El chantaje de los “ambientalistas”

Letras Desnudas

Mario Caballero

Leí el comunicado de la Secretaría de Obras Públicas del Estado en la que informa, con piedritas y manzanas, lo referente a la trasplantación de árboles que realizará en la zona donde se construirá el “Circuito Interior Chiapas de Corazón”, del que extraigo los datos más relevantes.

Primero: el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez otorgó el permiso para el trasplante de 582 árboles ubicados en banquetas y camellones donde se realizará señalado proyecto de infraestructura urbana.

Segundo: Obras Públicas hará la trasplantación en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Movilidad Urbana municipal, dependencia que se encargará de señalar el lugar donde serán reubicados los árboles removidos.

Tercero: durante dos años estas instituciones presentarán un reporte mensual para valorar las condiciones y el desarrollo de los trasplantes.

Cuarto: los trasplantes serán realizados por gente experta y capacitada, quienes observarán mecanismos, acciones, procedimientos y cuidados que la normatividad conducente indique.

Quinto: la Secretaría de Obras Públicas se compromete a reponer 5 árboles por cada uno que sea trasplantado. Esto con base al cálculo de valores de sustitución promedio generados por la herramienta I-TREE ECO: un programa informático creado por el Servicio Forestal del USDA que ayuda a las comunidades de todos los tamaños a fortalecer sus esfuerzos en el manejo forestal y en el desarrollo urbano sostenible.

Y sexto: el árbol ubicado en el boulevard Laguitos y el Periférico Norte-Poniente, considerado patrimonio municipal, se resguardará. No se tocará ni con el pétalo de un hacha.

¿Y LOS AMBIENTALISTAS?

Estos son argumentos poderosos en contra de los detractores del Circuito Interior. Pues si se trasplantarán cientos de árboles, cuya actividad será supervisada y ejecutada por gente profesional, y además se vigilará que éstos subsistan a la trasplantación y se repondrán 5 a 1 los susceptibles a ser trasplantados, ¿dónde está entonces el daño ecológico que tanto se alega?

A todo esto, ¿quiénes son los que se presumen de ecologistas en este grosero y absurdo intento de oponerse al desarrollo de la capital del estado?

Le soy sincero, conozco a varios ecologistas, que son muy pocos en verdad en el estado, y ninguno de ellos está entre los que se oponen a la obra y, además, me cuentan que nunca han estado al lado de ninguno de estos en las muchas protestas, acciones y proyectos en los que han participado desde hace más de 20 años.

¿Qué le hace pensar esto? Claro, lo que hemos dicho todo este tiempo: que los ambientalistas no son ambientalistas, sino paleros de diversos actores políticos que detrás de la protesta y el griterío en redes sociales tan sólo buscan remover las aguas para hacerse de una buena pesca, que consiste, según fuentes a este columnista, de dinero y posiciones en el gobierno.

Y me atrevo a preguntar: ¿Será que esos presuntos ecologistas han sembrado algún árbol en el patio de su casa? ¿Han impulsado la siembra de árboles típicos de la región? ¿Protestaron cuando en gobiernos pasados se autorizaron permisos para la tala en bosques y selvas del estado? ¿Se opusieron a los proyectos inmobiliarios y a la instalación de vertederos que contaminan ríos y afluentes?

Por ejemplo, no los vimos denunciando la contaminación que el vertedero a cargo de la empresa Veolia ha provocado durante años en el arroyo del predio San Martín Mujular, cuyas aguas sirven para el consumo humano y que hasta donde se sabe ha provocado la muerte al alrededor de 20 personas, entre ellas varios niños, quienes enfermaron de cáncer.

Se me hace que ni siquiera tienen una plantita de albahaca en sus hogares y que entre sus muebles poseen varios hechos de madera, como roperos, mesas, sillas y camas. 

¿Y SUS ARGUMENTOS?

No tienen.

Que aleguen que el Circuito Interior es un “crimen ecológico” porque –según ellos- afectará los parques Caña Hueca, Joyyo Mayu y Tuchtlán, es una excusa burda y sin sentido.

Las autoridades han asegurado que el arbolado de estos parques no se tocará. Amén de que de los 485 árboles que serán derribados 98 se trasplantarán y que de estos 254 están enfermos, que necesitan ser removidos con o sin proyecto de por medio, ya que pueden representar un riesgo para la ciudadanía.

Pero entre todo el barullo de los “ecologistas” hay algo que está muy claro y que ellos no han entendido o querido entender, que oponerse a esta obra es oponerse al desarrollo. Vea usted mismo.

Tuxtla Gutiérrez no es el mismo de hace 30 años, vaya ni siquiera el de hace diez.

¿Sabe cuánto creció la población de 2010 a 2020? Un 14.9 por ciento. Mientras en 2010 el número de habitantes era de 721 mil 882, en 2020 fue de 848 mil 274. Sí, un mundo de gente que día a día demanda más viviendas, alimentos y, por supuesto, mayores y mejores servicios.

¿Y sabe cuánto creció el parque vehicular? Según un informe del Inegi de 2021, en Chiapas circulaban 1 millón 54 mil 901 automóviles ese año, lo que equivale a un aumento del 40% en los últimos 10 años, cuando habían 631 mil 45 vehículos en marcha.

Actualmente, en Tuxtla circulan al día 375 mil vehículos, de los que 174 mil pasan por el bulevar Belisario Domínguez, a la altura de la ex fuente Mactumactzá.

Esta es la razón de los cuellos de botella y de los constantes congestionamientos en diversos puntos de la ciudad, principalmente en los cruceros. Como el del Reloj Floral, Los Laguitos y el mismo bulevar Belisario Domínguez, zona donde se construirá el Circuito Interior.

En otras palabras, la capital se ha quedado sin espacio para albergar tantos automóviles. Ejemplo de ello son las largas filas del tráfico y la insuficiencia de espacios en los estacionamientos, incluso en las plazas comerciales y ni hablar en el primer cuadro de la ciudad.

URGENTEMENTE NECESARIO

El Circuito Interior Chiapas de Corazón, sin lugar a dudas, será el proyecto con el que el gobierno de Rutilio Escandón Cadenas pasará a la historia como la administración que propuso el avance y el desarrollo de Chiapas a través de obras de gran envergadura e impacto social.

Pero independientemente de ello este proyecto viene a ser parte de la solución del problema vehicular que ahorca a esta gran metrópoli.

Aparte de mejorar la movilidad de la zona metropolitana de Chiapas, conectando el Libramiento Sur con el Norte, enlazando asimismo el bulevar Los Laguitos con un tercer piso, traerá modernidad, crecimiento económico y desarrollo urbano.

Algo más. Al conseguir que se desahoguen los señalados cruceros y facilitar los traslados en menos cantidad de tiempo, también logrará que se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por tanto, el Circuito Interior es una obra tanto necesaria como urgente.

UNA VERGÜENZA

Así que es una vergüenza que estas asociaciones supuestamente ambientalistas se hayan pronunciado en su contra. Argumentan que quieren salvar los árboles que ni siquiera se tocarán, pero les importa un bledo que los tuxtlecos respiremos gases tóxicos como producto del congestionamiento vehicular.

Y más vergüenza debería darles al saber que son paleros de ciertos actores políticos que tras el embuste del “crimen ecológico” buscan chantajear al gobierno.

Twitter: @_MarioCaballero

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