Letras Desnudas
Mario Caballero
Hoy Morena dará el anuncio oficial de la persona que encabezará la Coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y con ello rematará una etapa que generó una gran expectación política rumbo al Gobierno del Estado. Empero, se viene un proceso que pinta será igual de emocionante: la definición de las candidaturas a diputados locales, alcaldes y miembros de los Ayuntamientos.
De hecho, ya salió la convocatoria y los registros deberán hacerse los días 4, 5 y seis de diciembre a través de la página web de ese instituto. Todos los que aspiren a alguno de esos cargos tendrán que someterse al método de encuestas, tal como se eligió la candidatura de Claudia Sheinbaum y las de las nueve gubernaturas.
Para el caso de Chiapas, los resultados definitivos de los que fueron seleccionados por la Comisión Nacional de Elecciones se darán a conocer el 26 de marzo del próximo año.
Igualmente, se incluye el cumplimiento de la paridad de género y los políticos del Partido Verde y el PT también podrán participar en el proceso, quienes de seguro pelearán con uñas y dientes por obtener alguna postulación. Así son las campañas políticas, que hacen de nuestra vida pública una existencia mucho más interesante.
Por tanto, agárrese, que el proceso electoral de 2024 todavía tiene una larga historia que contar.
LA GRAN PELEA
No sería un error señalar que la gran pelea será por las presidencias municipales, en especial por las de Tuxtla Gutiérrez, Comitán, San Cristóbal y Tapachula, que desde siempre han sido las más disputadas por lo que representan tanto en lo social y económico como en lo político.
Sin embargo, aclaremos que en el caso de estas cuatro últimas cabeceras municipales lo difícil no siempre es llegar al cargo, sino gobernarlas. Puesto que a pesar del cuantioso presupuesto que reciben cada trienio, presentan problemas significativos. Como inseguridad, marginación, pobreza e insuficiencia de servicios públicos de calidad.
No hay duda que los gobiernos municipales son por lo regular el eslabón más débil. Pero sabiendo que tienen recursos para ir subsanando las deficiencias y realizar obras que mejoren la calidad de vida de los habitantes, ¿por qué muchas localidades están tan mal?
La respuesta es simple: una mala administración de los recursos públicos combinada con un pésimo Plan de Gobierno. A esto agreguémosle actos de corrupción y alcaldes que llegaron al poder sin tener ni la más peregrina idea de cómo gobernar.
¿A QUIÉN ELEGIR?
Aquí es donde volvemos al tema de las encuestas de Morena, que tienen el importante beneficio de brindarle al pueblo la posibilidad de elegir a la persona que quieren como candidato. La pregunta es: ¿a quién debe elegir?
De acuerdo con un estudio realizado por una serie de grupos de enfoque para conocer la opinión ciudadana sobre las características que debe reunir un gobernante, la persona que aspire a un cargo de elección popular deber ser honesto, transparente en el uso de los recursos, objetivo, tener espíritu de servicio, estar dispuesto al trabajo y comprometido con su comunidad, que sepa cumplir con sus promesas de campaña y dar respuesta a los problemas y necesidades de la población, ser visionario, proactivo, innovador y un buen administrador.
CASO TAPACHULA
Debido al espacio centraré este análisis en el caso de Tapachula, donde el único político que entre todos los aspirantes a la presidencia municipal logra reunir esas características es el diputado Yamil Melgar Bravo.
Yamil proviene de una tradición política que goza de prestigio y reconocimiento en toda la región chiapaneca, pero principalmente en Tapachula. E igual que su señor padre, don Antonio Melgar Aranda, él ha sabido ganarse la confianza a través del trabajo constante con la gente, el acompañamiento y la representación de los intereses de la comunidad.
A pesar de su estatus social, no es un político “fufurufo” que le teme a caminar las calles y los caminos de tierra por temor a empolvarse los zapatos. Sólo durante su periodo como diputado local en la actual Legislatura ha recorrido los barrios y colonias, especialmente los de la periferia de la ciudad, que son los que presentan un mayor grado de marginación.
Un político es ante todo un agente de cambio. Por tanto, no puede permitirse ningún sentimiento de aversión hacia los pobres y grupos vulnerables. Y Yamil se ha arremangado la camisa para ponerse a dialogar con los colonos en sus casas de techo de lámina y pisos de tierra. Escucha sus necesidades y toma acuerdos con ellos. No han sido pocas las gestiones que ha realizado y las soluciones que ha propuesto con tal de subsanar los problemas de los que tiene el honor de representar en el Congreso del Estado.
Esto, sin duda, habla de su compromiso social, voluntad política, responsabilidad como representante del pueblo y de su sentido humano, condiciones sine qua non del buen servidor público.
Pero aparte de su vocación de servicio, su sola experiencia en la función pública ya la quisieran muchos de los que aspiran dicha candidatura.
En la Secretaría de Hacienda y Crédito Pública en la Ciudad de México, verbigracia, ascendió de jefe de departamento a subdirector y finalmente a director. También fue delegado tanto de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social como del Instituto Mexicano del Seguro Social, y en la administración estatal pasada desempeñó el puesto de secretario de Economía y del Trabajo.
¿Sabe lo que hace más destacable el currículum del también hoy presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado? Su desempeño como administrador de entes públicos.
Ciertamente cualquier político profesional con un poco de talento y mucho esfuerzo puede llegar a ocupar cargos relevantes como el de secretario de Estado, alcalde, gobernador o incluso presidente de la República. Mas si no sabe cómo se administra una dependencia, o peor todavía, una ciudad o una región, su gobierno está condenado al fracaso.
Melgar ha administrado por lo menos cinco organismos públicos de diferentes niveles de gobierno, funciones y facultades administrativas. Ya decíamos que aquel que anhele ser gobernante, debe saber primero cómo dirigir, administrar y gobernar.
Algo más. Yamil sabe cómo ganar una elección. En 2021, por ejemplo, que compitió por la diputación local que ahora ostenta, ganó en las 268 casillas del distrito 19. No perdió una sola.
Eso es muestra de que sabe ganarse la confianza de la ciudadanía. Otra es que durante los últimos meses su intención de voto rumbo a la alcaldía de Tapachula ha venido creciendo y distintas encuestas lo posicionan con una diferencia de diez puntos a favor frente a su más cercano oponente.
PREPARADO
En fin, no son pocos los que han declarado que Yamil Melgar es el candidato idóneo para abanderar a Morena por la presidencia municipal de Tapachula. El que esto escribe no ha escuchado, hasta el momento, que él haya manifestado su intención de hacerlo. Pero ojalá lo haga. En este espacio he dicho, y lo sostengo, que sería un buen alcalde. Se trata de un político profesional que se ha preparado buena parte de su vida para llegar a ese puesto.










