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Viene la guerra del agua. México a punto de secarse. Grave Peligro por falta de agua   

Comentario Zeta 

Carlos Z. Cadena  

Mientras el planeta tierra se distrae con una guerra entre Rusia y Ucrania, mientras seguimos los mexicanos entre filias y fobias con la política nacional, entre conservadores y liberales, entre fifís y chairos, entre traidores a la patria y borregos, de que somos los mejores en el mundo  en democracia, de que ya somos un país rico con el litio, y tantas barbaridades que escuchamos todos los días,  una vez más se lanza la alerta de la escasez de agua en varias entidades del país, ayer en la prensa nacional se dio a conocer que la situación es grave y aquí lo venimos apuntando en Chiapas,  sobre un tema que a nivel nacional la politiquería  y la grilla barata lo ha borrado completamente  de la plataforma en los problemas nacionales.   

También ayer Diario de Chiapas, detalló que al menos 15 estados del país a punto de quedarse sin agua. Explica el fenómeno denominado “Estrés Hídrico” que pone los pelos de punta sobre la situación complicada que se vuelve en México deteriorando estos recursos de agua dulce.  

En el último artículo sobre el asunto del agua, de tres que le hemos dedicado y bajo el título de “México ha empezado a sufrir del agua. Expertos lanzan alerta de peligro”, decíamos que resulta increíble el desinterés, la indolencia y hasta la apatía, de los mexicanos en un rubro de suma importancia que ya cualquier país lo tuviera como un asunto de seguridad nacional y de interés de primera línea con el pueblo, y –apuntábamos- Los expertos internacionales y nacionales han dicho que las próximas guerras y operaciones bélicas serán por el agua, y hay países que ya declararon que atraviesan por un problema del vital líquido, y hasta se ha ordenado determinado número de metros cúbicos en lugares geográficos determinados de estos. O sea, el problema de la subsistencia del agua, ya es un foco rojo en el mundo.     

Se difundió que además de Nuevo León, otras nueve entidades federativas enfrentan problemas de disponibilidad de agua y cada vez mayores costos por el uso del líquido. A dicha entidad se suman CDMX, Edomex, Baja California, Aguascalientes, Tlaxcala, Guanajuato, Querétaro, Morelos y Quintana Roo, donde vive 40.4% de la población y se asienta 39.8% del total de establecimientos en México, de acuerdo con datos del INEGI. En esos diez estados, la disponibilidad de agua es de 73 a mil 18 metros cúbicos anuales por persona, un rango bajo, según la Conagua. Mientras a nivel nacional el costo promedio anual por el uso del líquido para las empresas es de 15 mil 565 pesos, en Nuevo León este costo asciende a 52 mil 87 pesos; a 35 mil 152 pesos en Aguascalientes y a 24 mil 801 pesos en Guanajuato.  

Ambición sin freno de firmas privadas por control del agua 

Ayer justamente la Jornada señalaba que “El acceso y el control del agua se ha convertido en una fuente de poder y conflicto. Es, en ese sentido, un asunto de seguridad nacional. En una serie de trabajos elaborados por las secciones de Estados y Economía se busca identificar algunos de los perfiles relacionados con el problema de la falta de agua, en unas regiones, o la forma en que ha sido concentrada por algunos sectores y estratos económicos. 

Gran negocio del futuro, que hoy crece a un mayor ritmo que el conjunto de la economía, la venta de agua es ahora el blanco de la ambición de grandes bancos y empresas, pero aún falta en un tercio de los hogares del país, en un momento en que prácticamente uno de cada cinco acuíferos del territorio nacional se agota rápidamente. 

Los datos parecen un río de contradicciones. La información oficial más fresca, proveniente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) habla de que sólo 64 por ciento de mexicanos recibe diariamente agua entubada en sus hogares, pero al mismo tiempo el crecimiento del negocio del líquido embotellado se incrementó hasta 26 por ciento de 2016 a 2020, dato que no ha pasado inadvertido para los bancos, sí, las instituciones financieras que ya tienen concesiones para explotar el líquido. 

Las autoridades de meteorología aseguran que este, como el anterior, es un año con pocas precipitaciones pluviales, es decir, la sequía se agudiza, hace más evidentes las desigualdades que han establecido en torno al agua, y así mientras en Nuevo León hay colonias que pasan semanas sin recibir el líquido en sus hogares, en la casa de algunos ex funcionarios de alto nivel se tienen pozos para abastecer sólo a las familias de esos hombres poderosos. 

Empieza la política de importar el agua para apoyar a entidades que le falta el vital líquido.  

Tamaulipas tendrá que importar agua de Veracruz porque sus posibilidades de abastecer a la población son muy pocas, y las bajas californias viven problemas severos de escasez como en muchos puntos de la frontera con Estados Unidos. 

Esta situación también pone al líquido como un factor de la geopolítica, ya que en Chihuahua el control del agua entre empresarios tanto de México como de Estados Unidos ha involucrado planes de desarrollo de los gobiernos de los dos países. 

Y si para los bancos el agua es un negocio que no se les puede ir, comentan expertos, para los empresarios de la construcción, el líquido es vital y de su suficiencia dependen los proyectos que se han planteado en la frontera de uno y otro lado. 

Privatizar el agua en México. La otra guerra entre mexicanos.  

Bien se podría decir que aquella vieja amenaza de privatizar el agua en el país se convirtió, gota a gota, en una realidad que dentro de poco empezará a pesar en el futuro de los planes de gobierno en todo el país. 

Una buena parte de la discusión sobre el futuro se centra en la importancia de los acuíferos del país, porque 70 por ciento de los habitantes de las zonas urbanas se abastecen de los acuíferos según advierte Ramón Aguirre, ex funcionario del gobierno de la Ciudad de México encargado del sistema de agua. 

La advertencia de Aguirre se apoya en datos contundentes, porque asegura que de los 653 acuíferos que se tienen en el país, 115 se están agotando rápidamente por sobrexplotación y otros 90 no tienen disponibilidad para nuevas concesiones. 

Y no es todo. La disputa por el negocio, y de muchas formas el descuido de las autoridades que no han establecido las reglas para lograr una mejor distribución del agua, han levantado un muro que divide económica y socialmente a la población del país. 

Los datos dicen que en ciudades como la de México, en Guadalajara y Monterrey más de 90 por ciento de la población tiene una toma de agua en sus casas –estos datos no hablan de la disposición del líquido, o de su calidad–, mientras que, en Guerrero, Chiapas y Oaxaca, la gente tiene que caminar, muchas veces hasta horas para conseguir el agua para llevar a sus casas. 

Las diferencias se acentúan cuando se tiene en consideración que quienes no pueden tener agua en sus hogares, tienen que gastar en agua embotellada. El gasto en agua embotellada llega, cuando menos, a 58 pesos mensuales por hogar, según fuentes oficiales, pero esa cifra sigue en aumento, y como ya se dijo quienes gastan más son los habitantes de zonas de mayor marginación. 

Los empresarios de Nuevo León, que enfrentan también la escasez, han dicho que están dispuestos a ceder 20 millones de metros cúbicos, lo que fue calificado como una infamia puesto que el líquido, en términos legales, no es precisamente de esos industriales…Dixe.  

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