La devastación de la educación tiene nombre y apellidos

Letras Desnudas

Mario Caballero

Lo he dicho otras veces y lo sostengo: Chiapas no superará su condición de estado pobre hasta que no solucione primero su problema de educación.

Por eso aplaudo que por primera vez en muchos años un gobierno, el de Eduardo Ramírez Aguilar, esté tomando el toro por los cuernos para sacarnos del sótano en el que nos encontramos en materia de rendimiento escolar y que lo esté haciendo desde los cimientos, emprendiendo un ambicioso programa de alfabetización.

Pensar en la educación de los niños y jóvenes es pensar en un futuro mejor. Si Corea del Sur pudo convertirse en una economía rica fue precisamente porque le apostó a la mejora educativa.

Es deseable que organismos no gubernamentales, empresarios y toda la sociedad se sume a la cruzada del Gobierno del Estado en favor de la educación del pueblo chiapaneco, cuyo nombre es un lema que motiva al éxito: “Chiapas Puede”.

Aunque este programa de alfabetización representa un paso hacia adelante en el abatimiento del rezago educativo en el estado y que por sus ingredientes lo hacen único en su tipo a nivel nacional, no se debe dejar de ver que detrás del desastre de la educación hay una larga cadena de irresponsabilidades, omisiones, negligencias y abusos por parte de muchos servidores públicos.

Dicho en otras palabras: hay claros responsables de la mala calidad educativa en Chiapas.

ROSA AIDÉ

Tan sólo en el sexenio pasado hubo cuatro funcionarios que utilizaron los cargos públicos no para promover la mejora educativa sino para amasar grandes fortunas.

Una de ellas fue la exsecretaria de Educación, Rosa Aidé Domínguez Ochoa, quien está acusada de peculado, desvío de recursos públicos, nepotismo y abuso de autoridad.

En mayo de 2024, por ejemplo, un grupo de maestros exigió una auditoría a la gestión de Domínguez Ochoa alegando que esta funcionaria estaba malversando los fondos de la secretaría y provocando un endeudamiento con los educadores con 23 y 24 años de servicio profesional docente por falta de pago de sus sueldos.

Además, denunciaron la presunta complicidad de la secretaria con el entonces director de Educación Secundaria y Superior, Juan Jesús Guillén Miceli, denunciado hasta por el desvío de los bonos del Día del Maestro.

Rosa Aidé también está señalada de encabezar una red de corrupción, integrada por varios directivos de la dependencia y el titular de Enlace del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (Esicamm), Alonso Augusto Ramos Balboa, con la que presuntamente realizó una gigantesca operación para la venta de plazas, la asignación de horas adicionales y cambios de adscripción.

Entre los principales operadores de Domínguez Ochoa se encuentran los antes mencionados más Walter Sarmiento Toledo, quien fue jefe del Departamento de Secundaria Técnica, acusado de adjudicar arbitrariamente el 100 por ciento de las horas libres de varias escuelas en Tuxtla Gutiérrez, San Fernando, Comitán y San Cristóbal de las Casas. Así como Paola Coello Caballero, titular del Instituto de Profesionalización Docente, quien disfrutó durante casi todo el sexenio anterior un sueldo por arriba de los cien mil pesos mensuales, ya que cobraba por tres plazas.

Por el momento es difícil calcular el monto del fraude cometido por Rosa Aidé Domínguez; sin embargo, lo que sí se conoce son las cientos de escuelas que dejó abandonadas por todo el territorio chiapaneco, que no cuentan con luz, agua potable, piso y techo.

También los más de 500 millones de pesos de deuda por los sueldos de 200 maestros interinos; la deserción escolar de 45 mil 725 estudiantes que abandonaron sus estudios entre los años 2019 y 2021 y el primer lugar nacional en analfabetismo, donde 14 de cada 100 chiapanecos no sabe leer ni escribir.

SANDRO

Sandro Hernández Piñón tuvo la grandiosa oportunidad de transformar la vida de miles de jóvenes que viven en comunidades vulnerables del estado, formándolos como técnicos profesionales, con bachillerato bivalente, pero la desaprovechó.

Fue director general del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Chiapas (Cecytech) durante todo el sexenio anterior, pero nunca se interesó por la educación de los jóvenes. Su interés estuvo centrado en el disfrute del poder.

Por eso no hay resultados de su desempeño, ya que perdió el tiempo en politiquerías, buscando un hueso mayor y finalmente un cargo legislativo que no alcanzó.

Aunque sus planes políticos se frustraron, logró una gran fortuna. Llegó al puesto con una mano por delante y otra por detrás, pero hoy es todo un potentado, con ranchos ganaderos, residencias de lujo, camionetas último modelo y se cuenta que adquirió caballos con un valor de casi el millón de pesos.

Sólo con ello es fácil dimensionar el tamaño del fraude que cometió en contra de dicha institución educativa y de la educación de los chiapanecos. Tan sólo en el ejercicio fiscal 2021, la Auditoría Superior del Estado descubrió un presunto desfalco al presupuesto del Cecytech por arriba de 41 millones de pesos.

ESCANDÓN HERNÁNDEZ

Otro personaje es el exdirector general del Colegio de Bachilleres de Chiapas (Cobach), Jorge Luis Escandón Hernández, quien fue acusado hasta de sustraer recursos de la institución para financiar su propio equipo de fútbol profesional.

Inclusive, se dijo que los 130 millones de pesos que la Federación destinó en apoyo al personal de los distintos planteles en el estado, los utilizó para pagar la nómina de este club.

Pero es sólo la punta del iceberg. Escandón Hernández dirigió todo un cártel junto con la directora de Administración y Finanzas, María Amalia Archila López, con la que supuestamente vendió plazas, desvió recursos, adjudicó contratos con empresas relacionadas a su familia y colocó gente afín en puestos clave.

Sólo por mencionar algo, la empresa encargada de la construcción de los domos en distintos planteles del Colegio, misma que obtuvo un contrato multimillonario por esta obra, es propiedad de uno de sus sobrinos y de la que uno de los hijos del mismo Jorge Luis Escandón es socio.

En otra entrega revelaré más datos acerca de la corrupción protagonizada, fomentada e institucionalizada por este político de siete suelas.

FINALMENTE

Carlos Faustino Natarén Nandayapa, quien está demandado desde el 23 de diciembre de 2023 ante la Fiscalía General de la República por los delitos de usurpación de profesiones, uso de documentos e información falsa y fraude.

El exrector de la Universidad Autónoma de Chiapas no sólo falseó en sus grados académicos, sino también acabó con el prestigio, calidad educativa y honorabilidad de la máxima casa de estudios de Chiapas, que tras el periodo de Natarén Nandayapa retrocedió 12 puestos en el ranking de las 100 mejores universidades de México, según evaluaciones de Mextudia.

En resumen, avanzar en materia educativa es una exigencia, pero combatir la impunidad de estos personajes que lucraron con la educación de los chiapanecos también debe ser una prioridad.

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