Agencias
Diario de Chiapas
Los eventos se han reactivado y los hemos cogido con muchas ganas. De ahí el aumento del interés en las prendas de fiesta. Algo que parece que no solo se ha traducido en ventas sino también en auge del alquiler. Lo hemos visto en la alfombra roja y en Instagram. Carrie Simonds, la esposa del primer ministro de Inglaterra es el mejor ejemplo. Se casó con un vestido alquilado y volvió a apostar por uno durante la cumbre del G7.


















