Shock inflacionario y la ilusión monetaria

Shock inflacionario y la ilusión monetaria

 

Mtro. Esdras E. Cruz y Cruz.

La inflación en México se encuentra casi al doble de lo previsto por el banco central conocido como Banxico según la información publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI); es decir, el incremento en los precios se sitúa por quinto mes consecutivo fuera de lo planeado por el citado banco, por mencionar algunos de los productos con los mayores aumentos anuales está, el de transporte aéreo, el gas doméstico LP, la gasolina, el pollo, así como también se observaron aumentos en los precios de todas las mercancías y los servicios, estamos hablando de la inflación tanto subyacente como de la no subyacente.

La institución financiera aun cuando prevé que la inflación sea transitoria y con el objeto de mantener el control de los precios, este está optando por dejar la política de recortes de la tasa de interés que inició en el 2019 ; al sexto mes del presente año la citra de inflación se encuentra alrededor del 6%, cifra que tiene sorprendido a todos los analistas económicos que no preveían un inflación de este tamaño, se lleva un promedio de 5 semanas consecutivas y hoy México se encuentra en semáforo rojo inflacionario, al respecto, como respuesta se incrementó 25 puntos base en la tasa de interés de referencia, estableciéndose una nueva tasa en 4.25%, cabe señalar que desde febrero del 2021la tasa era de 4.00%, y solo de manera ilustrativa me permito mencionar que dicha institución había implementado desde diciembre de 2018 la tasa del 8.25%, para incentivar el consumo y la demanda de bienes que empezaba a disminuir como consecuencia de la pandemia en ciernes.

La inflación para este año será una de las más alcistas de la historia reciente cabe mencionar que algunos grupos financieros como Invex y Monex han hecho sus pronósticos y calculan aumentos de los precios llegando a prever una tasa del 6% y el banco Citibanamex fue aún más pesimista en su pronóstico calculando una tasa inflacionaria del 6.13% al término del año; ¿qué es lo que está ocurriendo?; es simple, al reabrirse la actividad económica en México y evidentemente en el resto de los países, cuyo consumo se había contraído en el 2020 en un -8.5% y en estos 7 meses el repunte económico evidentemente está rebotando en un crecimiento que incluso se calcula entre un 6 y 7% de este año, ha traído como consecuencia una alza a la inflación consistente con la mayor demanda y consumo por la reapertura de la economía; en ese sentido hay divergencias entre el banco de México y especialistas externos.

El criterio oficialista, minimiza la tendencia inflacionaria que está teniendo recurrentemente la economía mexicana, fundamentándose en dos elementos: en la normalización de las demandas de las mercancías y productos para el hogar y los efectos superados del denominado fenómeno meteorológico conocido como “La Niña” contrario a las opiniones que tienen los expertos en esta materia, los cuales agregan que dicha inflación debe también incorporarse el precio ascendente del petróleo a nivel internacional y evidentemente el persistente incremento de los aumentos de precio en los productos y servicios en los Estados Unidos.

El interés de hacer estos comentarios, es narrar de una manera más pragmática las políticas monetarias ortodoxas que pone en práctica el Banco de México a quien corresponde el control de los precios, mediante políticas monetarias, en ese sentido quisiera hacer las siguientes definiciones:

La inflación se presenta cuando existen en los aumentos de los precios de los bienes y servicios de una economía, corresponde al INEGI dicho cálculo, y para tal efecto, lo hace basándose en 299 bienes y servicios. Una inflación tanto es mala alta como lo es muy baja, en el primer caso los individuos pierden capacidad de compra y en el segundo los comerciantes disminuyen su interés en ofrecer sus bienes; luego entonces, necesitamos una inflación entre un 2%, 3% y hasta 4% acorde con nuestro ritmo de crecimiento de la economía y del Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Para mayor objetividad y facilidad para entender las repercusiones de las tasas de interés en la economía cuando estas bajan coadyuban al crecimiento de la economía, a mayor consumo, más crecimiento, pero nada es perfecto, cuando se consume mucho existe la escasez de productos en el mercado y viene la inflación a incrementar los precios, muchas veces de forma prolongada en el tiempo y para tal efecto, la política monetaria a cargo de Banxico utiliza las tasas de interés para frenar la inflación trayendo como consecuencia la disminución del consumo. Por lo tanto, a mayor tasa de interés menos gasto, y propiciando mantener en cuentas de ahorro el dinero evidentemente esto termina por contener la tendencia inflacionaria.

