo más seguro es que el gobierno morenista haga todo lo posible para que el caso criminal de La Barredora tope hasta Bermúdez Requena, tratando de evitar un daño más grande a la credibilidad y moral de la 4T. Pues ya se sabe, “el hilo siempre se rompe por lo más delgado”.
Pero ojalá me equivoque. Nada sería mejor que un político importante de los tiempos actuales, en este caso Adán Augusto López, que fue secretario de Gobernación, precandidato presidencial del partido gobernante y ahora líder de la bancada de Morena en el Senado de la República, caiga tras las rejas por su probable participación en actividades relacionadas con el crimen organizado.
Aunque insisto: veo difícil que el tabasqueño termine en prisión. La Cuarta Transformación no lo permitirá, ya que su aprehensión pondría en la marquesina en letras grandes y bien iluminadas que la 4T es, como tanto lo ha dicho la oposición desde hace más de un año, un narcogobierno.
Lo que sí creo es que la carrera política de Adán Augusto se vendrá a pique, así como sus aspiraciones y las estructuras de poder que creó en Tabasco y Chiapas. No saldrá bien librado de este episodio que ha llegado al clímax con la detención de Hernán Bermúdez. Podrá disimularlo, pero seguro estoy que en la intimidad le tiemblan las cañillas.
Lo que también creo es que no renunciará al Senado. De tonto lo haría. El puesto que ostenta es, claramente, su mejor salvavidas ante la tormenta que se le ha venido encima. Si deja la senaduría se arriesga, quizá no a parar en la cárcel, por aquello de que Morena seguro lo protegerá con el control que tiene sobre la Fiscalía y el Poder Judicial, pero sí al más oscuro ostracismo político.
Pero… no nos hagamos tontos. De que sabía sobre las actividades ilícitas de Bermúdez Requena, sabía.
¿A POCO NO?
Cuando fue gobernador de Tabasco, entre los años 2019 y 2021, nombró a Hernán Bermúdez Requena como secretario de Seguridad Pública de ese estado.
Sabemos ahora que el padrino político del también llamado “Comandante H” es el diputad federal por Morena Jaime Humberto Lastra, quien lo recomendó ante Adán Augusto para que primero fuera director de la Policía estatal y luego presionó para que lo nombrara secretario de Seguridad Pública.
A saber, entre Lastra y López Hernández hay una amistad de muchos años y han trabajado juntos en diversas épocas.
Lastra fue fundador de Morena en Tabasco entre 2017 y 2018, y en este último año fue vicecoordinador de la campaña de Adán Augusto al gobierno tabasqueño. En pago, el hoy entonces gobernador lo impulsó como su fiscal general de justicia, cargo que desempeñó hasta 2021, año en que pasó a ser líder del Congreso local, y a partir del año pasado se trasladó a la Cámara de Diputados.
Ahora bien, Lastra y Hernán Bermúdez tienen una amistad de más de 30 años, y también han trabajado juntos desde entonces.
Por ejemplo, en 1992, cuando Jaime Humberto Lastra fue por primera vez procurador de Tabasco, le pidió a Bermúdez que se mudara a ese estado para colaborar bajo su mando. A todo esto, sépase que Bermúdez es originario de Mérida, Yucatán.
Pero en 2018 viene lo bueno.
Como ya lo mencionamos líneas arriba, Lastra fue vicecoordinador de la campaña de Adán Augusto, ¿y sabe quién fue uno de sus principales operadores políticos? Ni más ni menos que Hernán Bermúdez.
Y esto se pone mejor.
Para muchos no es desconocido que desde hace ya varios años la entidad tabasqueña ha sido duramente golpeada por el crimen organizado, donde distintos grupos se disputan el control del territorio, sembrando terror, violencia y balazos, muchos balazos.
A la sazón, era muy probable que las elecciones de 2018 en Tabasco, que empataron con las presidenciales, fueran entorpecidas por la delincuencia.
Extrañamente la elección se desarrolló en santa paz, con apenas unos cuantos problemillas, nada preocupantes, y a pesar de que el entonces gobernador Arturo Núñez había sido declarado incompetente para garantizar la seguridad de la jornada electoral.
¿Sabe por qué fue de esta manera?
Pues de acuerdo con las declaraciones de un testigo protegido de la Fiscalía General de la República, por esa época, el Comandante H tenía entre otras tareas la de pactar con el crimen organizado para que los comicios de aquel año se celebraran en paz.
¿Usted cree que esta función de Bermúdez Requena no lo sabía Adán Augusto López, quien no dudó en ponerlo al frente de la Policía estatal apenas se lo recomendó su amigo Lastra, entonces fiscal en Tabasco, y tampoco puso trabas para que después asumiera la titularidad de la Secretaría de Seguridad Pública?
Yo no lo creo.
Sería muy ingenuo que un político del calibre de López Hernández, que hasta peleó por la grande, no lo supiera, y es hasta absurdo pensar que no se hubiera dado cuenta que su secretario se convirtió en líder del cártel local más importante de Tabasco, La Barredora, con presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
NO PUEDE TAPAR EL SOL CON UN DEDO
A ver, seamos honestos. Una cosa es que Adán Augusto jure y perjure que desconocía que su secretario de Seguridad estaba coludido con el crimen organizado, pero si no se puede tapar el sol con un dedo tampoco puede ignorarse lo obvio.
Porque una cosa es que el gobierno negocie con el narco, pero otra muy diferente es que el capo sea el mismo jefe de la policía. Son cosas que simplemente no pueden pasar desapercibidas.
López Hernández no pudo no saber que Bermúdez obligaba a los gasolineros de Tabasco a comprar combustible robado o contrabandeado. Tampoco puede desmentir la información del Ejército que reporta los vínculos entre Bermúdez y los delitos cometidos por La Barredora.
Peor todavía, no creo que tenga el valor de contradecir a su “hermano” el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien dio la orden de investigar las actividades ilícitas de Hernán Bermúdez ante la publicación de los informes de inteligencia militar de los Guacamaya Leaks.
¿A poco tendrá el cinismo de decir que nunca supo de esa orden, ya que en ese momento él todavía fungía como gobernador de Tabasco?
A todo esto, habría que cuestionar, o mejor dicho, investigar la procedencia de los recursos que gastó López Hernández en la campaña por la candidatura presidencial de Morena. Pues se sabe que él fue la “corcholata” que más dinero dilapidó en publicidad durante la precampaña.
¿No será que salieron de la venta de huachicol y de los otros tantos negocios ilegales de La Barredora?
¿O será por eso que Adán Augusto insiste en haber desconocido los tratos sucios de su secretario de Seguridad, tratando de ocultar su participación? Ya veremos dijo un ciego.
En fin, mientras comienza a filtrarse información sobre el proceso judicial contra Bermúdez Requena y los delitos que se le imputan, el senador Adán Augusto, Morena y la clase política gobernante debería dejar de pensar que la gente es tonta, “tontos son los que creen que el pueblo es tonto”, decía López Obrador.
Además, si los morenistas tanto insistieron en que Calderón sabía de las actividades criminales de García Luna, ¿ahora cómo quieren hacernos creer que Adán Augusto no sabía nada? Patéticos.










