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La crónica hablará por Chiapas

“Curadito”: tradición zoque

Segunda y última entrega…

Marco A. Orozco Zuarth cronistasdechiapas@hotmail.com

Concluimos esta interesante crónica, escrita por Cecilia del Carmen Montoya León

Este licor lo colocaban en un recipiente de barro negro, en algunos casos se le colocaba un pedazo de tasajo de carne de res o de jabalí, durante una semana o dos para que se cociera con el licor, posteriormente lo hervían con leña a fuego lento, se le dejaba caer al licor además de maíz amarillo, cáscara de naranja de cochi, hinojo, huaco, musá, panela, entre otras hierbas. Además de algún fruto de temporada, siendo la zarzamora la fruta que era más utilizada por ser de amplia producción en Ocuilapa, pueblo que forma parte del municipio de Ocozocoautla.
Una vez preparado, lo pasaban a un recipiente especial de barro rojo, los tapaban con hoja de plátano, amarrado con lazo de ixtle, flojito para que respirara y lo enterraban en el patio o jardín, a un metro de profundidad, durante cuatro lunas y listo: ¡a celebrar!
No sin antes ofrendar una copita de curado en su jicarita a los dioses, como: el viento, el sol, la luna, el jaguar, la serpiente etc., acompañándolo con humo de copal, entonando plegarias en lengua zoque, al ritmo del tambor y del carrizo; se dice que así lo preparaban nuestros ancestros.
En la actualidad, doña Sara Mendoza Ovando, que prepara el curadito desde hace tiempo, inició preparándoselo a su mamá para los cólicos, ella nos platica que la forma de preparación ha cambiado, la modernidad hace más fáciles algunos procesos, pero el sabor y sus propiedad siguen siendo las mismas. Además de que en la actualidad ya hay de un sinfín de sabores de frutas, actualmente considera que destaca el sabor a jamaica y lo recomendable es darle un proceso de fermentación de seis meses, ya que entre más tiempo aumenta su sabor.
Actualmente podemos ver al “curadito” exhibido en los estantes de algunas tiendas de artesanías o en el corredor de la presidencia municipal de Ocozocoautla, con los artesanos zoques.
Colocados en botellas bellamente decoradas con lazos, listones, paliacates y mascaritas de los diferentes personajes del carnaval, esta labor de los artesanos coitecos ha logrado que el curadito persista y siga siendo parte importante de las tradiciones y de la historia de Ocozocoautla, así como de la cultura zoque.

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