La singularidad y excepcionalidad económica que tiene nuestro país, que cabe decir de paso, siendo la segunda economía de Latinoamérica y la décima quinta a nivel mundial, contradictoriamente México ocupa el lugar 35 de los 101 países y el 11 de 19 en América Latina y el Caribe de su población en pobreza multidimensional. Esta situación de pobreza se agudiza en el terreno de la pobreza alimentaria en donde la población mexicana representa en este rubro el 40%, es decir, la ciudadanía no tiene para adquirir la canasta básica, lo que evidentemente el indicador inflacionario castiga severamente a este vulnerable segmento de la población quien como siempre ha sido, son los más frágiles y desprotegidos ante este histórico incremento en los precios, recordemos que casi un 70-80% de los ingresos laborales son aplicados para la adquisición de los alimentos de este empobrecido sector.

En teoría la política monetaria convencional debe procurar que la tasa de interés real solo varíe en el corto plazo y que en el largo plazo el dinero no pierda su valor, es decir, es un instrumento que busca que las empresas y los consumidores disminuyan o aumenten su cantidad demandada llamándosele a esto política restrictiva o expansiva que en mi opinión cabe resaltar, que los agentes económicos entiéndanse como estos, a inversionistas tiene muy claro cuando el Banco Central disminuye la tasa estos esperan una mayor inflación futura y consecuentemente conocen que la tasa se ajustará nuevamente al alza obteniendo ganancias para estos inversionistas, por lo que en mi opinión las políticas monetarias no son eficientes ni coherentes para un país como el nuestro, en el que el resultado de estas políticas son utilizadas óptimamente para beneficio de los grandes capitales y lamentablemente no es lo mismo para la gran mayoría de los consumidores mexicanos que se encuentran en la pobreza, ya que la inflación es estacionaria y pega de frente al ingreso laboral y las tasas de interés evidentemente que tienen una raíz unitaria, benefician a los grandes inversores que les generará rentabilidad ante cada movimiento que realice el Banco Central.

Estos efectos dispares que empobrecen cada vez más a una población engañada, en el sentido de que al reaperturarse la economía tendrá empleos e ingresos suficientes para tener la capacidad económica de adquirir por lo menos la canasta básica alimentaria y sin embargo, no es así, los encargados de estas políticas por su puesto que ya saben porque son modelos perversos y predictivos introducidos por los intermediarios financieros, para beneficiarse ante cualquier shock de una recesión o reactivación económica, para tal efecto, entiéndase así: inflación esperada o proyectada por debajo de cierto nivel los inversionistas presentan la substitución entre dineros y títulos y cuando la inflación es persistente se da una sustitución entre títulos y activos de capital y no entre dinero y títulos, es decir, todo es virtual.

Entonces a largo plazo, nótese que en el establecimiento de las tasas de interés para contrarrestar el efecto inflacionario existen horizontes diferentes para los agentes económicos y la ciudadanía en pobreza, para los primeros será de ilusión monetaria y para los demás el indeseable shock inflacionario que en una relación de política económica y financiera no existe cointegración entre las partes afectadas por los precios y su poder adquisitivo en franca disminución contra aquellos agentes económicos que a mediano y corto plazo solamente tuvieron una regresión o relación aparente de pérdida económica cuando esta en realidad no se generó.

Por lo que queda pendiente de romper modelos perversos predictibles que busquen la recuperación del poder adquisitivo de toda la población más empobrecida ante cada shock inflacionario y validado con una teoría monetaria convencional que tiene un fuerte componente de ilusión monetaria.

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