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Se abre una luz de esperanza de madres en resistencia

No nos imaginamos lo que vive al interior de su corazón una madre de familia que no ha podido encontrar a su hija. Debe ser desgarrador vivir con la angustia de pensar que quizás ya este sin vida o mínimo que se tenga la esperanza que pueda andar perdida por algún lado.

Lamentable, pero en la mayoría de los casos, la desagradable noticia es que no las ubican y así pasa el tiempo, sin poder conciliar el sueño, sabiendo, en el peor de los escenarios, que “el alma” de la hija no descansa en paz.

El amor de madre siempre estará ahí, presente y aunque en el intento pierda la vida, como ha sucedido ya en muchas ocasiones en este sistema inoperante de seguridad que se tiene, las mamás no cegarán en su intento de tener la certeza de que puedan encontrar el cuerpo de su primogénita, así sea lo último que haga en su existencia.

También forma parte de los movimientos de protestas el caso de las mujeres que han sido asesinadas, pero que sus verdugos, cuya responsabilidad recae principalmente en las parejas, logran huir o son detenidos. En esto último, sobresale que buscan por todos lados darle vuelta a la justicia y obtienen sentencias ventajosas o tardan una “eternidad” para dictarles la sanción ejemplar, o en el último de los casos, huyen sin que sean detenidos por el desinterés propio de la autoridad.

En Chiapas no es común que se vean manifestaciones de madres de familia que han perdido a sus adoradas hijas. El norte y centro del país son hasta ahora los escenarios principales de las desapariciones de mujeres. Chiapas, por desgracia, entra en las estadísticas de crímenes de mujeres, cuyos infractores de la ley, llamados feminicidas, desaparecen para evitar ser perseguidos por la justicia.

Desde la semana pasada, el parque central de la capital chiapaneca es testigo del asentamiento de un grupo de cuatro mujeres que se instalaron en plantón y en la llamada huelga de hambre, para exigir a la autoridad gubernamental les dé todas las garantías para poder llegar a la justicia contra los asesinos de tres de sus hijas, y una más de quien no la ha podido localizar desde el año 2022.

Exigen que la Fiscalía General del Estado haga su trabajo de manera profesional y que los ministerios públicos no se estén coludiendo con los asesinos de sus hijas, quienes buscan por todos los medios, argumentos legaloides que les permita salir de la cárcel como si lo que hicieron haya sido una gracia.

En huelga de hambre se encuentran la señora Flor Emilia Alcázar Coutiño, madre de Paola Yazmín Ocampo, una trabajadora de la escuela David Gómez, asesinada en el mismo plantel en diciembre de 2022, en Tuxtla Gutiérrez; Maricruz Velasco es madre de la joven Karla Yessenia, víctima de feminicidio en 2018 y la madre de Jade Guadalupe, la señora Adriana Gómez, quien fue hallada sin vida en el Indeporte.

Tres hechos que retumbaron en Chiapas, los cuales no han podido ser esclarecidos por la Fiscalía. En el caso de la adolescente Jade, hasta un equipo de criminalística de la Ciudad de México llegó el año pasado para exhumar los restos de la niña y hasta hoy en día no se sabe del resultado de la necropsia.

De Paola Yazmín es inaudito que no se conozca a esta fecha, quién le quitó la vida, feminicida que hasta tuvo el descaro de meterla a la cisterna y ponerle candado a la tapa. Hechos que hacen pensar que la autoridad no ha querido aplicar la ley.

Hay un dicho que viene como anillo al dedo en el análisis de estos casos: “Piensa mal y acertarás”, pues todo indica que existen videos e interrogatorios que debieron dar con la verdad de quienes son los asesinos de estas mujeres.

El miércoles el gobernador de Chiapas atendió a las madres en resistencia y de inmediato las canalizó con el titular de la Fiscalía General del Estado. Pese a este acuerdo, las manifestantes están en la posición de no levantar su protesta hasta que se vea el trabajo ministerial en estos casos.

El mismo día por la noche, la Fiscalía General del Estado emitió un comunicado muy superficial, al cual hay que adivinar de qué se trata, pues en el área de comunicación sólo se limitó a decir que las autoridades de dicha dependencia y de la Secretaría de Gobierno se reunieron con “un grupo de madres”.

Lo positivo del boletín es que se asegura que se “revisarán los actos de investigación en cada uno de los respectivos casos y llegar a la verdad, hasta su total resolución”.

Ojalá que se aterricen las investigaciones pues el reciente caso de la muerte de Damián, el niño que perdió la vida en la guardería Piguin & Babe, ocurrido desde febrero, es hora que no se esclarece, y eso que también en Chiapas estuvo un grupo de peritos enviados por la secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Rosa Ícela Rodríguez, pero tal parece que aún no encuentran la verdad absoluta.

Estamos seguros que el propio mandatario Rutilio Escandón Cadenas estará atento al seguimiento de las investigaciones y que las madres en resistencia levanten su protesta, porque ello tampoco le hace bien a su salud, y por la “memoria de sus hijas”, creemos, deben estar enteras para seguir luchando.

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